Una bomba de relojería en las listas de espera sanitarias

Un segundo médico habla de «ingeniería» en las demoras pero no lo considera irregular. Podemos habla de manipulación y el PP acusa al Principado de presionar a los facultativos para que callen

Agencias
Oviedo

La comisión de investigación de las listas de espera sanitarias en la Junta General parecía una bomba cargada que solo necesitaba de alguien que apretara el detonador. Eso fue exactamente lo que hizo el médico Cristóbal de la Coba Ortiz, del Servicio de Aparato Digestivo Hospital de Cabueñes. En su comparecencia, De la Coba abrió la caja de los truenos al señalar que en Cabueñes se aplican «técnicas de maquillaje de las listas de espera» que son habituales en todas las comunidades autónomas. Precisó incluso que son técnicas «alegales». La reacción del PSOE fue inmediata. La diputada Carmen Eva Pérez le advirtió de que estos hechos podrían ser constitutivas de delito y es necesario informar a la Fiscalía. Después llegó la del Servicio de Salud del Principado (Sespa) que ha anunciado la apertura de una investigación formal. También ha habido pronunciamientos políticos. Para Podemos, ha quedado demostrado que se manipulan las listas de espera. El PP se ha enganchado a la historia y ha acusa al Gobierno de querer intimidar y perseguir a los médicos que denuncian en el Parlamento asturiano la existencia de listas de espera maquilladas. Foro, por su parte, ha dicho que la sanidad está al límite por la falta de médicos. Mientras, otros facultativos profundizan en la misma idea que ha desatado la polémica. Un neurólogo del San Agustín, José Antonio Vidal Sánchez , ha matiza en una nueva sesión de la comisión de investigación que existe la «ingeniería» para cambiar listas de espera sin que sea irregular. 

Esta comisión, que comenzó a funcionar en mayo, ha provocado una intensa polémica en el Parlamento asturiano, tanto por el formato elegido -comisión de investigación y no de estudio-, como por el elevado número de comparecientes y por el cruce de acusaciones políticas. El PSOE aseguró desde el primer momento que este formato, elegido por Podemos, que además preside las sesiones, tenía implicaciones jurídicas inevitables, tal y como establece el reglamento de la Cámara. Si hasta ahora los testimonios solo había producido un forcejeo político, esta semana las consecuencias han dado un salto cualitativo. El anuncio de investigación del Sespa puede abrir la puerta a la Fiscalía.

Otro testimonio

El adjunto de la sección neurología del Hospital San Agustín de Avilés, José Antonio Vidal Sánchez, ha intervenido en la reanudación de la comisión. Vidal ha matizado que existe la «ingeniería» para presentar resultados diferentes de las listas de espera sin que sean consideradas prácticas irregulares. «No hace falta ninguna irregularidad para que las listas de espera se puedan modificar», ha explicado. Según el neurólogo, «se pueden hacer listas separadas y eso es ingeniería de gestión de listas. No es irregular pero sí puede ser utilizado para presentar resultados diferentes», ha añadido. Ha comentado que pueden existir «múltiples listas encadenadas». Él, como especialista, puede decidir que un paciente que le llega de Atención Primaria necesita una prueba más. En el momento en que la solicita, ese paciente ya sale de su lista. Ha recordado también que «los datos oficiales (de las listas de espera) no computan las revisiones», solo las primeras visitas.

Ha incidido en la necesidad de integrar las secciones de Atención Primaria y Especializada para que funcionen como una única unidad. Es, en su opinión, la medida más importante que se ha de tomar en el asunto de las listas de espera. Ha criticado que la lista de espera se convierta en un fin en sí mismo, y que los números sean lo más adecuados posibles al momento, y no a la realidad. «Llega un momento con ciertas edades en que no tienes más motivación (como médico) que encontrar un hueco donde meterte para seguir viendo pacientes el resto de tu vida», ha añadido.

Reacciones políticas

Podemos ha asegurado que la comisión está dando sus primeros resultados. A su juicio, han quedado confirmadas «las hipótesis sobre la falta de transparencia y la existencia de maquillaje que ocultan la espera». En estos términos se ha pronunciado el diputado y presidente de esta comisión, Andrés Fernández, que ha explicado que con las comparecencias de algunos facultativos durante los últimos días se ha visto cómo actúa la autoridad sanitaria para ocultar las listas de espera reales.

El principal mecanismo pasa, según Fernández, por las reprogramaciones que se producen en un mismo servicio con el fin de nivelar la espera media que se da, por ejemplo, entre lo pacientes del ambulatorio de La Lila y el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). En concreto, el diputado de Podemos ha señalado que estas reprogramaciones hacen que en Dermatología los médicos manejen una lista con un millar de pacientes más de los que salen en la lista de espera que se publica en el portal Astursalud. En el caso de Ginecología, las diferencias entre los pacientes que aparecen en la lista de espera para consulta y los que realmente hay es de un centenar, según los datos facilitados y por el diputado de Podemos. «Son pacientes que fueron reprogramados por necesidades del sistema y fueron ocultados en el portal de transparencia», ha señalado Fernández, que considera que puede estar dándose en el resto de especialidades también.

Fernández ha incidido en que otra forma de aligerar las listas de espera pasa por la inclusión de los pacientes que por una decisión personal deciden retrasar una intervención y que son incluidos en una lista de espera no estructural que no se publica en Astursalud. En su opinión, las autoridades sanitarias recurren de forma abusiva e injustificada a esta lista de espera no estructural porque también incluyen ahí, por ejemplo, a un paciente de Gijón que le ofrecen operarse en Cangas del Narcea y que no acepta esa derivación, lo que supone su expulsión de la lista de espera. «Sabíamos que estaban subestimadas las listas pero ahora están identificados los mecanismos para ocultar la espera en Astursalud», ha incidido el presidente de la comisión, que ha reclamado al Sespa la publicación de todas las listas de espera existentes y el tiempo de espera real y no los tiempos medios.

Por su parte, el diputado del PP, Carlos Suárez, ha acusado a la Consejería de Sanidad y al Servicio de Salud del Principado (SEPA) de querer intimidar y perseguir a los médicos que pretendan denunciar la existencia de listas de espera maquilladas. «De eso no se habla y el que lo haga, que tenga cuidado no vaya a amanecer con una cabeza de caballo en la cama», ha señalado, en referencia a la famosa escena de El Padrino, filme que ha utilizado en varias ocasiones para referirse a la forma «mafiosa» de actuar de las autoridades sanitarias. Para el diputado popular, el hecho de que el Sespa se muestre sorprendido por las declaraciones de los médicos y que decida abrir una investigación es un «aviso a navegantes, a los próximos comparecientes, para que se atengan que a las consecuencias si se ponen a hablar». 

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