Los servicios de emergencia pasan al «ataque» para contener el fuego en Almería

Carlos Peralta
C. Peralta REDACCIÓN / LA VOZ

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El fuego en Los Gallardos devoró 6.600 hectáreas, aunque ayer ya lograron contenerlo

11 jul 2026 . Actualizado a las 23:50 h.

Se acabó la defensa; toca pasar al ataque. El viento, la humedad y la temperatura presentaron condiciones más favorables para atajar el grave incendio de Los Gallardos (Almería), por lo que todos los profesionales desplegados tenían este sábado la determinación y la fe de que era el momento de detener por fin el incendio. El arduo trabajo de 500 especialistas la noche del viernes también hizo su parte. Aunque el fuego tampoco descansó: son ya 6.600 hectáreas de la comarca del Levante almeriense las que han quedado reducidas a cenizas. El incendio, por lo menos, ya no avanza, lo que aumenta las perspectivas de que se estabilice lo antes posible. Durante buena parte del sábado, según destacó el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, el fuego no ha devorado hectáreas.

Los servicios de extinción tenían ante sí una «ventana de oportunidad», tal como expresó el consejero de Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz. Los servicios de emergencias confiaban en que el contexto de la noche del viernes les fuera más favorable y así fue. Sin apenas viento y con un 50 % de humedad, el trabajo de los profesionales en extinción, sumado a una estrategia de líneas de defensa y fuegos técnicos, favoreció que brotara esperanza en los pronósticos.

El sábado se presentó con unos porcentajes de humedad del 60 % e, incluso, con una media de 25 grados desde las seis de la tarde a las doce de la noche. Es decir, condiciones más idóneas para una extinción que se prolonga ya más de dos días, con el peor de los balances posibles: 12 personas fallecidas. Sanz matiza que la cifra de desaparecidos solo la definen las denuncias: es preciso separar el concepto de «desaparecidos» del de «ilocalizados». «Podemos estar lanzando un mensaje que no es real», remarcó el consejero, que mantiene en siete las denuncias por desaparición. La de «ilocalizados», dice, fluctúa en todo momento: «Durante el día, de pronto, se localizan cinco y bajan porque estaban en casa de un amigo, porque estaban sin cobertura... en fin, pasa de todo», añadió.

18 heridos, cinco graves

En cuanto a los heridos, cinco lo son de gravedad: cuatro sufrieron quemaduras graves y están en la Unidad de Grandes Quemados del hospital Virgen del Rocío de Sevilla. El paciente restante, un hombre de avanzada edad, permanece en la UCI del Torrecárdenas de Almería. Otras 18 personas necesitaron de atención médica en dos centros almerienses.

Más de 500 profesionales seguían desplegados en la zona para atajar al incendio, con las perspectivas mejoradas y la estimación de que el fuego ya no pondría en riesgo ninguna población. Eso sí, con los dedos cruzados para evitar la simultaneidad. La Aemet advirtió de un riesgo extremo de incendio en casi toda la Península. Una notificación que incluyó el interior de la provincia y fue menos alarmante en su litoral. Sanz detalló que operan ahora mismo en Almería 200 profesionales del Infoca, otros tantos de la UME y las Brigadas de Refuerzo de las BRIF y bomberos comarcales. El comandante de la UME Ángel Saldaña, jefe de Operaciones del Segundo Batallón de esta unidad, contó en un vídeo difundido por este cuerpo que trabajan en dos sectores. Por un lado el más al sudeste, donde protegen el avance de la llamas a la autovía A-7 (este sábado ya en funcionamiento) y vigilaban «posibles focos secundarios», mientras otros medios actuaban en «el sector noroeste, donde han estado trabajando en diferentes poblaciones para contener el incendio y que no progrese hacia el norte».

La labor de los medios aéreos

También ayudó a contener el fuego la labor de las aeronaves, clave en este contexto de barrancos y tierras escarpadas. «Durante la jornada [del viernes] llegaron a operar hasta 32», destacó Sanz. El Plan Infoca, según Efe, está dotado de un total de 43 medios aéreos para toda Andalucía. El incendio presionó al máximo las dotaciones de la Junta, en un contexto límite además para toda la comunidad.

Por otro lado, el departamento de Biología del servicio de Criminalística de la Guardia Civil obtuvo este sábado, según publicó Europa Press, el perfil genético de los doce fallecidos en el incendio. Sin embargo, aún no puede llevarse a cabo la identificación final. Los familiares con los que deben cotejarse las muestras biológicas ya están de camino a España —se estima que la mayoría de fallecidos son extranjeros— para finalizar con este proceso. El Centro de Investigación y Desarrollo destacó que el trabajo de identificación se desarrolló durante «toda la noche» del viernes para acelerar al máximo el procedimiento. Según el Ministerio de Exteriores francés, una de las víctimas mortales era una ciudadana gala.

La Junta informó de que 600 vecinos de tres localidades y del cámping de Los Gallardos ya podían regresar a sus viviendas. También se levantó el confinamiento del municipio de Lubrín. Al menos 800 personas, según datos del Ejecutivo andaluz, siguen sin poder volver a sus hogares.

La Guardia Civil detuvo a dos personas por negarse a abandonar una zona evacuada

El portavoz de la Guardia Civil en Almería, Raúl Aguilera, aseguró este sábado a Efe que el instituto armado detuvo a dos vecinos que se negaban en rotundo a ser desalojados. Se les acusa de un delito de desobediencia grave por llegar incluso a oponer resistencia ante los agentes. Después de mostrar sus reticencias, estas dos personas optaron por regresar a una zona en claro riesgo por el incendio, por lo que los agentes tuvieron que detenerles.

Es el caso que fue más lejos, pero no es la única negativa a las advertencias de las autoridades. Aguilera destacó que la Guardia Civil se encontró con más vecinos reticentes a abandonar sus casas. Los profesionales del instituto armado se vieron obligados a derribar las puertas de algunas viviendas para poder desalojar a los vecinos.

Del mismo modo, fuentes de la Guardia Civil destacaron que los detenidos no fueron un caso aislado. Otros vecinos regresaron a sus casas después de ser desalojados preventivamente. Seguir las advertencias de las autoridades es esencial ante el peligro de un incendio. En el caso del fuego en Los Gallardos y Bédar, el vicepresidente primero y consejero de Emergencias, Antonio Sanz, aseguró que varios de los fallecidos siguieron caminos que estaban fuera de la ruta marcada de evacuación.