Zelenski da por hecho otro invierno en guerra tras la cita con Witkoff y Kushner
ACTUALIDAD
Los negociadores de Trump concluyen su viaje a Moscú y Kiev con la esperanza de que haya servido para «abrir pistas» hacia la paz pero sin avances significativos
12 sep 2026 . Actualizado a las 22:17 h.Otro invierno más de guerra. Es la conclusión a la que llegó ayer el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, después de reunirse con los enviados de la Casa Blanca Steve Witkoff y Jared Kushner, en Kiev. El dirigente eslavo pidió a la delegación de Washington más misiles Patriot para defender los cielos de su país, que no dejó de sufrir los bombardeos rusos durante su cita con los diplomáticos. Una en la que ambas partes acordaron dar continuidad a los contactos pero que, de momento, auguran más meses de guerra.
Zelenski pide prácticamente un imposible. En el seno de la Casa Blanca ya hubo choques el mes pasado entre el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y el presidente Donald Trump por la escasez de estos misiles, empleados en exceso en la campaña de Washington contra Irán. Pero el presidente ucraniano sabe que la defensa aérea es una cuestión de vida o muerte para su país, e insistió en pedirlos. «El asunto de los Patriot es muy urgente, muy importante para nosotros [...]. Si la guerra continúa en invierno, y hasta ahora parece que así será, queremos contar con el ‘paquete de invierno’. Se lo he dicho a Steve, Jared y a nuestros socios europeos», expresó, tras el encuentro diplomático.
Lo que sí acordaron los tres fue que se extiendan los contactos y que también se incluya a los socios europeos, algo que Bruselas lleva tiempo reivindicando. De hecho, fue el propio Witkoff el que confirmó que habría más encuentros entre Kiev, Washington y la UE. El objetivo será trazar el camino para que, a largo plazo, Zelenski pueda sentarse con Vladimir Putin, su homólogo ruso, a negociar el fin de la invasión tras casi cinco años de guerra.
De hecho, las cuestiones territoriales seguirán en el punto de mira de Moscú. Para Zelenski, es un asunto a tratar «entre líderes» y querrá discutirlo personalmente con el jefe del Kremlin, aunque este trasladó ya a los enviados de Trump que quiere todo el Dombás. Jared Kushner, yerno del presidente, apuntó que las «aspiraciones [de Putin] para su país también pueden conseguirse cuando esto termine», pero no especificó a cuáles se refería. Igualmente, queda también por resolver el estatus de Crimea, el futuro de las fronteras y el de la seguridad de Ucrania para que Rusia no vuelva a suponer una amenaza.
Reanudar la violencia
Pero hasta que no se pongan los pilares de la paz, la guerra continuará. Rusia persistió ayer en sus ataques en el este de Ucrania —el acuerdo de no agresión para la visita de los delegados solo abarcaba la región de Kiev— y dejó tres muertos entre Jersón y Dnipró, con ataques adicionales dirigidos a los puertos de Odesa y a un barco mercante cercano. En todo este contexto, Rusia lanzó 108 drones y 6 misiles, y Ucrania, 258 aeronaves no tripuladas para defenderse. Los cielos cada vez son más peligrosos, especialmente en Kiev, donde diariamente se infiltran dichos aparatos.
Berlín planea un escudo de protección contra drones tras el ataque en Leipzig
Redacción / AGENCIAs
El Gobierno alemán planea nuevas medidas para hacer frente a ataques híbridos como el que tuvo lugar en agosto contra el aeropuerto de Leipzig con drones cargados de explosivos del que Berlín responsabiliza a Rusia, entre ellas un amplio escudo de protección contra drones, según el Bild am Sonntag. «Los ataques híbridos de Rusia con drones cargados de explosivos contra aeropuertos, agentes en nuestras ciudades, ciberataques contra nuestras redes (eléctricas) y sabotajes contra nuestras infraestructuras forman parte de la realidad.
Estos ataques aumentarán, pero podemos defendernos y protegernos», dijo el ministro del Interior, Alexander Dobrindt, al citado medio.
En respuesta, el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acusó a Berlín de buscar el conflicto. «Encontraron un dron. Dijeron que es ruso y nadie se molestó en investigar más. A grandes rasgos, esto es esencialmente el comienzo de una guerra de verdad», dijo el dirigente, que expresó también que ese hecho es una «metástasis del nazismo». Por esta crisis, Berlín decidió cerrar el Consulado General ruso en Bonn y la Casa Rusa en la capital, y Moscú clausuró todas las filiales en Rusia del Instituto Goethe.