«Es un castigo demasiado severo expulsarnos de las listas de interinos»

S.D.M. OVIEDO

ASTURIAS

Ana Belén Longo y Almudena Albal
Ana Belén Longo y Almudena Albal

Docentes atrapadas por una avería de un tren y un accidente en la «Y» no llegaron a tiempo a la oposición. Su caso se suma a otras reclamaciones por problemas con las tasas y cancelaciones de vuelos

23 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

«Qué posibilidad estadística hay de que te fallen dos medios de transporte seguidos. Primero el tren se avería y después nos quedamos atrapados en el coche por un accidente en la autopista». Ana Belén Longo cavila en voz alta después de consultar su caso con un abogado, sin necesidad de echar números. Es uno de los docentes asturianos que será expulsado de las listas de interinos por no presentarse a las oposiciones que comenzaron el pasado lunes. Su caso y el de su compañera Almudena Albal es consecuencia de una rocambolesca concatenación de infortunios. Otros compañeros tienen otras historias personales, desde aquellos que se equivocaron al pagar las tasas en la preinscripción y la administración no aceptó la corrección de la cantidad, a aquellos que llegaron tarde por la cancelación de vuelos. Sindicatos como Suatea y FETE-UGT reclaman a la Consejería de Educación que sea sensible, que estudie caso a caso y que les dé una oportunidad. Saben que estas oposiciones ya no son las suyas, que no conseguirán una plaza de funcionario. Pero quieren, al menos, quedar en la lista y así seguir trabajando.

Ana Belén Longo y Almudena Albal son docentes de Inglés en Secundaria. La primera lleva trabajando desde el año 2006 y la segunda desde el 2002. Comenzaron, como todos, con bajas cortas, contratos intermitentes de centro en centro. A medida que ganaron puntuación, fueron accediendo a mejores plazas e, incluso, a vacantes. Este año ambas están en el IES Jovellanos, de Gijón. Por primera, vez desde el año 2006, se ha convocado su especialidad, así que esta era su gran oportunidad. El lunes, nerviosas, cogieron un tren a las ocho menos cinco en Gijón. Tenían más de una hora por delante para llegar a La Corredoria, donde estaba la sede de sus tribunales, un viaje que apenas llega a 25 minutos. Pero la suerte no estaba de su lado. Primero el convoy llegó tarde. Luego se detuvo en Veriña y el conductor informó de que había una avería. Se podía arreglar en unos 10 minutos, pero no estaba seguro.

Más nerviosas aún, llamaron a un amigo para las llevase en coche y así evitar problemas innecesarios. Este les recogió en apenas cinco minutos. Enfilaron hacia la autopista y se metieron de lleno en un atasco. Se había producido un accidente en cadena y el tráfico estaba cortado. Llamaron a gente que conocían que estaba en los tribunales y a compañeros de oposiciones para notificar lo que estaba ocurriendo. Cuando entraron por la puerta del aula en la que tenían que hacer el examen, todos estaban sentados. Ya se había realizado el segundo llamamiento y estaban a punto de hacer el sorteo de temas. Pese a que no se había dado ni un paso, el tribunal no aceptó que se quedaran.

Ana Belén Longo sabe que otros tribunales fueron más flexibles. Que se ralentizaron los llamamientos al saber que había problemas con el transporte. Incluso, en algunos casos se dejó que realizaran el examen si cuando llegaron los opositores no se había realizado el sorteo de los temas. Ese no fue su caso. La consecuencia es que, según el actual acuerdo de interinos, ambas quedan expulsadas de las listas. Es decir, no podrán volver a trabajar en el sistema público hasta que no se vuelvan a convocar oposiciones de su especialidad y se puedan presentar a ese examen. Lo lógico es que pasen años.

De los nervios y el colapso inicial, estas dos interinas en el alambre han pasado a la acción. Han llamado a los sindicatos, han presentado una reclamación ante la consejería y han contactado con un abogado. Solo piden flexibilidad, comprensión y un poquito de justicia. Pueden demostrar cada paso que dieron ese lunes, 20 de junio, antes de las nueve y veinte de la mañana, que fue a la hora a la que, tras sufrir una cascada de calamidades, llegaron a la sede de sus oposiciones.

Es solo un caso. Pero hay más. Emma Rodríguez, de Suatea, dice sentirse indignada e impotente por la actitud de la administración. No entiende que vaya a dejar fuera de las listas de interinos a personas que pueden argumentar y demostrar lo que les ha pasado. Suárez no solo se refiere a problemas de tráfico. Cita otros casos que considera hasta más sangrantes. Por ejemplo, hubo interinos que se equivocaron al cumplimentar la inscripción en las oposiciones y que pagaron una cantidad de tasas inferior a la exigida. Cuando comprobaron en los listados provisionales que no estaban admitidos y se informaron de la razón, volvieron a cubrir el inscrito y abonaron la cantidad correcta. La administración no aceptó el cambio. El argumento es que no se admiten correcciones en fallos con las tasas. «Cómo es posible que no se subsanen este tipo de errores. Son casos sangrantes», clama. Suatea también tiene otros casos, como el de los afectados por la cancelación de un vuelo desde Málaga, que se habían presentado a los exámenes convocados por el Gobierno de Andalucía el fin de semana.

A FETE-UGT han llegado estos mismos casos. Su secretaria general, Maxi Fernández Otero, reclama a la administración «sensibilidad y flexibilidad». FETE es uno de los sindicatos firmantes del actual acuerdo de interinos, que incluye el requisito de presentarse a las oposiciones para continuar dentro de las listas. Fernández Otero asegura que reclamará que se reúna la comisión de seguimiento para abordar estas reclamaciones, que denomina «de fuerza mayor». Es partidaria de mirar caso a caso y de ser «justos» con aquellos que tengan documentación que acredite lo sucedido.