El ADN del anisakis abre una vía para mejorar su control y reforzar la seguridad alimentaria
ACTUALIDAD
El genoma más completo del parásito marino ha sido desvelado en un estudio del Centro Nacional de Análisis Genómico en colaboración con la Universidade de Santiago y el Instituto de Investigacións Mariñas de Vigo
14 jul 2026 . Actualizado a las 18:22 h.Es un parásito muy abundante en los mares y una de las pesadillas de los consumidores de pescado: el anisakis. Las infecciones causadas por este gusano marino han aumentado de forma sostenida en las últimas décadas y España es el país europeo que registra la mayor incidencia, con cerca de 8.000 casos al año. Esta minúscula lombriz oceánica, que vive en las vísceras y en los músculos de numerosas especies de pescado, puede causar la infección en el sistema digestivo que lleva su nombra, la anisakiasis, además de múltiples reacciones alérgicas. Pero poco se sabe de cómo este parásito se adapta a las distintas especies huéspedes a lo largo de su ciclo vital ni como evolucionan clave, una información esencial para controlar la plaga. Y la clave está en su ADN, que acaba de ser desvelado por el Centro Nacional de Análisis Genómico (CNAG), en colaboración con la Universidade de Santiago de Compostela ( USC) y el Instituto de Investigaciones Mariñas (IIM- CSIC) de Vigo, que han logrado ensamblar el genoma más completo obtenido hasta la fecha de Anisakis simplex. El trabajo, publicado en Scientific Reports, supone un importante avance para comprender la biología, la evolución y la distribución de este organismo, así como para mejorar su vigilancia en la industria pesquera y reforzar la seguridad alimentaria.
El anisakis es uno de los parásitos marinos que mayor preocupación genera desde el punto de vista de la salud pública. Vive en las vísceras y el tejido muscular de numerosas especies de peces y cefalópodos y puede infectar a las personas cuando se consume pescado crudo, poco cocinado o que no ha sido congelado previamente de forma adecuada.
Hasta ahora, la limitada información genética disponible sobre Anisakis simplex, la especie predominante en el Atlántico noreste y en las costas españolas, dificultaba el desarrollo de programas de vigilancia eficaces. Disponer de un mapa prácticamente completo de su ADN permite conocer con mayor detalle cómo se adapta a los distintos hospedadores a lo largo de su ciclo vital, cómo evolucionan sus poblaciones y cómo se producen los procesos de hibridación con otras especies del género.
El nuevo ensamblaje genómico alcanza el 98,2 % de los genes completos del parásito y ha revelado una variabilidad genética muy superior a la esperada. «Gracias a las tecnologías genómicas punteras del CNAG, hemos generado el ensamblaje más contiguo hasta el momento, que incluye el 98,2 % de los genes completos. El genoma del anisakis nos ha revelado una variabilidad genética muy elevada, mucho mayor de la que esperábamos. Hemos identificado 150.000 variantes estructurales de pequeño tamaño en su ADN y casi dos millones de variantes de una sola base», explica el doctor Tyler Alioto, responsable del Grupo de Ensamblaje y Anotación del Genoma del CNAG y autor del estudio.
Este recurso resulta especialmente valioso porque el anisakis presenta una estrategia de supervivencia compleja. Para completar su ciclo biológico pasa por distintos hospedadores de la cadena trófica marina, desde el plancton hasta peces, cefalópodos y grandes mamíferos marinos como las ballenas.
Una nueva herramienta para distinguir especies e híbridos
A partir del genoma de referencia desarrollado por el CNAG, los investigadores de la USC identificaron cerca de 500 variantes genéticas que permiten estudiar la historia evolutiva y la dinámica actual de las poblaciones del parásito. Además, fruto del estudio de más de 2.000 ejemplares recogidos y caracterizados por el IIM-CSIC de Vigo, tanto de la especie Anisakis simplex como de otra muy próxima (Anisakis pegreffi), así como de sus híbridos, los investigadores han podido diseñar una una herramienta molecular de bajo coste basada en diez variantes genéticas que permite diferenciar con gran precisión ambas especies y detectar individuos híbridos, así como comprender sus procesos reproductivos y demográficos.
Esta nueva herramienta facilitará estudios de vigilancia poblacional mucho más precisos y permitirá profundizar en fenómenos hasta ahora difíciles de estudiar, como la hibridación o la introgresión genética, es decir, el intercambio de material genético entre especies a través de sus híbridos.
Según explica el doctor Paulino Martínez, profesor e investigador de la Facultad de Veterinaria de la USC en el campus de Lugo y uno de los principales autores del estudio, «el desarrollo de herramientas genómicas para la gestión de las pesquerías, como la desarrollada en este proyecto para el anisakis, hará posible comprender la dinámica poblacional de distintos parásitos que afectan a la salud humana y a especies clave para su alimentación, para su mejor prevención y control. Esto es especialmente relevante en un mundo cada vez más global, en el que la dinámica parasitaria puede incluso superar barreras entre especies y representar un serio riesgo para la salud humana».
Los investigadores destacan que el nuevo conocimiento genómico también permitirá analizar cómo responde el anisakis a los cambios ambientales, especialmente en un contexto de calentamiento de los océanos. «Uno de los impactos del cambio climático en los ecosistemas marinos son las olas de calor. Estos episodios son importantes desde el punto de vista epidemiológico, porque muchos agentes zoonóticos como el anisakis deben adaptar su estrategia de desarrollo modulando su expresión genética en el contexto de las nuevas condiciones del ecosistema. Esto tiene una gran repercusión en los stocks pesqueros, tanto desde el punto de vista de la calidad del producto como de la salud pública», señala el doctor Santiago Pascual, investigador del IIM-CSIC y autor principal del estudio.
Pascual explica que «este nuevo ensamblaje y anotación optimizados del genoma de anisakis nos permitirán analizar todas estas cuestiones con mayor precisión». Los autores del estudio consideran que este trabajo sienta las bases para comprender mejor cómo se distribuyen las poblaciones de anisakis, cómo evolucionan y cómo podrían verse afectadas por el cambio climático.
A corto plazo, el nuevo mapa genómico y la herramienta de identificación molecular permitirán reforzar los programas de vigilancia del parásito, mejorar el seguimiento de sus poblaciones y contribuir a reducir el riesgo de anisakiasis a lo largo de toda la cadena alimentaria, desde las pesquerías hasta el consumidor, fortaleciendo así la seguridad en el consumo de productos del mar.