Los rendimientos están en máximos de más de 10 años y cualquier ahorrador puede acudir a las subastas del Tesoro
18 oct 2026 . Actualizado a las 10:24 h.La deuda pública española ofrece los mayores rendimientos en más de una década. La rentabilidad del bono a 10 años (referencia fundamental, ya que se utiliza para calcular la prima de riesgo) se sitúa sostenidamente por encima del 4 % desde el pasado 23 de septiembre. Su escalada se enmarca dentro de un movimiento generalizado de repuntes de los intereses exigidos a la deuda soberana en la zona euro y también en Estados Unidos y Japón.
Los rendimientos de los bonos evolucionan en sentido inverso a sus precios, lo que significa que estos se encuentran en los niveles más bajos desde hace muchos años. Las ventas se han impuesto en el mercado de deuda soberana durante los últimos meses por una serie de factores.
Las presiones inflacionistas, que han propiciado ya un giro alcista en los tipos de interés oficiales de los bancos centrales, se colocaron inicialmente en el centro de los argumentos. Y también se esgrimió la avalancha de emisiones de deuda corporativa privada por parte de los gigantes tecnológicos para financiar centros de datos de inteligencia artificial.
Pero el foco se fue ampliando hacia cuestiones más estructurales: cuentas públicas, déficit, niveles de deuda y crecimiento. De hecho, «el mercado está penalizando con más claridad a los países que presentan más problemas en estos aspectos: entre ellos, Francia, Italia y, en mucha menor medida, España», apunta Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad.
Teniendo en cuenta las fuertes caídas generalizadas de los precios, una parte del mercado considera que podríamos estar ante una buena oportunidad de compra. Si bien la renta fija sigue siendo una de las clases de activos hacia la que menos se inclinan actualmente los inversores, está ya ganando peso en las carteras, según revela la última encuesta de Bank of America, publicada el pasado martes, que tiene en cuenta la opinión de 185 gestoras de fondos globales con un patrimonio conjunto de 512.000 millones de euros.
Las rentabilidades en máximos sugieren que «hay atractivo», pero que esto sea cierto o no «va a depender de la incertidumbre que se genere desde el punto de vista de la inflación», y «si acaba habiendo más subidas de tipos», sostiene Julián Benavente, analista de CM Capital Markets. «Quizás podría ser más conveniente esperar a ver», añade.
Dicho esto, a día de hoy, «la preferencia se sitúa en la deuda pública frente a la deuda privada», según Del Pozo. «Los diferenciales de crédito privado han subido algo al hilo de la volatilidad de las últimas semanas, pero todavía no pagan suficientemente el riesgo frente a la deuda pública del país equivalente», esgrime. En su opinión, para un inversor con perfil de renta fija, con capacidad de comprar y mantener a vencimiento y capaz de abstraerse de la volatilidad que previsiblemente acompañará al mercado en las próximas semanas, meses o incluso años, «los bonos de deuda pública de países como España, Italia o incluso Francia resultan extremadamente interesantes».
Lo cierto es que entre las grandes economías de la zona euro destacan los rendimientos de los bonos soberanos de Francia: el emitido a 10 años renta un 4,8 %. Pero los expertos advierten sobre el muy complicado contexto económico y político del país vecino. Crece claramente por debajo del 1 %, más próximo al 0,5 % o incluso al 0 %, con una inflación en torno al 3 % —una combinación que recuerda a lo que tradicionalmente se ha definido como estanflación—, un objetivo de déficit para este año es de alrededor el 5,4 %; y las elecciones presidenciales de la próxima primavera se dirimirán entre los dos extremos del espectro político. Con este panorama, «el mercado está trasladando una lectura muy exigente sobre la deuda francesa», asevera Del Pozo.
La rentabilidad del bono de referencia italiano se sitúa en el 4,5 %. Para Benavente, esta puede ser una opción más interesante, porque aunque el país transalpino vive en «una crisis permanente, al final nunca llega la sangre al río». Coincide, en todo caso, con el experto de Mutualidad en que el escenario es más favorable para la deuda soberana española porque la situación macroeconómica y fiscal es más sólida que las de la segunda y la tercera economías de la zona euro: el crecimiento nominal de nuestro país (7,5 %, sumando crecimiento real e inflación) supera el incremento de la deuda. «Esto nos deja un poco al margen de las turbulencias que se están viendo en el mercado de bonos europeo, al menos de momento. Habrá que ver lo que nos deja el escenario político después de las elecciones del 29 de noviembre», comenta el analista de CM Capital Markets.
Los expertos defienden, en general, que si se quiere apostar por bonos soberanos, parece más aconsejable, en estos momentos, fijar los objetivos en plazos medios (entre 3 y 5 años). Hay que tener en cuenta que si los tipos suben más, el precio de un bono a 10 o 15 años cae, y quien lo vende antes del vencimiento puede perder capital.
La última subasta del Tesoro Público español de bonos a 3 y 5 años, celebrada el pasado jueves, se saldó con tipos de interés medios del 3,313 % y el 3,482 %, respectivamente. La próxima colocación tendrá lugar el 11 de noviembre. Cualquier inversor puede acceder a estas subastas a través de «peticiones no competitivas» a partir de un capital mínimo de 1.000 euros. Las solicitudes superiores deben realizarse siempre en múltiplos de 1.000. Existen tres canales oficiales para suscribir estos activos en el mercado primario: la página web del Tesoro; de forma presencial en las sucursales del Banco de España; y a través de entidades financieras y brókers autorizados.
También se pueden adquirir bonos en el mercado secundario, acudiendo a intermediarios financieros que tengan acceso a plataformas de negociación de renta fija, o a brokeres online especializados.