El último informe de la Organización Meteorológica Mundial apunta a un evento de carácter «muy fuerte»
03 sep 2026 . Actualizado a las 20:20 h.Lo señala la Organización meteorológica Mundial, la mayor autoridad sobre el clima a nivel global, en su último boletín. El episodio de El Niño se ha consolidado y, en los próximos meses, se intensificará hasta convertirse en un evento de intensidad «muy fuerte». Los últimos pronósticos estacionales de los Centros de Producción Mundial de la OMM indican una probabilidad excepcionalmente alta, casi del cien por cien, de que se extienda hasta el próximo mes de febrero. «El fenómeno de El Niño está adquiriendo enormes proporciones ante nuestros ojos», explica António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas.
La rotundidad de este último informe evidencia el consenso alcanzado por la amplia red de expertos de la organización. «En 50 años de historia de la OMM nunca antes habíamos emprendido una movilización tan importante», explica la Secretaria General de la OMM, Celeste Saulo. «Pese a su nombre aparentemente inofensivo, El Niño tiene el potencial de asestar un duro golpe a comunidades y economías de todo el mundo», continúa.
El Niño es un patrón climático natural que se origina en el océano Pacífico ecuatorial. Sucede cuando los vientos alisios se debilitan y el agua caliente pasa de la región occidental del océano a la parte oriental. Suele arrancar en primavera, se consolida durante el verano y alcanza su pico de actividad en otoño o en invierno. Aunque su efecto directo es en el Pacífico, influye en la circulación atmosférica general.
Los cambios en la temperatura y patrones de lluvia aumentarán los riesgos de inundaciones, sequías y calor extremo. Uno de los valores que más alarma está causando entre los científicos es el aumento excesivo de las temperaturas del mar. En regiones como Centroamérica, por ejemplo, la alteración de las lluvias ha provocado una fuerte sequía y escasez de agua. «Este episodio excepcional de El Niño exige medidas de preparación y respuesta excepcionales. Estamos ahora en una carrera contrarreloj entre los riesgos crecientes y nuestro compromiso de emprender acciones para hacer frente al clima y proteger a las personas. Y es una carrera que no podemos perder», sentenció Guterres.