La ley del espejo aparece de nuevo en los resultados por municipios

El PP se impone en 57 de los 78 ayuntamientos asturianos, casi la misma cifra que en las elecciones locales opta por alcaldes socialistas. La derecha gana en las ciudades, Unidos Podemos en las cuencas y el PSOE se hace fuerte en el mundo rural


Oviedo

Desde los años 90, el electorado asturiano practica un juego de espejos con los dos grandes partidos tradicionales que otorga victorias claras al Partido Popular en las convocatorias de ámbito nacional y al PSOE en las de alcance autonómico y municipal. Ese fenómeno sociológico ha vuelto a manifestarse este 26 de junio: los populares han logrado una clara victoria que es casi el negativo del mapa político de los concejos de Asturias. Desde el año pasado, el PSOE gobierna en 52 de los 78 ayuntamientos de la comunidad autónoma y, en cambio, este domingo el PP ha obtenido la victoria en 57. Los socialistas, por su parte, han sido la primera fuerza en 18 localidades y en las tres restantes ?aunque dos de ellas muy codiciadas: Langreo y Mieres? se ha impuesto Unidos Podemos.

Ese resumen deja claro por qué el PP (con Foro Asturias como miembro menor de la alianza que reunifica a la derecha en la región) es la fuerza con mayores motivos de celebración. Su candidatura ha conseguido más votos que hace seis meses en una amplia mayoría de los concejos y se ha revelado como la favorita de los electores urbanos. La coalición PP-Foro ha ganado en cinco de los siete ayuntamientos con más de 20.000 habitantes: por orden de población, Gijón, Oviedo, Avilés, Siero y Castrillón. No deja de ser curioso, y un síntoma de ese bifrontismo de los electores asturianos, que el PP no gobierne en ninguno de ellos. Gijón está en manos de Foro, pero en la ciudad más populosa de Asturias, la reconciliación no ha llegado a la derecha y los casquistas gobiernan en minoría y únicamente con sus propias fuerzas.

En las cuencas mineras se aprecia una mayor continuidad. Unidos Podemos, la confluencia de Podemos e Izquierda Unida, se ha impuesto en los otros dos territorios urbanos de Asturias, las cabeceras de las comarcas del Nalón y el Caudal y, de esa manera, el resultado de las generales repite ahí el de las elecciones municipales. En Mieres, IU logró el año pasado la mayoría absoluta y, por consiguiente, gobierna sin necesidad de apoyos externos, mientras que en Langreo ambas fuerzas ya ensayaron la unidad en junio de 2015 para arrebatar la alcaldía al PSOE, la lista más votada entonces. Además, Unidos Podemos ha ganado en Morcín, un lugar donde el recuento estuvo tan reñido, que no se quedó muy lejos de un triple empate: la coalición de izquierdas sumó 155 sufragios; el PP, 152; y el PSOE 151.

Al igual que en el conjunto de Asturias, en el desglose de los resultados por concejos se aprecia que la unión de Izquierda Unida con Podemos suma menos que los apoyos logrados en diciembre por cada fuerza por separado. Los casos más llamativos son los de Oviedo y Siero, donde Podemos, en solitario, movilizó más apoyos en diciembre que en esta ocasión con el apoyo de IU. En los dos concejos, la unidad ha llevado a una fuga de votantes. En Gijón, la confluencia se ha quedado en 40.800 votos, cuando con dos papeletas separadas cosechó casi 53.000 hace seis meses. Situaciones similares se han repetido en todos los grandes concejos.

El PSOE consigue sus victorias en concejos pequeños y medianos. San Martín del Rey Aurelio, Corvera y Laviana son los ayuntamientos más poblados entre los que se han decantado por su lista. La cuenca del Nalón, en la que gana en todos los concejos salvo Caso, se confirma como su principal bastión. En el Caudal, pierde Aller (cuyo ayuntamiento gobierna) a manos del PP pero mantiene Lena y Riosa (en ambos casos está fuera de la alcaldía). Otra paradoja.

Más preocupante para la dirección socialista en Asturias es su progresivo declive en las ciudades del área central. Gobierna en Avilés, donde gana las municipales, y Oviedo gracias al tripartito en el que Podemos es mayoritario, pero le fue mal en 2015 y tampoco ahora se ha impuesto en ninguno de los siete concejos que más votos aportan. Es segunda fuerza en Siero (por detrás del PP), Langreo y Mieres (por detrás de Unidos Podemos en ambos casos) y tercera en Oviedo, Gijón, Avilés y Castrillón. El voto urbano se le empieza a resistir.

De Ciudadanos hay poco que decir. Logra la cuarta plaza en casi todos los ayuntamientos y, de la misma manera que en los resultados globales, ha perdido empuje ante el regreso al PP y Foro de votantes de la derecha que habían apoyado su lista en diciembre.

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