La crisis destruyó en Asturias 3.300 plazas de funcionario

Luis Fernández
Luis Fernández REDACCIÓN

ASTURIAS

La administración estatal concentra la supresión de empleos mientras que la autonómica es la única que tiene ahora más trabajadores que en 2009

17 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La crisis ha tenido un impacto en el sistema público español que será muy difícil de recuperar en los próximos años. Los recortes impuestos tanto por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero como por el de Mariano Rajoy han golpeado con dureza un modelo en el que los funcionarios han sido parte de los grandes damnificados. El colectivo ha sido acusado tradicionalmente por algunos sectores de la sociedad de privilegiado, pero lo cierto es que en los últimos años esos supuestos beneficios se han visto reducidos sustancialmente. A los salarios congelados, a la paga extra suprimida en 2012 y en la mayoría de los casos todavía pendiente de recuperar en su totalidad y al aumento de jornadas se suma la destrucción de 3.300 puestos de trabajo en Asturias. 

El número de efectivos se ha reducido pero la carga de trabajo no, por lo que esa pérdida de trabajadores también tiene consecuencias en el día a día de los que conservan su empleo. Según el boletín estadístico del personal al servicio de las Administraciones Públicas, Asturias tenía en enero de este año 56.724 empleados públicos. Es decir, 3.362 menos que en el mismo mes de 2009, año que marca el inicio de la crisis. Desde esa fecha, el descenso en el número de empleados públicos ha sido paulatino, aunque el ritmo de destrucción de puestos de trabajo se acelera en el año 2011 y, especialmente, en 2013, debido a las políticas puestas en marcha por el gobierno. Entre ellas destaca la reducción de la tasa de reposición, lo que en la práctica ha supuesto la eliminación de las convocatorias públicas de empleo. Este es el principal motivo que explica esa reducción en el número de plazas de funcionario.

Por administraciones, la que más puestos de trabajo ha destruido es la estatal, que ha pasado de las 11.060 plazas de enero de 2009 a las 9.115 de este año. Por orden le sigue la local, que pasó de las 10.585 a las 8.956 de 2016. Menos grave ha sido la reducción en el personal de la Universidad, que ha perdido 97 trabajadores en el mismo periodo. La única administración que ha generado empleo en los últimos siete años es la autonómica. Aunque el incremento de empleos es testimonial, ahora tiene 35.864 frente a los 35.856 de enero de 2009, lo cierto es que supone un cambio significativo respecto al comportamiento del resto. Además, ahora la tasa de reposición ha cambiado, por lo que previsiblemente la situación mejorará en los próximos meses.

Por grupos, el que más ha sufrido esa destrucción de empleo público es el de los profesores no universitarios, ya que ahora está formado por 509 personas menos que hace siete años. A ellos hay que sumar 97 trabajadores que ha perdido la Universidad de Oviedo. También han perdido efectivos, por ejemplo, las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado en la región, ya que han pasado de 3.492 trabajadores en 2009 a 3.316 a comienzos de este año. En cuanto a personal sanitario, ahora hay 201 empleados públicos más que en 2009.

Cifras nacionales

En el conjunto de las administraciones españolas se destruyeron más de 166.000 empleos en los últimos cuatro años y, aunque desde 2015 ha comenzado a recuperarse el número de plazas perdidas en las comunidades autónomas. En la actualidad hay en todo el país 2.520.000 empleados públicos, de los que más de la mitad trabajan para las autonomías.