Israel, a 45 minutos de otro 11S

Pablo Medina MADRID / LA VOZ

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La intervención de cinco pasajeros fue crucial para salvar la aeronave

01 oct 2026 . Actualizado a las 18:38 h.

El vuelo FZ1073 partió del aeropuerto internacional de Dubái, en los Emiratos Árabes Unidos, a las 7.05 de la mañana del miércoles, hora local. La normalización de relaciones entre este país e Israel hace que se crucen muchos vuelos de negocios y vacaciones entre ambos países. Sin embargo, una vez en el cielo, los 108 pasajeros protagonizaron las consecuencias de un ataque que estuvo a punto de convertirse en un atentado del calibre del 11S.

El Boeing 737 sobrevolaba el desierto de Arabia Saudí a las 9.21 horas de la mañana. Estaba pilotado por un hombre indio, de nombre Smit Machchhar, y un segundo cuya identidad no ha sido revelada, pero que se sabe que es de origen omaní. Este se quitó el cinturón, apuñaló al capitán y ambos se enzarzaron en una pelea. Repentinamente, de los 35.000 pies de altura que alcanzaron según FlightRadar24, pasaron a 15.000. «No podías moverte, te succionaba hacia abajo» declaró, Hila Gaier, pasajera del vuelo, a Kan, una emisora pública israelí. Los pasajeros trataron de tranquilizar a los más pequeños con gracietas mientras los compartimentos de equipaje se abrían y caían en picado. Durante aproximadamente 45 minutos, los datos de seguimiento de vuelo muestran que el avión se vio afectado por una turbulencia importante y continua.

Cinco pasajeros irrumpieron en la cabina de los pilotos después de que, en el forcejeo, Machchhar, cubierto de sangre y malherido, consiguiera abrir la compuerta que le separaba de los viajeros. Entonces, consiguieron inmovilizar al agresor, le ataron las manos con unos auriculares y le dejaron en un asiento. Un dentista consiguió atender al piloto indio y colocarle una máscara para estabilizarlo. Dos pilotos que también viajaban en el avión se hicieron cargo de la nave que, a las 9.44 horas, llamaron de emergencia a las autoridades saudíes para poder aterrizar el avión en Tabuk. Lo lograron, y un avión de reemplazo consiguió transportar a los pasajeros sanos y salvos a Tel Aviv.

Machchhar se encuentra en un hospital saudí y el hombre de Omán detenido en los Emiratos Árabes, donde fue interrogado por autoridades locales, saudíes e israelíes. El ministro ultraderechista Itamar Ben Gvir pidió extraditarlo a Israel, pero es improbable que eso ocurra.

Según cuentan fuentes conocedoras de la investigación citadas por The Telegraph, el objetivo del agresor era cometer un atentado al estilo 11S, estrellando el avión contra algún rascacielos de Tel Aviv o contra una ciudad en Israel. Otras líneas de investigación barajan que podría haber estrellado el aparato simplemente, ya que hubiera sido uno de los peores ataques terroristas contra Israel de la historia del país.

El retorno de los pasajeros se realizó con el máximo de los cuidados habida cuenta de las tensas relaciones entre israelíes y saudíes. El propio Shin Bet, la Inteligencia interior israelí, fue quien organizó la repatriación de los suyos para no causar incidentes que pudieran tensionar más la situación. Además, esta agencia y el Mossad estarán presentes en los interrogatorios.

El primer ministro Benjamin Netanyahu, vio el incidente como un intento de «repetir el 11S», una tesis que barajan los investigadores pero que aún no ha sido confirmada. Otros funcionarios citados por The Times of Israel aseguran que el sospechoso dejó constancia en redes de su «radicalización yihadista».

Una de las hipótesis que se baraja en la investigación es que el autor tenga vínculos con Irán, pero de momento no ha trascendido. Lo que está claro es que la oposición israelí no anda contenta, puesto que fue informada de situaciones de «peligro inminente» a pocas horas del incidente.

Isaac Herzog condecorará a los pasajeros que evitaron el presunto atentado

Redacción / agencias

Los cinco pasajeros que intervinieron para salvar la aeronave captaron la atención de las autoridades israelíes. El presidente, Isaac Herzog, anunció que les daría la Medalla Presidencial al Heroísmo Cívico a «Tali Manes, Yaniv Hayún, el doctor Shota Musaieb, Zvika Manes y Asaf Rajuan».

En un comunicado difundido por Presidencia, Herzog relata cómo Hayún, Manes y Rajuan fueron quienes entraron a la cabina del avión y neutralizaron a uno de los dos pilotos, que había apuñalado al otro y precipitado la caída de la nave, que poco después estabilizaría Hayún. Mientras, Musaieb, el único médico a bordo, atendió al piloto herido.

«En un momento en el que tanta gente estaba en peligro actuasteis sin dudarlo, con coraje, resolución y una extraordinaria responsabilidad mutua», afirma Herzog en el comunicado. «Os arriesgasteis para salvar a otros y evitasteis un desastre terrible».

Posteriormente, Herzog reconoció también el valor de Tali Manes (esposa de Zvika), que fue la primera en escuchar el altercado entre los pilotos y dio la voz de alarma en el avión.

El presidente israelí mostró además su gratitud al piloto que fue apuñalado durante el altercado, el indio Smit Machchhar, que pese a sus heridas logró abrir la cabina, permitiendo la entrada de los pasajeros que le salvaron.