Sube un 35 % en un año lo que los extranjeros pagan en España por comprar vivienda
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En la demanda foránea gana peso la adquisición para vivir frente a la segunda residencia
27 sep 2026 . Actualizado a las 17:36 h.El comprador internacional de vivienda en España está cambiando de perfil, con una mayor capacidad adquisitiva y un creciente interés por establecer su residencia en el país frente a la tradicional compra de segunda residencia, según un informe de Unión de Créditos Inmobiliarios (UCI).
Una de las principales transformaciones se observa entre los compradores extranjeros que ya residen en España. En el 2025, este colectivo representó el 11,6 % del mercado residencial, frente al 7,2 % correspondiente a compradores no residentes, lo que refleja una demanda cada vez más vinculada a proyectos de vida y al establecimiento permanente en el país. Además, los extranjeros pagaron el año pasado una media de 2.479 euros por metro cuadrado, frente a los 1.839 euros abonados por los compradores nacionales, una diferencia cercana al 35 %. El importe medio destinado por los extranjeros a la adquisición de vivienda alcanzó los 204.365 euros, un 40 % más que en el 2019.
Primera vivienda y más cara
El estudio también destaca la creciente diversificación de la demanda internacional. A las principales nacionalidades de compradores no residentes, Reino Unido, Alemania y Marruecos, se suman Países Bajos, Estados Unidos, Bélgica, Suecia y Polonia. El comportamiento de compra varía además según el origen, tanto en el tipo de vivienda como en el importe destinado, la financiación utilizada y la localización elegida.
Nacionalidades como la sueca, estadounidense, alemana o suiza se encuentran entre las que pagan los precios medios más elevados por metro cuadrado, según el informe, que señala que la demanda extranjera tiene una influencia significativa en las zonas con mayor presencia internacional.
Comunidad Valenciana, Baleares, Canarias y Andalucía continúan concentrando buena parte de las operaciones internacionales, aunque el estudio identifica también un creciente interés por nuevos destinos residenciales, incluidas algunas zonas del norte de España, impulsado por factores como la calidad de vida, la conectividad, el teletrabajo y la búsqueda de entornos menos tensionados.