La semana política: Sánchez se toma cinco semanas de vacaciones en el peor escenario posible
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Malestar en la Moncloa por las apostillas en los fallos sobre su mujer y su hermano
19 jul 2026 . Actualizado a las 20:02 h.Las expectativas no eran buenas, pero la condena a su hermano, David Sánchez, y la confirmación de que su esposa, Begoña Gómez, irá a juicio han materializado dos de los peores escenarios imaginados por Pedro Sánchez antes de emprender unas vacaciones que serán las más largas desde que llegó a la Moncloa. El presidente se toma cinco semanas, del 28 de julio al 30 de agosto, durante las que decidirá la fecha más propicia para convocar las elecciones. La mayor parte de ese retiro lo disfrutará en la Residencia Real de La Mareta, en Lanzarote, donde se esperan visitas de diferentes dirigentes socialistas para participar en la definición de la estrategia. El resto de las vacaciones lo pasará en el Palacio de las Marismillas, en Doñana (Huelva), donde se espera que el descanso sea estrictamente familiar.
Una sentencia que señala
«Nepotismo» y «traje a medida». El presidente ha visto superado el único escollo que podría haberle llevado a replantearse su futuro: la posibilidad de que su hermano hubiera sido condenado a prisión. Pero la sentencia, además de echar por tierra el argumento de que la jueza Beatriz Biedma había construido un caso con el único objetivo de perjudicar al líder del PSOE, contiene apostillas que no han gustado en la Moncloa, como las referencias directas al «nepotismo», el «torcimiento grosero y arbitrario del derecho» o el «traje a medida» para David Sánchez y su amigo Luis Carrero. A pesar de que el fallo se queda solo en la inhabilitación, la decisión de recurrir está tomada. Una medida no exenta de riesgos, porque una confirmación de la sentencia en una instancia superior elevaría el número de jueces que habrían de ser incluidos en la supuesta trama para derribar al Gobierno.
Ya no solo es Peinado
Una dolorosa comparación con Urdangarin. Exactamente eso es lo que ha ocurrido con la decisión de la Audiencia de Madrid de enviar a juicio ante un jurado a Begoña Gómez. Ya no es solo el juez Juan Carlos Peinado, sino otros cinco magistrados los que ven indicios suficientes en la actividad de la esposa del presidente como para sentarla en el banquillo. En este caso, lo que ha resultado especialmente doloroso es que se compare a Gómez y Sánchez con Iñaki Urdangarin y Cristina de Borbón. Considera el tribunal que, como el yerno de Juan Carlos I, Gómez pudo prevalerse de su «privilegiada posición» como esposa del presidente para lograr una cátedra de forma casi inmediata, porque esa relación tiene una «presión moral eficiente» para integrar el delito. De nuevo, más de lo esperado, aunque en Moncloa ven casi imposible que sea condenada por tráfico de influencias, un delito difícil de probar y del que también se libra David Sánchez.
La UE da un respiro
Puigdemont quiere volver, pero no apoyar a Sánchez. Pero, si la justicia española ha sido adversa en estos dos casos y continúa siéndolo con el reguero de declaraciones de imputados, como la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, la justicia europea ha dado un balón de oxígeno a Sánchez al declarar que la ley de amnistía no vulnera el derecho de la Unión. El entusiasmo del ministro Félix Bolaños, y su petición de que la amnistía se aplique de inmediato a Carles Puigdemont demuestran que el Ejecutivo tiene esperanzas de recuperar el apoyo de Junts. Pero Puigdemont parece más preocupado por volver a España, tras nueve años en Bélgica que lo han convertido en un juguete roto, superado en las encuestas por la todavía más xenófoba Sílvia Orriols, que por dar aliento a Sánchez. Esta semana, Junts echó abajo la senda de déficit en el Congreso. Y asegura que, con amnistía o sin ella, no apoyará tampoco los Presupuestos.