Un incendio en Huelva arrasa con 4.000 hectáreas con la amenaza de un viento cambiante

La Voz REDACCIÓN

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Las llamas, activas ayer en Raboconejo de Niebla.
Las llamas, activas ayer en Raboconejo de Niebla. Clara Carrasco | EUROPAPRESS

Los servicios de extinción también trabajan en un fuego en Castellón en el que la humedad es una aliada contra las llamas

11 ago 2026 . Actualizado a las 14:14 h.

Huelva y Castellón viven este fin de semana pendientes de las llamas. Más de 400 profesionales de los servicios de extinción —entre ellos 250 militares de la UME— trabajan para controlar un incendio originado en el municipio onubense de Niebla. Detectado el viernes, el fuego calcinó ya 4.000 hectáreas, principalmente bosques de eucaliptos, pinos y dehesa. El principal contratiempo en este fuego es el viento. Las fuertes rachas de viento, sumado a lo cambiante de la dirección del mismo, hace que sea más complejo atajar con éxito el siniestro. «Este incendio tiene un comportamiento de cambio de viento constante, lo cual te destroza la estrategia de ataque al incendio que tienes», destacó ante los medios el vicepresidente y consejero de Emergencias, Antonio Sanz. Por precaución, la Junta de Andalucía desalojó cuatro localidades y pedanías. Una medida que afecta a 340 vecinos. Anteriormente, fueron evacuados otros 70 residentes de cinco localidades. El Gobierno autonómico mantiene el nivel 2 de alerta del Plan Infoca. En el dispositivo de emergencia también trabajan 115 agentes de la Guardia Civil.

Por otro lado, los fuegos originados en Castellón tienen un diagnóstico dispar. El consejero de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, aseguró este sábado que los servicios de extinción dieron ya por controlados dos focos importantes, en el entorno de la Sierra Engarcerán —los 91 vecinos desalojados volvieron a sus masías— y en el municipio de Culla. Una vez fueron controlados, los esfuerzos se centran en la ubicación del tercer incendio forestal, que cuenta con dos focos en el término de Tírig.

El avance de las llamas forzó el desalojo del pueblo de Catí y sus cerca de 700 habitantes. En este caso, las condiciones meteorológicas presentan un contexto más favorable para atajar el fuego. Principalmente porque estaba previsto que la humedad relativa se situara en torno al 70 %. De este modo, se espera que el combustible «absorba humedad y facilite las tareas de extinción», aseguró el director de técnico del Puesto de Mando Avanzado (PMA), Antonio Rodrigo, del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón. «Estaremos trabajando toda la noche hasta mañana y las condiciones climatológicas son buenas», destacó, sobre un incendio que movilizó al menos a 250 profesionales. La delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, aseguró que se incorporó un pelotón más de la UME a esta emergencia.

Este incendio se sitúa más al norte que el originado el mes pasado en Vall de Uxó, y que arrasó con 9.800 hectáreas y con parte del parque natural de la sierra de Espadán.