Dos accidentes en el rali Princesa de Asturias dividen a la Audiencia

Pilar Campo

ASTURIAS

Tres tribunales dictan resoluciones diferentes al enjuiciar los siniestros de la 49 edición de la prueba

07 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La 49 edición del rali Princesa de Asturias se celebraba en dos días consecutivos. El 14 de septiembre de 2012, uno de los vehículos participantes se salió de la vía y alcanzó a 12 espectadores que seguían el desarrollo de la prueba desde un lugar señalizado como paso prohibido para los aficionados por el riesgo que conllevaba para su propia integridad física. Tres de los lesionados acudieron a la Justicia para ser resarcidos de las lesiones sufridas. Sin embargo, los tribunales de las Secciones Cuarta y Quinta de la Audiencia Provincial no se han pronunciado en igual sentido y, en función de la interpretación que cada uno de ellos ha realizado de los mismos hechos, las sentencias emitidas han sido dispares.

Mientras un tribunal ha absuelto a la organización, el otro ha atribuido una culpabilidad compartida, al 50 por ciento, entre organizadores y heridos. El segundo día de la prueba, el 15 de septiembre de 2012, se registró otro accidente, en el que perdió la vida el espectador A.M.C.N. Su familia recurrió a los tribunales y la Sección Octava dictó en su contra, al fallar que la culpa era en exclusiva de la víctima por estar en una zona prohibida para los espectadores.

Los tres lesionados del siniestro ocurrido el día 14 de septiembre reclamaron por vía civil. El primero, que presentaba las lesiones más graves, recurrió en apelación la sentencia del juzgado de primera instancia ante la Audiencia Provincial. El caso recayó en el tribunal de la Sección Quinta, integrada por los magistrados José María Álvarez Seijo, José Luis Casero y María Paz Fernández-Rivera. Los magistrados dictaron una sentencia por la que determinaban que la culpa era exclusiva de la víctima, entendiendo que la organización adoptó las medidas habituales para este tipo de pruebas deportivas y que la imprudencia del espectador había sido temeraria.