«Podemos e IU llevan en su programa planteamientos de Unión Soviética»

La cabeza de lista de la coalición PP-Foro detalla las prioridades de su partido de cara a los nuevos comicios y acusa a Pedro Sánchez de la repetición de las elecciones

Susana López Ares
Susana López Ares

Redacción

Susana López Ares encabezó la lista que se alzó con el triunfo en Asturias en las pasadas elecciones de diciembre. Ahora en junio aspira a repetir ese resultado de nuevo con la coalición de PP y Foro y, en función de los resultados a nivel nacional, a que Rajoy revalide su mandato apoyándose en el acuerdo de otro grupo.

-Nunca habíamos vivido una situación de adelanto electoral, ¿qué diferencias hay entre esta campaña y la del pasado diciembre?

-En cuanto a las propuestas estamos con las mismas mantenemos el programa electoral, se han incorporado algunos elementos nuevos pero en definitiva en el 90% es el mismo programa con el que fuimos a las elecciones el 20 de diciembre con el compromiso de 20 millones de personas trabajando en el 2020, ¿qué diferencias hay con esa convocatoria? Yo creo que todos somos ahora mucho más conscientes de la importancia del acuerdo y de trabajar para que pueda existir en España un gobierno estable. Estamos intentando explicar en Asturias y en toda España la importancia de que todas las personas que son votantes del centro derecha, del centro, vayan a votar y que voten al PP, en caso de Asturias a la coalición con Foro, porque tenemos que aumentar los votos lo más posible para acercarnos a ese gobierno estable y también moderado.

-¿Por qué no se consiguió gobierno en diciembre?

-Hay un culpable claro que tiene un nombre y un apellido y es Pedro Sánchez. Si se analizaban los números de diciembre, se puede ver que sólo hay dos sumas para conseguir una mayoría estable, que es PP con PSOE o PSOE con Podemos más independentistas catalanes. Ya desde la misma noche electoral y al día siguiente de las elecciones, Mariano Rajoy hizo una oferta al partido socialista y le dijo «España necesita gobierno, vamos a trabajar para conseguir ese gobierno estable». Nosotros desde el PP pusimos unas cuestiones mínimas como es la lucha por el empleo, el estado del bienestar, la unidad de España, el papel en la UE, la lucha contra el terrorismo y también la regeneración política y democrática. Esos eran los puntos de partida, pero Pedro Sánchez dijo que no, que la única opción era el cambio, que la única opción era un gobierno de izquierdas. Volvimos a hacerle la oferta e incluso le garantizamos la estabilidad en los gobiernos autonómicos y podemos pensar en el caso de Asturias. Pero Pedro Sánchez se enrocó y dijo aquel famoso «no, no, no, ¿qué parte del no es la que no entiende?» Y, claro si a nosotros nos dijo que no y con Podemos no pactó pues estamos donde estamos. Además esa oferta se la hicimos al partido socialista y también a Ciudadanos porque entendíamos que cuánto mayores apoyos tuviera ese gobierno, mayor estabilidad para las decisiones futuras que haya que tomar en España.

-Pero lo cierto es que Rajoy ni siquiera intentó la investidura.

-Cuando alguien se reúne con su majestad el Rey y le pide formar gobierno, hay que decir la verdad. Y si el PP no iba a tener los apoyos, y además era algo seguro, decirle al Rey que iba a tener gobierno me hubiera parecido una especie de engaño. Es como cuando vimos la situación en la que Pablo Iglesias ofreció apoyo a cambio de no sé cuantísimos asientos, que es algo que deja en entredicho la importancia que le dan ellos a los sillones, y en ese momento Pedro Sánchez se lanzó a intentar formar gobierno. ¿Para qué sirvió? Si ya sabían que no sumaban. Es decir, ¿el partido socialista iba a renunciar a la unidad de España? Porque es que no sólo le hacía falta Podemos sino también los independentistas catalanes, y de ahí se lanzaron a una campaña de márketing, yo que estaba en el Congreso no veía más que carreras por los pasillos a ver quién daba la rueda de prensa más rápida y más larga, hacían pactos que parecía que iban a resolver los problemas del mundo y al final no resolvieron los de España. Hay que ser serios, y cuando alguien le dice a su majestad el Rey que quiere formar gobierno tiene que poder hacerlo. Y si no, hay que ser responsables, que es lo que hizo Mariano Rajoy,  y ver que si no hay apoyos no hay que comprometerse si no se tienen, es que es un tema de números.

-¿Podría repetirse la misma situación el 27 de junio, que nadie sumara suficiente para gobernar?

-Desde el PP creemos que tiene que gobernar la lista más votada, gobernará con otras fuerzas políticas entrando a formar parte del gobierno o mediante la abstención y una oposición firme por parte del resto de partidos. Es que ese es el planteamiento, la oferta sigue encima de la mesa y se volverá a hacer el 27 de junio si no conseguimos esa mayoría suficiente. De todas formas, estamos trabajando para ganar, como parece que todas las encuestas indican, y ganar con el mayor número de apoyos posibles porque esa es la forma de garantizar precisamente una mayor estabilidad.

-¿Preferiría pactar con Ciudadanos o con el PSOE?

-Eso son procesos de negociación y se verá cuando llegue el momento en función de los números, pero la oferta se hizo. E igual que en los partidos democráticos de Europa ha habido acuerdos entre los partidos mayoritarios, por ejemplo el caso de Alemania, para garantizar la gobernabilidad de un país ¿por qué en España no va a poder haber ese acuerdo? Sería también un síntoma de modernidad el que el PSOE y el PP en un determinado momento pusiesen los intereses de los españoles por encima de lo que nos puede separar. Es decir que, en principio, tenemos elementos que nos diferencian pero también cosas que nos unen, como la defensa del estado democrático y otra serie de variables que pueden hacer que lleguemos a un acuerdo en un momento determinado.

-¿Por qué cree que no cuaja aquí la Gran Coalición?

-Nosotros en Asturias en el año 2014 apoyamos los presupuestos para el 2015 porque pusimos los intereses de los asturianos por encima de los intereses de partido. Eso son muestras, no de generosidad, sino de responsabilidad para con los asturianos. Y a nivel nacional en el partido socialista les falta ese punto. No se encuentra por ahí ningún tipo de acuerdo donde el partido socialista haya facilitado la gobernabilidad a un partido de centro derecha o al PP. Creo que a lo mejor es un paso de comportamiento más maduro que le falta por dar al partido socialista.

-En esta ocasión concurre esa coalición de izquierda, ¿teme que les supere?

-Todas las encuestas dicen que la coalición PP-Foro va a ganar en Asturias, e incluso mejorar resultados, el problema lo tienen otros, lo tiene el PSOE. Mientras nosotros, PP y Foro, presumimos de los mismos principios de centro derecha, en relación a la libertad, a la iniciativa privada, a la sanidad o la educación, principios comunes; pues a mí me extraña que IU y Podemos entre ellos no sé si saben si tienen los mismos principios porque tan pronto Pablo Iglesias dice que es socialdemócrata (que la verdad es que a la socialdemocracia le salen muchísimos novios), sin embargo en IU siguen diciendo que son comunistas. Luego ves los planteamientos que traen en el programa y las verdad es que son puramente comunistas, se podría decir casi que de unión soviética. Nosotros hemos hecho una coalición en la que tenemos muchos elementos que nos unen porque tenemos los mismos principios, los asturianos y españoles están por encima de todo y a nosotros no nos avergüenzan nuestros principios. Tendrán que decir en IU si les da vergüenza o no declararse comunistas, porque o eres socialdemócrata o eres comunista, pero las dos cosas al mismo tiempo no sé si se pueden ser.

-La renovación de su acuerdo con Foro ¿significa una reunificación a medio plazo?

-Somos dos partidos, nos hemos coaligado para las elecciones del 20 de diciembre y también para las de ahora; luego a nivel municipal y autonómico, eso es el futuro. Lo que está claro es que el candidato de los dos partidos para presidir un gobierno será Mariano Rajoy.

-Es que recientemente Mercedes Fernández habló de plantear una moción de censura en Cangas del Narcea citando precisamente este acuerdo de coalición aunque excluía el ámbito municipal.

-El pacto es para las elecciones nacionales pero eso no significa que desde el Partido Popular pensemos que donde pueda gobernar el centro derecha debería gobernar el centro derecha y no la izquierda. Por principios, no por sillones. Porque pensamos que para los vecinos de Cangas del Narcea las políticas llevadas a cabo por un gobierno de centro derecha siempre serán mejores que las llevadas a cabo por un gobierno de izquierdas.

-¿Cuáles son a su juicio las principales prioridades de Asturias en estas elecciones?

-Lo más importante es el empleo, que tiene un comportamiento peor en Asturias que en otras comunidades y que es lo que más preocupa a los asturianos. Vamos a continuar defendiendo las infraestructuras de Asturias seguimos con la inversión en la variante de Pajares, están ahí los problemas técnicos pero el dinero sigue encima de la mesa. Continuaremos defendiendo el sector del acero de Asturias y de España, de la competencia desleal de China y de Rusia. Y luego defendemos el carbón, siempre nos ha caracterizado una defensa férrea del carbón y con hechos. Se pueden firmar muchos documentos y muchos papeles y luego como pasó con Almunia que decía que nos enterásemos todos bien que a partir del 2014 no iba a haber carbón. Bueno, pues gracias al PP a partir del 2014 ha habido carbón y y gracias al PP lo seguirá habiendo después de 2018. Al final somos los que siempre hemos puesto fondos encima de la mesa para salvar el carbón.

-¿Qué pasa con los fondos mineros que ha habido que recurrir a los tribunales?

-Lo que han dicho los tribunales es que esos convenios hay que verlos uno a uno. Yo puedo decir que presenté un proyecto para hacer no sé qué inversión y resulta que luego no cumplí, no presenté los documentos y no hice la obra. Claro, pues si se analiza ese convenio en concreto no habrá que devolver el dinero, ese es el tema. Lo que habrá que hacer es seguir estudiando esos convenios y tendrá que haber buena voluntad por las dos partes, no solamente por parte del Gobierno de España sino también por parte del Gobierno de Asturias.

-Pero esto es inédito en el caso de los fondos mineros.

-Lo que dicen los tribunales es analícese los convenios uno a uno, a ver si está caducado o cómo está ejecutado, si se ha hecho de acuerdo con las bases de la convocatoria. Yo creo recordar de la comisión Villa de los fondos mineros, el caso del Montepío con la residencia de mayores donde hay un problema porque una parte de ese convenio no cumple las bases de la convocatoria. En las administraciones públicas hay bases precisamente para dar garantías a los ciudadanos, y eso es lo que hay que analizar en cada uno de los casos. Pongo ese ejemplo porque fue uno de los que se analizaron en la comisión y plantea problemas una parte de la justificación de ese convenio.

-Habla de crear empleo, pero ¿de qué clase? Porque el 90% de los contratos son temporales.

-Lo que hay que mirar es hay una diferencia entre número de personas y de contratos. Eso se mide con el número medio de cotizantes a la Seguridad Social; sin embargo los contratos son distintos porque si yo soy una persona que me hacen contratos semanales, soy una única persona que declara la cotización, soy una; y sin embargo en el número de contratos aparecerían cuatro. Con lo cual ya sé que gusta mucho hablar de contratos para decir que hay mucha temporalidad pero es que precisamente una persona que está a tiempo parcial hace muchos contratos pero a efectos de trabajadores es uno. Por eso me gusta hablar más de personas trabajando que de número contratos. De todas forma, nosotros llevamos iniciativas para que a un empresario le resulte más barato el hacer un contrato indefinido que un contrato temporal de tal forma que en los primeros 500 euros hay una bonificación y además se aplica a contratos nuevos indefinidos o contratos temporales que se transformen en indefinidos. Claro que eso tiene que estar vinculado con el crecimiento económico, ningún empresario contrata porque le den una bonificación, el empresario contrata si tiene demanda, si tiene consumo, si es capaz de vender sus productos y por eso tiene que ir vinculado al crecimiento económico. Y luego también llevamos otras medidas que aunque no lo parezcan sí que son prácticas.  Si a todos los trabajadores les bajamos un 2% el IRPF es lo mismo que si les aumentara el sueldo un 2%, si las personas que trabajan por primera vez durante el primer año no pagan el IRPF, eso significa que, deducido ya ese 2%, que van a tener un 17% más de sueldo. Y todos sabemos que cuando empezamos a trabajar los sueldos son más bajos, si sigues trabajando suele llegar esa subida salarial, con lo cual estamos garantizando ya como mínimo un 17% más de sueldo, que su vez eso supone una capacidad mayor para consumir, mayor crecimiento, mayor empleo? Son medidas que no parecen muy vistosas pero tienen efectos concretos. Y luego está claro que, según vaya avanzando la economía habrá una mayor traslación de beneficios a salarios.

-¿Por qué iba a haber esa traslación de beneficios a salarios?

-Porque al final los empresarios no tienen que verse como personas que esclavizan sino que si conseguimos trabajar en sectores de alto valor añadido, los empresarios querrán trabajadores estables, cualquier pequeño empresario que tenga dos o tres trabajadores al final terminan siendo casi como de la familia porque hay unas relaciones de confianza. Lo peor que puede haber para el empleo es la recesión, ahí lo vimos en la época de Zapatero. Sin embargo, si hay confianza, si ves que todo va bien, inviertes, generas beneficios y esos beneficios se acaban trasladando también a los trabajadores. Me niego a pensar en el empresario como una persona que esclaviza, no es así. Puede haber algún caso de malos comportamientos pero también se quedan al final con los peores trabajadores. La mayoría de los empresarios son pymes y autónomos, querrán tener a los mejores trabajadores y eso tiene un valor.

-¿Por qué debemos creer su promesa de bajada impuestos si en la pasada legislatura los subieron?  

-Hay una situación distinta, cuando se llegó al gobierno para empezar había miles de millones de facturas escondidas, había un déficit energético, había déficit comercial, aquello estaba en quiebra y estábamos en recesión. La economía no crecía, y sin embargo ahora estamos creciendo y estamos creando empleo ¿qué significa esto? Que cuando tengo que aplicar un tipo impositivo sobre una cantidad, la cantidad sobre la que lo aplico es más grande. Y quiero poner en valor que, efectivamente, se subieron impuestos pero el IRPF en 2015 y 2016 que fue cuando la economía empezó a tirar pues se bajó. Con lo cual quedó demostrado que era una subida transitoria, lo que en su momento había anunciado el ministro Montoro. Y esta bajada afecta mucho a las personas y a las familias, yo siempre digo que yo no como de mi salario bruto, como de mi salario neto.

-¿Cómo afrontamos la amenaza de una multa de Bruselas por incumplir el objetivo de déficit?

-Este año ha habido una ligera desviación del déficit, no del 3% como antes. Y lo que sí hay que reconocer es que muchas veces se nos ha acusado a Mariano Rajoy y al PP de obedecer ciegamente a la troika y a Merkel, pues ha demostrado cómo fue capaz de ir a la UE a negociar para que el proceso de ajuste fuese más lento que el que estaba fijado previamente. Ahora se ha vuelto a negociar y se nos ha dado un respiro y en cuanto a la multa yo he oído ya a varias autoridades europeas e internacionales diciendo que es posible que no exista esa sanción, ahí también se pone de manifiesto la importancia del buen hacer de Rajoy en política internacional que ha sido capaz de defender los intereses de España con entereza ante la UE frente a los que querían pedir el rescate como hizo el ideólogo económico de ciudadanos, Luis Garicano. Nuestra política internacional funcionó y conseguimos no ser intervenidos, y al mismo tiempo se nos ha dado un poco más de holgura. A los que nos acusa de obediencia ciega les recomiendo que miren los datos.

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