La mayoría representan a niñas en poses sexualizadas o desnudos
29 oct 2026 . Actualizado a las 09:12 h.«El mundo debería aceptar ciertos aspectos negativos a cambio de los beneficios de esta tecnología y de que las personas tengan autonomía», explicaba a principios de octubre el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, en una entrevista del pódcast Decoded de Politico. Unas declaraciones que salieron a la luz al mismo tiempo que la Internet Watch Foundation (IWF) advertía de que en los seis primeros meses del presente 2026 se encontraron más imágenes de abuso sexual infantil generadas por IA que en todo el 2025.
Los analistas de la IWF evaluaron más de 6.300 imágenes creadas con IA que cumplían con la definición legal de abuso sexual infantil. Una cifra que ya supone un 40 % más que hace un año, cuando se identificaron 4.512 imágenes que se correspondían con esta descripción. Entre las fotografías que permitían identificar la edad y el género del menor (6.221), las niñas aparecían en el 98 %, una cifra que aumentó considerablemente respecto al año pasado. También se identificaron 190 fotografías que representaban a bebés y menores de dos años.
Estos datos han llevado a la IWF —que trabaja para encontrar, evaluar y detener las imágenes y vídeos de abuso sexual infantil— a instar a los responsables políticos de la Unión Europea para que aprueben una seguridad jurídica duradera con la que encontrar y eliminar contenido de este tipo. La IWF ya frena la difusión de este contenido mediante las huellas digitales únicas o hashes, que permiten bloquear automáticamente imágenes conocidas de abuso sexual infantil. Una herramienta vital, pero que solo detiene aquel contenido ya identificado y que se queda corto en un contexto de creación masiva de imágenes.
«Las fotografías de menores subidas a internet en contextos normales se pueden utilizar para generar contenido sexual con sus rostros. Son imágenes muy reales», explica Patricia Hernández, directora del Máster en Ciberdelincuencia de la UOC. «Las imágenes generadas sirven para que los algoritmos de la IA aprendan a replicar rostros o cuerpos, es un mecanismo que se retroalimenta», añade sobre una práctica que puede ser cada vez más masiva y difícil de parar a medida que se perfecciona la IA.
Principios de seguridad
Según la IWF, el 88 % de las imágenes de abuso sexual infantil creadas en el 2026 se corresponden con la categoría C de la clasificación británica, que incluye poses sexualizadas y desnudos. Por otro lado, 350 fotografías pertenecen a la categoría A —la más grave, hace referencia a violaciones y tortura sexual— y 403 a la B, que incluye imágenes de abuso sexual infantil sin penetración.
Ante este panorama, Hernández señala la obligación de exigir a las tecnológicas un «principio de seguridad y prevención», obligándolas a «testar las herramientas» y «bloquear la creación de contenidos ilícitos antes de lanzarlas al mercado». Por otro lado, la experta destaca la necesidad de que legalmente se persiga «la posesión, distribución del material» y el «desarrollo de modelos de IA diseñados para este fin delictivo». Pero, en un contexto en el que «las tecnologías superan la capacidad de respuesta legal de los Estados», Hernández señala, ante todo, la prevención personal de cada uno de los usuarios.
«La gente tiene que entender que si no se protegen en internet, es difícil que alguien lo haga por ellos», declara. La experta señala la importancia de que los padres no publiquen fotografías de sus hijos menores en redes sociales, al igual que no permitan que tengan perfiles públicos. «La IA es tan rápida que está superando toda previsión. Siempre es mejor adelantarse y protegerse porque las herramientas pueden ser útiles, pero también perversas», explica.
La criminóloga destaca además los impactos psicológicos que puede sufrir el menor. «El trauma puede no tener fin porque la imagen se difunde sin control», afirma. A mayores, esta práctica puede generar «problemas de autoestima, ansiedad o depresión en un momento madurativo delicado» o provocar que sea víctima de extorsión en un futuro.