El Tribunal Constitucional abre la puerta a Puigdemont al amnistiar la malversación

Xavier Gual BARCELONA / E. LA VOZ

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Puigdemont, este martes en Waterloo tras su declaración institucional.
Puigdemont, este martes en Waterloo tras su declaración institucional. Belga | EUROPAPRESS

El líder de Junts dilata la fecha de regreso y dice que la medida de gracia «no soluciona nada»

07 oct 2026 . Actualizado a las 11:17 h.

Carles Puigdemont puede hacer ya las maletas y regresar a España cuando lo estime pertinente. La mayoría progresista del Tribunal Constitucional (siete votos contra cinco) acordó este martes amnistiar la malversación del proceso independentista catalán en contra de la postura del Tribunal Supremo, que vio «enriquecimiento personal de carácter patrimonial» en los dirigentes que encabezaron el desafío secesionista. El órgano de garantías estimó el recurso de la exconsejera de la Generalitat Dolors Bassa contra la resolución de la Sala de lo Penal del alto tribunal en julio y septiembre del 2024, que le denegó la medida de gracia por el delito de malversación de caudales públicos. Bassa fue condenada a 12 años de inhabilitación absoluta en la sentencia del procés.

La propuesta de sentencia redactada por el presidente del TC, Cándido Conde-Pumpido, y secundada después por otros seis magistrados, declara la nulidad de los autos impugnados y ordena al TS un nuevo pronunciamiento en el que declare amnistiada la malversación. A falta del texto completo, la ponencia destaca que la interpretación que de la amnistía hizo el alto tribunal es «manifiestamente contraria al espíritu y finalidad de la ley». La resolución fija doctrina para el resto de los recursos de amparo de condenados y procesados por rebeldía, entre ellos el propio Puigdemont y sus exconsejeros Toni Comín y Lluís Puig.

Cisma en el TC

La sentencia de Bassa ha abierto un cisma en la institución. Los cinco magistrados discrepantes emitieron un voto particular en el que denuncian que el órgano de garantías ha suplantado al Supremo. «Con la sentencia asumida mayoritariamente por el Pleno de este Tribunal se insiste en una deriva, acentuada en los últimos años, que distorsiona y pervierte el rol funcional del Tribunal Constitucional, colocándolo en una posición que no le corresponde dentro del esquema general del sistema de Justicia en nuestro país», subrayan los magistrados Ricardo Enríquez, Enrique Arnaldo, Concepción Espejel, César Tolosa y José María Macías. Además, critican el «indebido rol de intérprete de la legalidad ordinaria» que asume el TC, así como «la injustificada desmesura de los calificativos sobre la motivación ofrecida por el Tribunal Supremo».

La respuesta del Supremo no tardó en llegar. El juez instructor del procés, Pablo Llarena, dejó sin efecto con carácter inmediato la orden nacional de busca y captura y detención de Puigdemont, sin esperar siquiera a disponer del fallo íntegro del TC, que se conocerá en los próximos días. No obstante, el magistrado no le aplica la amnistía ni le extingue la responsabilidad penal, a la espera de conocer el contenido íntegro de la sentencia.

Puigdemont, crecido

Desde Waterloo, Carles Puigdemont señaló que el aval del TC a la amnistía «no soluciona nada» en la relación entre el Estado y Cataluña, «un conflicto histórico que corresponde resolver a la política y no a los jueces». El expresidente catalán y líder de Junts reclamó un referendo de independencia para Cataluña y reivindicó el «carácter irrenunciable del derecho a la autodeterminación y de las acciones unilaterales» que procedan, dijo, «cuando se agoten los intentos de encontrar una solución negociada».

Sánchez no se arrepiente

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, celebró el aval del TC y aseguró no estar «en absoluto» arrepentido de haber impulsado la ley de amnistía, que defendió tanto como los indultos a los políticos independentistas: «Con ello ayudamos a la sociedad catalana», subrayó, tras reiterar que la crisis catalana «es un problema político» que se tenía que resolver «desde la política».

Feijoo llama a las urnas

Por su parte, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijoo, valoró la amnistía como «otro engaño más» de Sánchez y espera que el perdón a Puigdemont pase factura a los socialistas en las elecciones del próximo 29 de noviembre. «Vender favores a cambio de poder debe castigarse en las urnas», afirmó en X el candidato a la presidencia del Gobierno. «España merece, por fin, un Gobierno que vuelva a poner por delante la verdad, la ley y la igualdad de todos los españoles», apostilló.