La ONU alerta de la expansión «exponencial» del brote de ébola

La Voz LA VOZ / AGENCIAS

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El ministro de Sanidad de la República Democrática del Congo inspeccionando el cargamento de vacunas para combatir el ébola.
El ministro de Sanidad de la República Democrática del Congo inspeccionando el cargamento de vacunas para combatir el ébola. CONTACTO vía Europa Press | EUROPAPRESS

La epidemia actual es la más mortífera en RD Congo y se agotan los recursos

25 ago 2026 . Actualizado a las 17:42 h.

La epidemia de ébola que afecta a República Democrática del Congo (RDC) continúa avanzando a un ritmo exponencial cuando se cumplen cien días de la declaración del brote, que se ha cobrado ya la vida de 2.516 personas y deja una superficie afectada que supera la extensión de Francia, situación que ha llevado a Naciones Unidas a reclamar un refuerzo inmediato de la financiación internacional para evitar que la respuesta quede desbordada.

Desde que las autoridades congoleñas notificaron el brote el pasado 15 de mayo, se han contabilizado 5.290 casos y 2.516 muertes, según los últimos datos sanitarios difundidos este viernes. Un total de 1.152 pacientes se han recuperado, mientras alrededor de 840 continúan aislados o ingresados en centros médicos. La letalidad se sitúa en el 47,6% y el rastreo de contactos alcanza al 82,9% de los casos.

El coordinador superior de Naciones Unidas para la respuesta al ébola, Julien Harneis, ha advertido desde Bunia, en la provincia de Ituri, de que la epidemia está avanzando con mayor rapidez que los esfuerzos desplegados para contenerla. «En los últimos tres meses han muerto 2.500 personas y la mitad de esas muertes se han producido en los últimos 20 días», ha señalado Harneis, quien ha subrayado que el virus ya se extiende por un territorio «mayor que Francia».

A este respecto, el responsable de la ONU ha insistido en que la situación requiere una inyección mayor de recursos. «Solo tenemos fondos para las próximas semanas, y muy pronto se agotarán», ha revelado. «Cada retraso en la financiación y la implementación hace que esta epidemia sea más letal, más difícil de detener y más costosa. Por lo tanto, necesitamos ese apoyo internacional de inmediato», ha continuado.

Sanitarios, entre las víctimas

La respuesta se desarrolla además en un escenario marcado por la violencia y por unas infraestructuras sanitarias y sociales muy debilitadas tras décadas de conflicto en el país, especialmente en las provincias de Ituri, Kivu Norte, Kivu Sur, Alto Uélé, Tshopo y Bajo Uélé, que presentan importantes carencias de servicios públicos. En este contexto, los trabajadores que participan en la lucha contra el virus están sufriendo también sus consecuencias. Hasta ahora, al menos 160 profesionales sanitarios han contraído el ébola y 43 han muerto. A ello se suman los constantes ataques contra el personal y las instalaciones médicas.

«Cuando respondemos, además de la amenaza del virus, los trabajadores sanitarios y el personal de primera línea han sido atacados por jóvenes, las ambulancias han sido incendiadas y apedreadas, y los centros sanitarios han sido atacados», ha ilustrado Harneis.

Por otro lado, las actividades logísticas están complicando aún más la intervención humanitaria. A título de ejemplo, el coordinador de la ONU ha contado que recientemente han tardado tres horas para recorrer en automóvil una distancia de apenas 60 kilómetros hasta una zona con una elevada incidencia de la enfermedad. «Las condiciones sobre el terreno son extremadamente difíciles, pero seguiremos desplegando toda la asistencia humanitaria y médica necesaria hasta que se complete la tarea», ha afirmado.

Problemas bancarios

A los obstáculos de seguridad y transporte se suma la precariedad de los servicios financieros. La limitada presencia bancaria en las zonas afectadas dificulta el paso de los trabajadores que participan en las operaciones, mientras que las deficiencias en términos de conectividad impiden recurrir de manera generalizada a alternativas como la banca móvil.

«En esta zona, el sistema bancario apenas funciona», ha explicado Harneis, antes de lamentar que no logran «recaudar la cantidad de dinero necesaria para pagar a los trabajadores, lo que ha generado un gran descontento entre los empleados de primera línea».

Desde Naciones Unidas han advertido además del impacto que los recortes en ayuda humanitaria han tenido sobre las organizaciones desplegadas en el país, reduciendo su capacidad operativa en más de un 30% durante los últimos años.

Dadas las circunstancias, la ONU ha comenzado asimismo a reforzar la preparación frente a posibles contagios en países vecinos como Sudán del Sur, República Centroafricana, Burundi y Uganda.

Ervebo, la vacuna que no combate la cepa Bundibugyo

La República Democrática del Congo recibió el sábado la primera remesa de la vacuna Ervebo en un nuevo intento para paliar el devastador brote de ébola declarado hace cien días y que ha dejado ya casi 2.500 muertos y más de 5.200 casos confirmados desde el 15 de mayo.

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Gebreyesus, ha anunciado esta semana que el país africano recibirá un total de 70.000 dosis en los próximos días. De ellas, 20.000 dosis respaldarán un ensayo clínico de fase 3 para comprender mejor el impacto de la vacuna en la cepa Bundibugyo con el aviso de que «no se sabe si ‘Ervebo’ puede tener un efecto protector en seres humanos contra esta variante».

En cualquier caso, los ensayos clínicos citados por la OMS concluyen que «los efectos secundarios graves de la vacuna Ervebo son muy raros».

Tedros ha explicado que los primeros datos de laboratorio y en animales sugieren que puede proporcionar cierta protección y que la crisis sanitaria es tan enorme que hace aportar algún tipo de solución controlada para contener el peor brote de ébola en la historia del país africano; uno que afecta a seis provincias, en especial la de Ituri, en el norte del país, y está gravísimamente condicionado por la multitud de conflictos armados en la región, que impiden el seguimiento apropiado de la enfermedad.

Las 50.000 dosis restantes se utilizarán para los trabajadores de primera línea, ha añadido el director general de la OMS. Desde la declaración del brote, cabe recordar, más de 160 trabajadores sanitarios han contraído el ébola y 40 han fallecido, según estimó este pasado jueves Julien Harneis, coordinador superior de la ONU para el ébola.