Los dos ciclistas asturianos fallecidos al tratar de cruzar un canal en León murieron por hipotermia

efe REDACCIÓN

ASTURIAS

El túnel al embalse del Porma
El túnel al embalse del Porma

Los investigadores creen que se vieron sorprendidos por al aumento del caudal en una zona con pendiente, lo que dificultó que pudieron dar marcha atrás, y sus cadáveres fueron de localizados a 500 metros de la salida

17 may 2016 . Actualizado a las 19:51 h.

Los dos ciclistas cuyos cadáveres fueron rescatados el pasado domingo de un canal subterráneo que hace el trasvase del río Curueño al embalse del Porma, en León, murieron por hipotermia, según ha revelado la autopsia, según informaron fuentes de la investigación.

Los fallecidos son Miguel Rodríguez, de 64 años, natural de Laviana y vecino de Gijón, y Daniel González, de 32, vecino de Avilés, muy vinculado a Tolibia de Abajo, localidad leonesa de la que son naturales sus padres y donde tenía una casa. Tras practicarles la autopsia en el Instituto Anatómico Forense de León, los cuerpos de ambos ciclistas ya han sido trasladados a Asturias.

Los fallecidos salieron de ruta el pasado sábado e intentaron cruzar por el canal subterráneo que hace el trasvase del río Curueño al embalse del Porma, en León, al parecer una práctica habitual entre ciclistas aunque está expresamente prohibido. Para ello tuvieron que salvar una valla que protege el conducto, de casi seis kilómetros de longitud y tres metros de ancho, que va de Tolibia de Abajo a Rucayo. Cuando comenzaron su recorrido apenas había un palmo de agua, pero al seguir avanzado por el conducto el nivel fue aumentado hasta alcanzar los dos metros.

Los investigadores creen que los dos ciclistas se vieron sorprendidos por al aumento del caudal en una zona con pendiente, lo que dificultó que pudieron dar marcha atrás, y sus cadáveres fueron de localizados el domingo a unos 500 metros de la salida. Tras la denuncia por su desaparición el pasado sábado, el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim) de la Guardia Civil, con sede en Sabero, inició su búsqueda con el apoyo de un helicóptero. Los agentes divisaron desde el helicóptero una bicicleta a la salida del canal por lo que se dirigieron a la zona, donde hallaron los cadáveres el domingo por la tarde.

Para acceder al lugar tuvieron que solicitar permiso a la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), con el fin de que abriera los accesos del canal. Debido a las últimas lluvias el canal contenía un gran caudal y se convirtió en una trampa mortal para los dos ciclistas.