Pedro Sánchez, sobre la crisis de Ceuta: «¿Qué hubiera hecho otro Gobierno? ¿Se hubiera liado a tiros con miles de jóvenes?»

P. M. MADRID / LA VOZ

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El presidente Pedro Sánchez, durante su entrevista en el programa «Mañaneros 360»
El presidente Pedro Sánchez, durante su entrevista en el programa «Mañaneros 360» RTVE | EUROPAPRESS

El jefe del Ejecutivo cuenta con José Luis Rodríguez Zapatero para las campañas electorales del 2027

09 sep 2026 . Actualizado a las 15:10 h.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado este miércoles que el Estado tiene que «prepararse» ante ataques híbridos como la entrada masiva de migrantes a finales de julio y que «Ceuta y Melilla merecen más inversión en el perímetro de la frontera», además de que hace falta «más infraestructura de acogida» para migrantes, pero además dijo que «este Gobierno nunca ha aceptado chantajes» con respecto a Marruecos.

Al respecto de las fronteras, el jefe del Ejecutivo recuperó las palabras del líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, sobre el control de fronteras por las que aseguró que encomendaría la defensa de la integridad territorial al Ejército, dijo que le parece «una auténtica barbaridad» que desde Génova se insinúe «dar una respuesta armada» contra «migrantes». «En caso de sufrir una crisis así, hoy tendríamos una crisis aún mayor no solo en Ceuta sino además con nuestras relaciones bilaterales con Marruecos». Por añadido, Sánchez refirió que «el Gobierno ha tenido una política exterior coherente» con respecto a Oriente Medio, la política armamentística de la OTAN y otros temas. «Este Gobierno nunca ha aceptado chantajes», subrayó.

Respecto al papel del CNI, Sánchez reivindicó que existen «informes de situación» sobre la entrada masiva de migrantes, pero nunca unos que alertaran de «movimientos tan importantes» y admitió que la prevención «es algo que tenemos que mejorar». Pero aclaró que «no se previó en absoluto la crisis». El pico de entradas supuso que aumentara «el número de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, las barreras de contención física y la colaboración con Marruecos» tras la sentencia del Supremo sobre las devoluciones. 

«Toda la narrativa de la extrema derecha de que los migrantes son invasores demuestran que aquellos que quieren enquistar el problema no ayudan a Ceuta», espetó Sánchez, que dijo que atajará la crisis desde «la lealtad institucional».

El presidente del Ejecutivo asegura que es «importante» que Felipe VI visite Ceuta y Melilla y que lo hará «en los próximos días». El jefe del Estado se reunió con la ministra de Defensa, Margarita Robles, y Sánchez dijo que «está en su derecho» de asistir a las reuniones como Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, defendiendo su asistencia a la reunión.

Y sobre las acogidas de los menores que quedan aún en la ciudad autónoma, aseguró que el objetivo es «reubicar» a los migrantes que quedan en las calles, aunque el ministro de política territorial, Ángel Víctor Torres, aseguró que la prioridad del Ejecutivo eran las expulsiones. Aprovechó para reclamar «más solidaridad al PP» porque en su opinión la crisis merece «más sentido de Estado». «Que critiquen lo que quieran, pero que arrimen el hombro».

«¿Qué hubiera hecho otro Gobierno? ¿Se hubiera liado a tiros con miles de jóvenes? ¿O no era más lógico dejarles entrar para luego devolver al 90 % de los migrantes en las horas posteriores?», citó el presidente a la vez que recordó que ahora mismo se está terminando el triaje y tramitando las últimas expulsiones y solicitudes de asilo.

Elecciones

Sobre el adelanto electoral, asumió que «superdomingo electoral no habrá» y que «cuando lleguemos al año 2027 veré exactamente cuándo es el momento del interés de España» para llamar a la ciudadanía a las urnas. «La estabilidad que hemos imprimido es una de las causas de que cuadrupliquemos la tasa de crecimiento europea. España vive uno de sus mejores momentos», matizó.

«El año 2027 es el año de las elecciones y tengo constitucionalmente el margen [para convocar elecciones]. Cuando [Pablo] Casado cayó, se especuló con que iba a adelantar las elecciones y no lo hice porque no era del interés nacional la crisis de un partido como el PP. En mayo del 2023, los ciudadanos dijeron que querían gobiernos del PP y Vox. Entendí el mensaje y convoqué en julio elecciones para que decidieran qué opción querían. Siempre he aplicado la norma básica de respetar los mandatos constitucionales y adelantar elecciones en base al interés general», argumentó ampliamente.

También reiteró acerca de su candidatura de que «la alternancia es positiva en democracia», pero no llegó a confirmar si liderará las listas del Partido Socialista. «Yo quiero ser candidato y me veo con fuerzas, pero tengo que pasar el proceso de primarias. Si los compañeros y compañeras quieren que me presente, yo me presentaré», soslayó. Respecto a la insinuación de otras candidaturas como la de Óscar Puente, ministro de Transportes, sostuvo que se ve «capaz» de revalidar candidatura.

«No me parece casualidad que después de la crisis de Ceuta salieran representantes de la internacional ultraderechista criticando al Gobierno. Es evidente que quieren hacer caer al Ejecutivo y están usando Ceuta para extender el odio y la xenofobia», contextualizó para citar «la evidencia» de la participación propagandística de Rusia e Israel en el proceso.

Cuestiones judiciales y mediáticas

El rescate de Plus Ultra se trató también en la entrevista. Sobre la cuestión que afecta a José Luis Rodríguez Zapatero, citó que «el legado» del expresidente es «importante para España» y que hay que «respetar la presunción de inocencia». «Creo a José Luis Rodríguez Zapatero», insistió. Pronto trasladó la pelota a la «credibilidad de un delincuente» como Víctor de Aldama para quitar hierro al respecto del caso.  Sánchez confirmó además que Zapatero estará presente en las futuras campañas electorales.

Cuestionado por la lista de periodistas vinculados a ideologías que elaboró el Ministerio del Interior, Sánchez dijo que «no conocía el documento» y defendió que «se nota la diversidad ideológica» en medios públicos. Agregó que le parece «desafortunado» que haya aparecido un «documento interno de trabajo». «Desde el Gobierno respetamos la independencia y la autonomía de medios de comunicación. Pero que vengan a dar lecciones aquellos que llaman por teléfono a amenazar con cerrar medios de comunicación o que financian a agitadores ultraderechistas no lo acepto», agregó.

A colación de la investigación de la Audiencia sobre la posible financiación irregular de Ferraz, dijo que «el PSOE ha hecho un ejercicio de estriptis» con «las facturas y los recibos desde el año 2014» para que se esclarezca la regularidad de las cuentas. «No hay financiación irregular del Partido Socialista», admitió, aunque también aseguró que desconoce si imputarán a su formación. «Hacemos de la transparencia nuestra forma de actuar dentro de la organización».

Sobre la medida de gracia para los independentistas, dijo que «la ley de amnistía ya cuenta con todos los avales» y aseguró que «las democracias son generosas y capaces de articular leyes que permiten la convivencia».

Caso Begoña Gómez

Sobre el caso de su esposa, Begoña Gómez, Sánchez defendió que «no se le ha hecho justicia en todo este proceso» y espera que se haga lo contrario si se llega al juicio oral. «No se puede llevar a mi mujer y a David Sánchez solo por ser mi familia», subrayó a la par que confirmó que recurrirá toda sentencia condenatoria contra ambos.

 El líder socialista recogió el guante del lawfare para esclarecer que «no deja de ser llamativo que la Abogacía del Estado o la Fiscalía no se hayan sentido víctimas y estén pidiendo el sobreseimiento y el archivo» de las causas. «Estamos ante las acusaciones de asociaciones ultraderechistas. Fuera de España, cuando me preguntan por estas cuestiones, me llamaban mucho la atención y no para bien».

Entrevista con baches

En una entrevista en La 1, el jefe de los socialistas ha asegurado sobre la Ley de Nietos, que el PP ve como un «pucherazo», que «la Ley de Memoria Democrática reconoce derechos a nietos de exiliados» de la dictadura de Franco que «recupera lo mejor de las Españas» y que lleva en vigor desde el 2022. Agregó, además, que «hay una corriente de fondo de cuestionamiento de los regímenes democráticos por parte de la ultraderecha» y citó que no comparte la sentencia del Supremo respecto a esta norma. 

El jefe de los socialistas ha mantenido la entrevista con Jesús Cintora y Esther Palomera después de que el propio Consejo de Informativos de RTVE se posicionara en contra de que se produjera en el programa Mañaneros 360, que está coproducido por La Cometa TV y que no es 100 % producto doméstico de la cadena pública. El artículo 35.2 del Mandato Marco para medios públicos indica que el «100 % de producción interna en programas informativos, programas de carácter institucional y contenidos de autopromoción» debe depender de la casa, y no de terceros.

En la televisión nacional desconocen «quién ha tomado la decisión» de que la entrevista se realizara en este formato y el Consejo recordó que «este tipo de entrevistas deben realizarse por personal de Radiotelevisión Española, dentro de los servicios informativos», y reiteró su «disconformidad» con la línea editorial del espacio. Asimismo, recordó que se trata de «un hecho sin precedentes en RTVE y de una gravedad extrema».

Los enfrentamientos entre el Consejo y sus dirigentes no son una novedad, y han tenido como protagonistas el Mañaneros 360 como elemento de discordia e injerencia, con informes cruzados de una parte y de otra que recomendaban o desautorizaban el tratamiento informativo del programa con gran dureza.

El presidente del Gobierno dio comienzo a su último año de mandato de esta legislatura en una entrevista con Aimar Bretos en La Ser un mes después de la crisis de Ceuta. En ella, atajó la crisis y otros aspectos de la política nacional, pero el resultado fue decepcionante para los socios de investidura.

El arco parlamentario a la izquierda del PSOE le reprochó entonces falta de autocrítica, que no mencionara el papel necesario de Marruecos o que dijera que no hubo contradicciones en los comunicados del CNI. Erró en las cifras e incluso desde Ferraz se vio como una oportunidad perdida para recuperar el relato y retomar la iniciativa para el curso político.