El estrés térmico por el cambio climático ya afecta a 560 millones de niños
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Una cuarta parte de los menores de diez años podría sumar 150 días anuales de condiciones térmicas peligrosas
26 ago 2026 . Actualizado a las 19:07 h.Un estudio coordinado por la Universidad Libre de Bruselas y publicado en la revista Science Advances cuantifica por primera vez el impacto del cambio climático en las distintas franjas de edad. La principal conclusión alerta de que los menores enfrentan niveles desproporcionados de calor húmedo peligroso, una situación que se agravará con el incremento de la temperatura global. Actualmente, 560 millones de niños de 0 a 9 años sufren al menos un mes adicional al año de estrés térmico extremo en comparación con la era preindustrial. Las proyecciones del informe concluyen que, si el calentamiento global alcanza los 1,5 grados, la cifra de menores afectados aumentará a 620 millones, un 49 % de la población infantil. En el escenario más probable de 2 grados de subida, el impacto alcanzará a 650 millones de niños, lo que representa al 59 % de la infancia mundial.
El informe pone el foco en el calor húmedo, un fenómeno más peligroso que el calor seco al dificultar la evaporación del sudor e impedir que el cuerpo se autorregule de forma eficiente. Esta limitación biológica dispara el riesgo de sufrir estrés térmico, un impacto que golpea con especial dureza a la población infantil. Los menores de diez años resultan ser los más vulnerables a estas temperaturas extremas. Su fisiología hace que sus cuerpos se calienten a mayor velocidad que los de un adulto y que su capacidad de sudoración sea menos efectiva, a lo que se suma su dependencia directa del cuidado de terceros. Esta incapacidad para gestionar el sobrecalentamiento no solo desencadena problemas graves de salud —como deshidratación severa o golpes de calor—, sino que también compromete de forma directa su desarrollo cognitivo y su rendimiento escolar.
Al analizar la dimensión global, los autores destacan que los riesgos sanitarios del cambio climático son ya una realidad incontestable, distribuida de forma desigual entre generaciones y geografías. La investigación subraya que el tiempo de exposición a este calor dañino no deja de crecer, hasta el punto de que una cuarta parte de los menores de diez años podría sumar 150 días anuales de condiciones térmicas peligrosas.