Meteorología prevé una estación nubosa y con temperaturas suaves pero con menos precipitaciones que en años anteriores
23 jun 2016 . Actualizado a las 18:55 h.Un verano nuboso pero más seco de lo normal. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha calificado de «típico» el periodo estival que acaba de empezar. Temperaturas suaves y cielos nubosos serán la tónica habitual en los tres próximos meses en la región. Aunque las previsiones a largo plazo tienen poca fiabilidad, Meteorología prevé una bajada de las precipitaciones respecto a los años anteriores, algo que también sucederá en el resto de España. Así lo ha explicado el delegado en Asturias de Aemet, Manuel Mora, que ha realizado un adelanto de lo que espera a la región durante los próximos meses y también un balance de la última primavera.
Aemet espera una estación más seca de lo habitual y apunta como principal razón las copiosas precipitaciones que han bañado Asturias durante la primavera, una de las más lluviosas de los últimos 40 años, según ha precisado Mora. En cuanto a las temperaturas, no habrá grandes variaciones. En principio, prevé que se mantengan a un nivel similar al de los últimos años. En España, en cambio, hay una mayor probabilidad de que las temperaturas alcancen valores superiores. Esto será así en todo el país excepto en el cuadrante noroccidental, donde no se aprecian diferencias significativas con respecto a la climatología.
¿Cómo comienza el verano?
Para los próximos días, la predicción es de agua. A partir de este jueves, comenzará a aproximarse un frente tormentoso desde el suroccidente que dejará lluvias en toda la región hasta el domingo y que provocará un descenso de las temperaturas. A partir del lunes, 27 de junio, se espera una leve mejoría, que se estabilizará del 4 al 10 de julio, fechas en las que ya se alcanzarán los valores normales para la temporada.
En cuanto al balance de la primavera, Mora la ha calificado como «húmeda y con carácter muy frío», con un 42% más de precipitaciones. El mes de marzo ha sido de carácter muy frío y extremadamente húmedo, lo que ha provocado que la temperatura haya descendido en 1,5 grados respecto a años anteriores. Por su parte, abril ha sido un poco más frío de lo normal y las precipitaciones similares al mes de mayo. La zona más fría ha sido la del interior y los extremos de la región. El occidente asturiano ha sido el más lluvioso aunque zonas como Gijón han registrado precipitaciones intensas.