El jefe del Ejecutivo busca aumentar las importaciones de gas a este país
20 jul 2026 . Actualizado a las 14:24 h.El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comienza este lunes su visita oficial a Argelia. Es la primera vez en seis años que el jefe del Ejecutivo acude al país africano. Su llegada es el fruto de un progresivo deshielo diplomático, que tuvo su punto más crítico en el 2022, cuando el presidente argelino, Abdelmajid Tebune, que recibe hoy a Sánchez, ordenó impedir transacciones bancarias entre ambos países. Todo tiene su origen ese mismo año. Sánchez envió una carta al rey de Marruecos en la que aceptaba la tesis de Rabat y su soberanía en el Sáhara Occidental. Argel, sólido aliado de los saharauis, reaccionó. Retiró a su embajador; canceló el Tratado de Amistad y pulsó el botón que cancelaba el flujo bancario.
El comercio con Argelia quedó entonces prácticamente reducido a la mínima expresión a raíz de las restricciones adoptadas por Argel, pasando las exportaciones de 2.906 millones de euros en 2019 a apenas 332 millones en el 2023, pero se ha venido recuperando desde principios del año siguiente, según Europa Press.
El panorama a nivel diplomático es hoy bien distinto, y Sánchez tratará de escenificarlo en su visita. En julio, España fue el invitado de honor en la Feria Internacional de Argel. Meses antes, en marzo, José Manuel Albares, el ministro de Exteriores, volvió del país norteafricano con el Tratado de Amistad ya restituido. Antes ya había regresado el embajador (diciembre del 2023) y quedaron disipadas las restricciones comerciales (noviembre del 2024).
Desde la Moncloa reflejan que es Argelia la que ha dado más pasos adelante en el sentido de la reconciliación. En cierta medida, influyó la postura del Gobierno español sobre la guerra en Gaza.
Al margen de la reconciliación, el gran asunto sobre la mesa es la importación de gas argelino. El último boletín estadístico de Enagás, que recoge Europa Press, sitúa a Argelia como el principal exportador de gas a España, con un 34 % del total. Para el país magrebí, Madrid es también un socio referente: solo un Estado europeo, Italia, recurre más al gas argelino.
El gasoducto Medgaz
La tensión diplomática, de hecho, no cortó este flujo de gas. El encauzamiento de las relaciones supone una intención de mantener esta apuesta. El Gobierno español pretende aumentar las importaciones, sobre todo aquellas que provienen del gasoducto Medgaz, que conecta los yacimientos de Argelia con Almería. La Moncloa, según fuentes que recoge Europa Press, busca que por esta vía llegue un 10 % más de gas. Principalmente porque su precio es más reducido y no depende de factores externos que suelen agitar este mercado. Este ligero aumento implica una reducción por otro lado. En este caso de importación de Gas Natural Licuado, que representa entre el 65 y el 70 % del total.
A Sánchez, que viajará directamente desde Nueva York tras presenciar la final del Mundial de fútbol, le acompañarán la vicepresidenta tercera y titular de Transición Ecológica, Sara Aagesen, y el titular de Exteriores, José Manuel Albares. También estarán presentes en la reunión algunas de las grandes empresas energéticas del país: Moeve, Repsol, Enagás y Naturgy.
Sanciones a empresas
Asimismo, el Gobierno quiere aprovechar el viaje del presidente, que además de con Tebune se reunirá con el primer ministro, Sifi Ghrieb, para intentar ayudar a resolver en la medida de lo posible algunos de los contenciosos que mantienen abiertos empresas españolas en el país, entendiendo que solventarlos redundaría además en beneficio de Argelia ya que generaría confianza para que otras empresas inviertan.
Argelia y España también reforzaron en octubre su colaboración en materia migratoria. El titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska, abordó con su homólogo argelino este trabajo conjunto, después de que, con respecto al 2024, aumentaran un 75 % las llegadas de personas migrantes en embarcaciones a las islas Baleares.