El PP de Asturias se presentará en campaña como el máximo adalid contra la corrupción
ASTURIAS
La coalición conservadora no prevé grandes actos multitudinarios y pretende consolidar la reconciliación de populares y casquistas
30 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Después de décadas de división, con muy esporádicos episodios de tranquilidad, la derecha asturiana llega al 26 de junio reunida y con el voto de la izquierda disgregado. Donde PSOE y la coalición de Unidos Podemos (una conjunción electoral que, en Asturias, ha arrastrado no pocos problemas para concretar su confluencia) pujan por un mismo espacio, los conservadores revalidan el acuerdo que en diciembre les permitió alzarse como primera fuerza en el Principado con tres de los ocho escaños en disputa. Con apenas unos últimos resquicios de pataleta en Gijón --donde la dirección local de Foro ha reiterado que no participará en los actos de campaña conjuntos-- el diputado Luis Venta se felicita de «este acierto para las dos formaciones y también para los asturianos que tienen un único referente en el centro derecha» ¿Lo suficientemente unido como para pensar una fusión a medio o largo plazo? «La realidad es que estamos juntos y, dentro de esa normalidad, el futuro no sé cuál será pero ahora hay ese único referente y se podrá hablar luego de coalición o reunificación».
Luis Venta es el encargado de diseñar la estrategia de campaña de los populares de cara a los comicios adelantados. Dice que será una campaña austera, con actos pequeños en la que habrá una visita de Rajoy a Asturias pero con casi toda probabilidad no se celebrará en una de las principales ciudades de la comunidad sino «en un lugar donde pueda saludarse con 100 ó 200 personas un día en la calle, en el trabajo, no en un acto multitudinario». En diciembre Rajoy tardó en concretar a qué lugar de Asturias acudiría durante la campaña; finalmente se anunció que iría a Cudillero pero 24 horas antes se cambió el destino por Cangas de Onís aduciendo razones «de seguridad»; entonces los pescadores planeaban varias movilizaciones y la Asamblea de Trabajadores en Lucha había anunciado su intención de concentrarse ante el presidente. Cangas de Onís fue mucho más tranquilo aunque esa misma jornada, Rajoy se desplazó a su ciudad natal y fue agredido por un familiar lejano.
La opción «moderada»
Los meses transcurridos desde que se abrieran las urnas en diciembre y la nueva convocatoria han dejado un escenario de pacto fallidos en el que los conservadores quieren hacer recaer la culpa de la ausencia de Ejecutivo en los socialistas por no haber aceptado su oferta de Gran Coalición. PP-Foro se presenta como al baluarte «para combatir la política extremista» que, en su opinión, marca a las fuerzas de la izquierda y también de algún modo a su principal adversario en el espacio del centro: Ciudadanos. Los naranjas son para Venta «un partido que en sus estatutos se define como de centro izquierda» y que, una vez que Rajoy decidió no intentar presentar su candidatura ante el rey, eligió al PSOE para tratar de formar gobierno. «Ciudadanos ha apoyado sin ambajes a Sánchez, es la realidad objetiva de lo que ha pasado en estos meses, no ha apoyado al partido que ganó las elecciones y ha llegado a sentarse con Podemos y eso contrasta con nuestra opción moderada y regeneradora de España».
Empleo y corrupción
Parte de la estrategia popular a nivel nacional será presentar las alternativas de izquierda como radicales y extremistas; otro de los focos de la campaña será el empleo porque «podemos demostrar que somos capaces de crear empleo y también de reducir el déficit, la idea de 20 millones de personas trabajando en 2020 es un objetivo viable; y todo lo que consigamos con el empleo será lo que nos garantice poder desarrollar políticas en sanidad, educación y pensiones»; señala Venta. La corrupción, que ha estado tan presente en toda la pasada legislatura, no es un asunto que preocupe al diputado de cara a su estrategia de campaña. «No tenemos por qué esquivar ese tema porque somos los máximos garantes en la lucha contra la corrupción, han salido casos de unos y otros --señala Venta--. Nosotros no tenemos que escondernos porque hemos avanzado muchas medidas legislativas para luchar contra la corrupción».
Juntos y (aún) no revueltos
En Asturias concurrirán en estas nuevas elecciones dos coaliciones a ambos extremos del espectro político. La fraguada entre Podemos e IU llegó en el Principado después de semanas de discusiones sobre los puestos en las listas (con una IU que pujó por subir hasta el número dos pero se conformó con el tres) y también sobre el sexo de los candidatos (con Podemos apostando muy fuerte, sin éxito, porque se cayera de la lista el coordinador regional Manuel González Orviz para ser sustituido por una mujer). A PP-Foro le bastó con rubricar los mismo términos con los que ambas formaciones llegaron a un acuerdo en diciembre. La lista será encabezada por Susana López Ares y el casquista Isidro Martínez Oblanca irá como número dos.
Respecto a las reticencias de Foro Gijón a identificarse con el PP, Venta apuntó que «aunque es verdad que han apostado por hacer actos diferenciados no tenemos ningún problema en ese sentido, y al fin y al cabo esto se trata de sumar y multiplicar y lo importante es que la gente de Gijón confíe en nosotros independientemente de quién le lance el mensaje». Francisco Álvarez-Cascos, que se escindió del PP con grandes aspavientos, ya tuvo una participación pequeña pero activa en los comicios de diciembre que, de nuevo repetirá en junio. «Respetamos muchos la labor de las personas de cada partido; Cascos nos trasladó en diciembre que iba a hacer trabajo en determinados municipios y lo asumimos con todo el respeto», señaló Venta.
Lo cierto es que, los malos resultados de Foro elección tras elección y la llegada de Mercedes Fernández a la dirección del partido en Asturias han allanado el camino a la reconciliación de la derecha en la comunidad. Cherines siempre fue considerada una figura cercana al exministro del Fomento y buena parte de los cargos populares más críticos con Cascos en el pasado han dejado el primer plano de la política. Gabino de Lorenzo permanece atrincherado en la Delegación del Gobierno y cada puya lanzada a Fernández recibe respuestas sobre el tiempo que falta para su jubilación. La agrupación de Oviedo y la de Avilés comandada antaño por Joaquín Aréstegui, han resultado debilitadas por su implicación en la trama del agua, ramificación del caso Pokemon que se investiga en Lugo. Incluso las diferencias en la Junta General se han apaciguado y las coincidencias de PP y Foro en el parlamento asturiano son más frecuentes que las diferencias.
En todo caso, Venta prefiere no especular sobre lo que aguarda el futuro, «no me atrevería a usar palabras que puedan distorsionar la realidad»; recalca que lo relevante es que ahora se presentan unidos a las elecciones y que esa unidad se mantendrá a largo plazo, la forma en la que se concrete, coalición o reunificación, permanece en el aire.