La campaña electoral en Asturias se polariza con las coaliciones

El pacto Podemos-IU y la repetición del acuerdo entre PP y Foro aspiran a achicar el espacio del PSOE y Ciudadanos

Monjas de 'Les pelayes' votando en los pasados comicios municipales.
Monjas de 'Les pelayes' votando en los pasados comicios municipales.

Redacción

Con el sello de su alianza, Alberto Garzón y Pablo Iglesias, Podemos e IU, han sido los primeros en descubrir sus cartas en este nuevo reparto de bazas con el que los partidos van a apostar en el adelanto electoral, la vuelta a las urnas después de cuatro meses de negociaciones fallidas en la búsqueda de mayorías de gobierno. Una coalición de izquierdas con la que ambas fuerzas buscan ofrecer una novedad ilusionante ante la expectativa de un cansancio por la repetición de los comicios entre los votantes y también achicar todo el espacio posible al PSOE por la izquierda, con el afán de superarle como segunda fuerza política. En Asturias se da la particularidad de que esa coalición de izquierda (lograda con gran recelo y con el respaldo mayoritario de la militancia de IU pero con el porcentaje más bajo del Estado) se enfrenta a una coalición de derechas (la repetida, como en diciembre, entre el PP y el Foro de Álvarez Cascos) y ambas uniones coinciden en que la mejor manera de pescar en el caladero del medio es presentar a PSOE y Ciudadanos como una tercera coalición, no formal sino una unión fantasma que, a su juicio, fue escenificada ya con la firma en febrero del acuerdo fallido entre Pedro Sánchez y Albert Rivera.

La coalición azul

A un extremo del espectro ideológico, y del cromático con sus dos tonos claro y oscuro de azul, Susana López Ares encabezó la lista de la coalición entre PP y Foro que el pasado diciembre se alzó con la victoria en Asturias con 186.586 votos que le dieron tres escaños; para repetir ese triunfo asegura que reiterarán la misma promesa que el pasado invierno, «crear medio millón de empleos al año que además nos permita garantizar los servicios básicos». De cara a la nueva campaña, los conservadores asturianos (superadas prácticamente todas las escisiones pasadas) aspiran a aumentar su ventaja arañando votos al centro ante un Ciudadanos que quieren presentar como formación de centro izquierda. «Lo primero que tiene que hacer un partido es decir quién va a ser su presidente, que en nuestro caso es Rajoy, pero una persona que vote a Ciudadanos no sabe realmente a qué presidente está votando», afirmó López Ares.

Como los candidatos de todos los partidos, la profesora de Economía Financiera defiende una campaña austera en unos comicios de cuya repetición culpa al socialista Pedro Sánchez por rechazar las reclamaciones de apoyo a un gobierno encabezado por Rajoy «y eso que le hicieron ofertas muy generosas». Para López Ares, las dos opciones posibles son un Ejecutivo liderado por los populares "de moderación y seriedad" o uno en el que estén la unión de Podemos e IU, que la cabeza de lista del PP identifica con el radicalismo. En su opinión, en la pasada breve legislatura los morados «se han dedicado más a hacer una campaña de publicidad que propuestas reales» y la nueva coalición de izquierda «la pudimos ver cuando personas de ambos partidos llamaban fascista y asesino al padre de Leopoldo López en Pola de Siero en un homenaje al padre de un preso político, todos deberíamos reflexionar sobre ese tipo de actitudes».

La coalición conservadora fraguada en diciembre se repite ahora en junio sin apenas voces discordantes. En los mismos términos y con los mismos candidatos y reparto de puestos en las listas. Sólo Foro Gijón ha reiterado su intención de no participar en actos conjuntos durante la campaña, pero en la práctica en el ámbito autonómico PP y Foro votan juntos casi siempre en la Junta General y queda muy lejos ya el momento en el que Álvarez-Cascos se presentaba como una alternativa al "PPSOE".

La coalición complicada

Ese testigo ha sido recogido en Asturias por Podemos y aspira a que su unión con IU le permita reunir una suma de votos mayor incluso que la lograda por ambas formaciones por separado en diciembre -132.007 los morados y 52.316 IU- que les lleven a la victoria, o al menos, al "sorpasso" sobre el PSOE. Su cabeza de lista por Asturias, Sofía Castañón, cree que la coalición puede «generar cierto entusiasmo» ante una ciudadanía que tiene que votar de nuevo. En su opinión, ese adelanto también es culpa de los socialistas, un PSOE en el que dice la poeta que «veo y leo muchas cosas que me gustan cuando están en la oposición pero que cuando llegan al gobierno no se ponen en práctica y ya sólo se oye el eco».

La principal causa de disputa en los últimos cuatro meses entre Podemos y PSOE en el Congreso fueron las diferencias sobre la posibilidad de celebrar un referéndum de autodeterminación en Cataluña, un asunto que Castañón considera «tan importante como otros derechos, no se supeditan uno a los otros y en todo caso es asombroso que nos reprochen esta cuestión cuando nuestra postura es que los pueblos puedan decidir y los demás hasta ahora sólo se han limitado a negar el problema; hay que plantarle cara y preguntar a la ciudadanía».

Castañón compartirá lista en junio con el coordinador regional de IU, Manuel González Orviz, que ocupará el puesto número tres. Habrá algún acto conjunto pero ambas formaciones llevarán a cabo campañas separadas y en la de IU quiere pesar sobre todo «hablar del austericidio, los recortes, el empleo y los derechos y libertades, esas movilizaciones de las marchas por pan, trabajo y techo». Orviz no cree que la vuelta a las urnas sea un drama porque «la democracia es el arma que tienen los débiles para enfrentarse al poder», frente a políticas que «han llevado a 12 millones de personas a estar en riesgo de pobreza» y que, en su opinión, «seguían en el pacto entre PSOE y Ciudadanos».

La coalición común bajo la que concurrirán Podemos e IU se logró con no pocas dificultades en Asturias. A las tensiones que se arrastran desde el comienzo de legislatura autonómica se sumaron la oposición al pacto del portavoz parlamentario Gaspar Llamazares y el reparto de puestos en las listas con una IU que reclamó el número dos en vano para asegurarse la representación en el Congreso. Zanjado el debate con la aceptación por parte de IU del tercer puesto (que lograría el escaño si la coalición de izquierda logra superar en sufragios a la conservadora) los resquemores no cesaron. Desde Podemos, tanto su portavoz parlamentario Emilio León como la concejala en Gijón, Nuria Rodríguez, han insinuado que IU debería cambiar a su coordinador por una mujer para respetar la paridad en la lista cremallera, algo que en IU han visto como una intromisión.

Desde el inicio de las negociaciones, en Podemos Asturies han manifestado su interés por que el acuerdo firmado con IU a nivel estatal se traduzca en una ruptura del acuerdo que la coalición mantiene con el PSOE en el parlamento autonómico. Las relaciones entre morados y socialistas en Asturias son de franco enfrentamiento pero en IU ya han adelantado que continuarán con su apoyo al pacto de investidura e, incluso, desearían que los morados se integraran en él. Las posiciones de partida son muy distantes.

Podemos Asturies ya logró el "sorpasso" sobre los socialistas el pasado 20 de diciembre, lo hizo en los principales núcleos urbanos de Asturias, en Oviedo, Gijón, Avilés y Siero donde se situó como segunda fuerza. Por eso desde el PSOE estiman que los morados les ven como un adversario prioritario frente a los conservadores. "Nosotros salimos a ganar a PP-Foro que es nuestro adversario", señala la cabeza de lista del PSOE, Adriana Lastra, para quien Podemos ha optado por aliarse con IU «porque estaba en caída libre» además de recordar que Emilio León se ofreció a presentar una candidatura alternativa a la de Javier Fernández «con Foro y Ciudadanos» o el fracaso de las negociaciones para un acuerdo en Gijón que permitió que revalidara su mandato Carmen Moriyón.

La coalición fantasma

Los ejes de la campaña socialista serán, según Lastra, los enfoques sobre sectores industriales claves de la economía asturiana, desde el precio de la energía al futuro del carbón. A su juicio, los nuevos comicios de junio suceden en «un país distinto al que había el 20D». En el fracaso de las negociaciones para formar gobierno pesó ante todo, en opinión de la candidata socialista, «que en Podemos nos encontramos con la vieja política de sillones, aparcando la emergencia social por el referéndum de independencia de Cataluña; esa es la realidad de estos cuatro meses, la de quién intentó un gobierno de cambio y quién intentó torpedearlo».

Precisamente el valor de esos consensos es lo que pretende ofrecer también Ciudadanos a sus posibles votantes en los comicios adelantados; su candidato en diciembre fue Ignacio Prendes que logró un escaño con 83.885 votos. También en su opinión ante las nuevas elecciones hay dos posturas «los que apostaron por el bloqueo institucional y los que apostamos por el acuerdo; visto como está el panorama los ciudadanos deben tener claro quién apostará por enfrentar y dividir». Para Prendes la coalición entre Podemos e IU también se explica por una "bajada del apoyo" a los morados en las encuestas mientras que la de PP y Foro es «sólo un interés de supervivencia electoral».

El candidato de Ciudadanos por Asturias defiende el acuerdo firmado con los socialistas «al que no fuimos capaces de incorporar al PP, pero es que no sabíamos que iban a decirle no al rey, a todo el mundo»; pero de cara a los comicios adelantados destaca que «somos un partido autónomo con nuestro propio proyecto». Para aclararlo ante los votantes, Prendes insiste en que deben celebrarse todos los debates posibles durante la campaña «para explicar las cosas sin coste, sin grandes montajes ni gradas llenas con propaganda».

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