Ana Belén Vázquez se justifica tras ser expulsada del Congreso por un espray de pimienta: «Quería decir a Marlaska que era el símbolo de la falta de libertad»
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Tras su salida, un asesor del PP trató de extraer el resto de contenido del aerosol, lo que provocó que parte del gas se esparciera por la sede parlamentaria. Una delegación de Mauritania requirió de atención médica y se cerraron por seguridad varias estancias de la Cámara Baja
13 oct 2026 . Actualizado a las 12:51 h.La sesión de control al Gobierno de este miércoles acabó con los nervios tensados. Casi al final de la misma, la diputada por Ourense Ana Belén Vázquez, asidua de la confrontación parlamentaria con el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, acabó expulsada del hemiciclo por extraer y enseñar un espray de pimienta que un asesor del PP acabó por «limpiar» y provocó el cierre de varias salas del Congreso de los Diputados.
Durante el debate con-Marlaska, Vázquez mostró uno de los aerosoles de autodefensa como los que muchos ceutíes han comprado recientemente a tenor del debate de la gestión del Gobierno durante la crisis. Lo hizo para describir que ese es el «día a día» de los ceutíes, aludiendo a la inseguridad que sienten muchas personas en las calles por la presencia de migrantes. La presidenta del Congreso, Francina Armengol, citó el artículo 101 del Reglamento de la Cámara Baja por el que se impide mostrar armas en sede parlamentaria para justificar la expulsión de la diputada popular. «Esto no puede plantearse en la casa de la soberanía del pueblo y en la casa de la democracia», dijo la dirigente socialista.
La diputada popular rechazó hablar para La Voz para explicar los motivos que le llevaron a enseñar el espray o valorar su expulsión del hemiciclo. En el programa Todo es Mentira de Cuatro (presentado por Risto Mejide), donde es colaboradora, sí mostró malestar por el incidente: «Casi me echo a llorar. No entendía qué estaba pasando. La portavoz y otros compañeros han salido detrás de mí. Nunca me había pasado una cosa así». Y al respecto del por qué mostrar el aerosol, dijo que «quería decirle a Marlaska que ese era el símbolo de la falta de libertades que tienen las mujeres ceutíes y lo que llevan los niños al colegio».
Arma o no arma
El Reglamento de Armas (Real Decreto 137/1993) y la Orden Ministerial de 3 de octubre de 1994 reglan como arma los recipientes que contienen, «gas comprimido, licuado o disuelto a presión, y provisto de un dispositivo que permita la salida del contenido en forma de aerosol destinado a su uso en defensa personal», aunque reconoce que no es un arma letal.
En Génova salieron a la defensa de Ana Belén Vázquez. Fuentes del Partido Popular explicaron a La Voz que «el PSOE vive en un estado de nervios constante» por la «pésima gestión» de la crisis de Ceuta. «Evidenciar la situación de inseguridad con una herramienta agotada en espacios de venta no puede suponer una polémica de esta naturaleza. No se pueden sacar balas y que el espray sea un problema. Que un partido que gobierna con Bildu se sienta ofendido por un espray es ridículo», aseguraron las mismas fuentes.
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Por otro lado, señalaron lo importante de considerar si el espray se trata de un arma o no. «Ana hoy no era una persona armada en el Congreso. [Armengol] ha elevado el espray a los niveles de armas de fuego. Para comprar un arma de fuego hace falta un permiso y el aerosol está a la venta a cualquier persona mayor de edad. Lo tiene cualquiera en un tren de Madrid a Ourense. ¿Si lo lleva una chica a un colegio, es una niña armada?», remataron en el PP.
Un asesor del partido trató de extraer por completo el resto del contenido del aerosol tras la expulsión de la diputada y el proceso acabó con la seguridad clausurando tres baños, una cocina, un comedor, los despachos de Vox y enviando al médico a una delegación de Mauritania.
Feijoo ve inaudita la expulsión y se pregunta si hay que detener a las madres ceutíes
La diputada del PP por Ourense Ana Vázquez fue expulsada del hemiciclo por exhibir desde su escaño un espray de gas pimienta, con el que pretendía explicar que muchos ciudadanos ceutíes lo portan a diario ante la creciente inseguridad en la ciudad autónoma. El incidente marcó por completo la sesión plenaria, y provocó una reacción colectiva de indignación. Por un lado, en el PP consideran que la presidenta de la Cámara Baja, Francina Armengol se excedió con su decisión. El Gobierno y varios de sus socios, por su parte, consideran que Vázquez hizo muestra de un «matonismo político» que perjudicó la credibilidad de los populares.
«¿Hay que detener a todas las niñas y madres en Ceuta por llevarlo por la calle? Es algo inaudito», aseguró el líder del PP, Alberto Núñez Feijoo, en una charla informa que recoge Efe. El líder de la oposición consideró una «vergüenza» la expulsión de la diputada gallega y acusó a Armengol de «reventar» la sesión plenaria. «Hay que ser muy indocumentado o tener muy mala fe» para decir que eso es un arma, añadió Feijoo.
El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, aseguró que el PP es «cada vez más un partido antisistema y cada vez menos un partido de gobierno». «Cuando uno piensa que el PP ya no se puede degradar más, aparece alguien dentro de sus filas que los hace caer más bajo», publicó el exlendakari en X.
Su socio de Gobierno, Sumar, comparte su visión. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, dijo que la intervención de Vázquez es «una muestra más del matonismo político» de la formación conservadora. La diputada de Más Madrid Tesh Sidi aseguró que si fuera un diputado de izquierdas el que vaciara un gas pimienta en el Congreso, este «acabaría en la Audiencia Nacional».
El BNG lo ve una «vergoña»
El diputado del BNG, Néstor Rego, publicó en X que el PP es un partido «cada vez máis botado ao monte» y consideró una «vergoña» que el vaciado del espray provocara el cierre de parte de las instalaciones del Congreso. Otro diputado con experiencia en mostrar objetos en su escaño es Gabriel Rufián, portavoz de ERC, que ayer se limitó a recordarlo: «Yo enseñé una impresora y maduré».