Peligro, la Corriente

Cuatro de los nueve miembros del grupo parlamentario de Podemos son afiliados a la CSI. Los partidos de la izquierda tradicional y sindicatos mayoritarios acusan a la central de influir en el partido morado

Protesta por el impago de las prejubilaciones de Naval GIjón. CSI
Protesta por el impago de las prejubilaciones de Naval GIjón. CSI

Un fantasma recorre las sedes de partidos, sindicatos y grupos parlamentarios, el fantasma de la Corriente Sindical de Izquierdas, la CSI, el sindicato combativo fuertemente implantado en Gijón y que, en opinión, de responsables sindicales de centrales mayoritarias, y de líderes de grupos como PSOE e IU, tiene una influencia determinante tanto en el posicionamiento como en la estrategia política de Podemos- Asturies ¿Es así? A este asunto se han referido recientemente tanto el secretario general de UGT en Asturias, Justo Rodríguez Braga, como el el líder de CCOO en el Principado, Antonio Pino. El secretario de organización de la FSA y también diputado autonómico, Jesús Gutiérrez, se lo reprochó hace apenas una semana a la banca morada en un pleno de la Junta General. Es un rumor, una explicación, que corre de boca en boca entre todas las fuerzas a la izquierda en Asturias de la denominada política tradicional. Pero, ¿es así?

Resulta imposible saber la correlación entre afiliados a la CSI y la militancia de Podemos Asturies. Fuentes del partido señalan que no existe un censo de ese tipo y que, en todo caso, en el partido morado hay afiliados tanto de la Corriente, como de UGT, CCOO, Suatea u otros y muchísimos que no están afiliados a central alguna. Sí hay datos precisos sobre cuántos de los miembros del grupo parlamentario son también afiliados a la CSI. Se trata de du portavoz, Emilio León, y también los diputados, Andrés Fernández Vilanova, Enrique López y Rosa Espiño.

"Pero Emilio León no es propiamente un sindicalista, estuvo en la Corriente igual militó en muchos movimientos sociales alternativos, no tiene el perfil representativo de sindicalista de la Corriente", explica el historiador Ruben Vega, autor del libro La Corriente Sindical de Izquierda, un sindicalismo de movilización (Ediciones de la Torre), la única obra publicada sobre este sindicato y que, en todo caso, el propio Vega considera que se ha quedado algo anticuada "porque cuando lo escribí el militante de CSI tenía un perfil obrerista, con muchos trabajadores del metal, del naval, muy clásico del desarrollismo. Ahora CSI gana en la TPA, en la administración autonómica, en Liberbank; es mucho en el sector servicios y en el sector público. Hay una realidad nueva".

El origen en Gijón

Para Vega el comodín de la CSI en las críticas a Podemos tiene "una parte que habría que psicoanalizar porque tiene que ver con las obsesiones y las fobias. Pero por las dos partes". Hay un suceso político reciente que define exactamente el inicio de este debate. En el momento inmediato a la celebración de los comicios municipales cuando se vislumbra la posibilidad de que un pacto entre PSOE, IU y la marca local de Podemos (Xixón Sí Puede) sumen sus votos para arrebatarle la alcaldía a Foro Asturias. Las negociaciones retransmitidas, un referéndum abierto a todo el censo de Gijón con cargos de Foro votando en contra del acuerdo, y la celebración de Cándido González Carnero a las puertas del ayuntamiento por el fracaso de la candidatura socialista, encendieron este resquemor que llegó a poner en peligro (de hecho, se rompió) el pacto ya alcanzado para que un tripartito desplazara al PP de Oviedo.

"En esa actitud de Podemos en Gijón, también en el parlamento asturiano, entre los sindicatos mayoritarios, en el PSOE, lo que ven son viejas heridas", explica Vega quien en todo caso pone en duda la veracidad de esa reflexión. "Pensar que prejubilados de una empresa que ya ha desaparecido pueda controlar una organización política igual es mucho sobredimensionar esa capacidad", señala el historiador para quien "atribuir a Cándido ser el brazo armado de CSI en Podemos es no enterarse de que lleva años en una corriente crítica dentro del sindicato; tiene peso suficiente pero no está en el núcleo de la dirección desde hace tiempo".

A menudo, desde el PSOE se habla del 'pacto del astillero' para referirse al supuesto acuerdo entre Podemos y Foro que ha llevado el supuesto entendimiento de Gijón al ámbito autonómico. Y si es 'del astillero' se refiere precisamente a antiguas querellas de los sindicalistas de la desaparecida industria naval de la ciudad con el entonces gobierno socialista tanto en Gijón como en el Principado. "Si piensan que es una venganza por eso quizá deberían hacérselo mirar en el PSOE", señala Vega para quien deberían "hacer examen de conciencia sobre qué fue lo que hicisteis para enajenar las simpatías de todo un sector de la izquierda" que no fue sólo "una cuestión de orden público y que Graciano Torre dijo cosas como 'se van a joder porque el astillero va a cerrar". Del mismo modo, para el historiador, tanto UGT como CCOO ven en CSI "un competidor directo que es muy activo y con un discurso muy virulento"; tanto que en ocasiones "critican a 'los sindicalistas' como si ellos no lo fueran".

En este sentido afirma que "lo que está pasando en los últimos años, desde que arreció la crisis, es que los sindicatos pierden afiliados por esa sensación de impotencia y, a veces, de indolencia" y ese contexto la CSI ha ido creciendo porque refuerzan la imagen de que son los que pelean mientras que otros se dan por vencidos a la primera". Para el historiador, los sindicatos mayoritarios sufren un desprestigio en ocasiones injusto porque "se les pide más de lo razonable aunque también podrían hacer más de lo que hacen". Para Vega la Corriente se ha ganado un prestigio entre la izquierda alternativa asturiana porque "mucha gente está harta de perder sin luchar, por lo menos quieren pelear y ahí está la CSI".

Es una evidencia que las relaciones entre Podemos y PSOE son tirantes aunque con varios puntos de encuentro en numerosas autonomías y también, en ocasiones, en el ámbito nacional. Sin embargo, en Asturias son casi de manifiesto enfrentamiento. "Aquí el PSOE ejerció el poder tanto tiempo que también es un régimen, y eso los debilita. La relación con IU les resulta más cómoda", opina el historiador quien en todo caso "no me imagino a Podemos recibiendo instrucciones o pidiendo consejo" del sindicato.

Pero los fantasmas son como las brujas, haberlas haylas. "La pecularidad de Asturias y Gijón --señala Vega respecto a la composición de la militancia de Podemos en la región-- es que no mucha gente nueva y sin pasado, sino a gente que tiene mucha experiencia y muchos agravios. Para bien y para mal hay muchas heridas".

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