Puente admite que el Gobierno no fue suficientemente previsor con el problema de la vivienda
ACTUALIDAD
En el primer mandato «la atención no estuvo ahí» y ahora «el Parlamento no está por la labor» de facilitar una solución, dijo el ministro de Transportes
09 oct 2026 . Actualizado a las 17:02 h.El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, admitió este viernes que el Gobierno de Pedro Sánchez no fue «suficientemente previsor» en materia de vivienda durante su primer mandato, cuando contaba con una mayoría parlamentaria más clara para haber actuado, y reconoció que en la actualidad carece de las «herramientas necesarias» para resolver el problema en el corto plazo.
En declaraciones a la Ser recogidas por Europa Press, el ministro explicó que cuando llegó al Gobierno en el 2018 la vivienda «no era el primer problema sobre la mesa», ya que hubo que afrontar emergencias como la pandemia que acapararon la atención del Ejecutivo.
«No fuimos lo suficientemente previsores y hoy llegamos a la situación en la que estamos, quizá porque en esa legislatura el foco, la atención del Gobierno, no estuvo ahí», señaló Puente, y añadió que la problemática de la vivienda se puso de manifiesto «con toda crudeza» en este segundo mandato y especialmente en los últimos dos o tres años.
«El Parlamento no está por la labor» de facilitar una solución y las comunidades autónomas del PP se niegan a aplicar la Ley de Vivienda, comentó el ministro. Eso es lo que ha motivado la convocatoria de las elecciones anticipadas, para que los ciudadanos elijan «si quieren un modelo donde la vivienda sea de verdad un derecho o si queremos seguir en la línea de que sea un bien de especulación o un bien al servicio del enriquecimiento».
Según expuso Puente, el problema de la vivienda debe abordarse desde dos vertientes: la creación de un parque público —en la que el Ejecutivo trabaja con medidas como la sociedad Casa 47 o la promoción en suelos de Defensa— y la regulación del mercado para topar o bajar precios. Sin embargo, en este segundo ámbito calificó la capacidad del Gobierno de «muy escasa».
«Contra el Parlamento, contra las comunidades autónomas del Partido Popular y los ayuntamientos, en materia regulatoria se puede hacer poco o nada», aseveró, y sostuvo que lo «democráticamente razonable» cuando las Cortes rechazan las soluciones del Gobierno es dar la voz a la ciudadanía en las urnas.
Durante la entrevista, el ministro definió el caso de Maricarmen Abascal, la mujer desahuciada de su piso de alquiler de Madrid y fallecida el miércoles, como un «revulsivo» y una «espoleta» que obliga a intensificar los mecanismos de actuación. A ese respecto, afirmó que en España no se está garantizando actualmente el derecho a una vivienda digna y consideró «intolerable» que se supediten los derechos básicos a la especulación o al enriquecimiento de unos pocos.
«La obligación de los poderes públicos es establecer un marco que permita que la vivienda no sea un elemento especulativo o no lo sea, desde luego, como primera opción; sino que, sobre todo, se facilite el acceso a ese derecho y el que quiera ser rico, que se dedique a otras cosas o que, desde luego, sea un poco menos rico con la vivienda. De eso se trata, y podemos darle todas las vueltas que queramos. Hay que regular muchas cosas, hay que introducir un paquete importante de vivienda pública, que en este momento España no tiene, y eso llevará tiempo. Vamos a facilitar que la gente no sea pobre, por encima de que se haga rica», subrayó.
La propuesta del PP es «un disparate»
Asimismo, Puente tachó de «disparate» la propuesta del PP de construir un millón de viviendas en cuatro años, recordando que entre el 2000 y el 2008 se edificaron 4,5 millones de pisos y el precio «más que se duplicó». «Fue el peor período en materia de incremento de precios», recalcó.
En este sentido, advirtió de la falta de mano de obra en la construcción y cuestionó cómo planea la oposición ejecutar esa medida si de forma paralela propone «expulsar a inmigrantes», cuando el sector concentra a una mayoría de trabajadores extranjeros.
«Es un disparate constante. Construir un millón de viviendas, que además no tenemos masa crítica para ello, no conduciría a nada. Si las viviendas se construyen, pero acaban en unas pocas manos, seguiremos en la misma situación. Por lo tanto, el problema no es construir. Hay que construir vivienda pública, sobre todo, que no pierda esa condición de pública, meterla en el mercado a precio razonable, a precio accesible para la gente, e intervenir el mercado en materia regulatoria. Esas son las soluciones», concluyó.