Barbón lamenta que PP y Foro sigan «instalados en el no» pese a que Vox no deja de subir

La Voz REDACCIÓN

ASTURIAS

El presidente de Asturias Adrián Barbón durante su intervención este miércoles en la segunda jornada jornada del estado de la región en Oviedo
El presidente de Asturias Adrián Barbón durante su intervención este miércoles en la segunda jornada jornada del estado de la región en Oviedo Eloy Alonso | EFE

Durante la segunda sesión del debate de orientación política, el presidente del Principado  ha mostrado su preocupación por la «erosión que se está viendo en el sistema democrático»

25 sep 2026 . Actualizado a las 14:25 h.

El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha cerrado en el parlamento autonómico la segunda sesión del debate de orientación política lamentado que PP y Foro sigan instalados «en el no» y no hayan dado respuesta a su oferta para defender una democracia que se está viendo debilitada, a pesar de que saben que bajan en la intención de voto, mientras Vox no deja de subir. «Tendí la mano al PP y Foro para consensuar y defender la democracia y no he tenido ninguna respuesta; el no y el bloqueo es su respuesta», ha señalado, antes de incidir en que «más allá de quien gobierne» lee preocupa la «erosión que se está viendo en el sistema democrático».

Tras la intervención de los portavoces de todos los grupos parlamentarios en un debate que se ha prolongado durante más de cinco horas y media, Barbón ha afirmado que ha salido del hemiciclo como entró porque no ha conocido un proyecto alternativo y solo se han visto declaraciones de intenciones.

Según Barbón, entre ayer y hoy ha realizado 103 anuncios y medidas concretas pero no ha escuchado la alternativa por parte de una oposición que, según ha añadido, «sólo pide alternancia» y llama a la puerta diciendo «ya nos toca». «La montaña rugió y parió un ratón», ha afirmado el jefe del Ejecutivo al referirse a la intervención del líder popular, Álvaro Queipo, al que ha acusado de limitarse a defender de nuevo su propuesta de bajar impuestos a los más ricos y de ocultar su posición ante cuestiones en las que no sabe a qué interlocutor tendrá que dirigirse en Madrid.

Tras «implorar» al PP nacional que se apiade de Queipo «y le proclame de una vez candidato» a la Presidencia del Principado, «y que no esperen a noviembre para cambiar como hicieron hace cuatro años con Teresa Mallada», Barbón le ha pedido que sea valiente, que condene con claridad la violencia política y que deje claro que no comparte la «inyección de odio a lomos del miedo».

Para Barbón, la derecha debe dejar atrás su posición de bloqueo y transformar su no en un sí, no al Gobierno, sino en favor de Asturias, pero también tiene claro que «mientras haya progresistas en el parlamento que sumen, habrá un gobierno de progreso que lleve a Asturias a construir la mejor época de su historia».

El PP sabe que necesita a Vox

La portavoz socialista, Dolores Carcedo, que también ha alertado de que el gobierno que lidera Barbón es una «fortaleza» frente a la violencia política y la extrema derecha, ha advertido además de que en el Partido Popular saben que necesitan del apoyo de Vox para poder gobernar algún día en Asturias.

«Sin ellos no son nada», aunque digan que su aliado natural es Foro y que Vox son una fuerza más para llegar a acuerdos, ha afirmado Carcedo tras afear al líder del PP asturiano, Álvaro Queipo, que no aclare ante la ciudadanía que, cuando dice que está preparado para gobernar, es una posibilidad que solo se daría con el apoyo de la extrema derecha.

Para Carcedo, se ha visto en este debate a un presidente que «ha hablado de hechos y planteado un proyecto político de progreso bien definido» frente a lo aportado por Queipo, que no tiene nada que ver con hechos ni con proyectos o alternativa.

«Ya sabemos lo que son los gobiernos del PP-Vox: derechos amenazados, ocurrencias, desregulación, gresca, inestabilidad y mucho mal rollo, justo lo que sobra en el mundo y no queremos para Asturias», ha afirmado la diputada socialista, que también ha arremetido contra Foro, un partido que considera está «totalmente diluido» y que acreditó su «incompetencia» durante los diez meses que gobernó en Asturias.

A su diputado y secretario general de la Formación, Adrián Pumares, también le ha responsabilizado de que no se haya aprobado la oficialidad del asturiano «porque se negó a apoyarla» en la Junta General durante la pasada legislatura, informa Efe.