Ovidio Sánchez se refugia en la amnesia para negar su vínculo con la trama de De la Serna y Arístegui

Luis Fernández
Luis Fernández REDACCIÓN

ASTURIAS

Ovidio Sánchez y Agustín Iglesias Caunedo..Ovidio Sánchez y Agustín Iglesias Caunedo.
Ovidio Sánchez y Agustín Iglesias Caunedo.

El senador electo del PP asegura que ya se había olvidado del contrato firmado con el exdiputado para favorecer la introducción de CAPSA en India. El partido en Asturias no le pide explicaciones porque asegura que afecta a «su esfera personal»

14 jul 2016 . Actualizado a las 13:14 h.

Ovidio Sánchez intenta marcar distancias con la presunta trama orquestada por Gustavo de Arístegui y Pedro Gómez de la Serna para el cobro de comisiones pero cada vez lo tiene más complicado. El que fuera presidente de los populares asturianos y senador electo del PP en las pasadas elecciones niega categóricamente que mantenga o que haya realizado negocios con el exembajador o con el exdiputado del PP. Pero la realidad es tozuda y cada vez que se conoce nueva información sobre el modus operandi de los dos imputados, el que fuera líder de los populares en Asturias durante trece años resulta salpicado. Mientras tanto, el PP regional guarda silencio, una actitud muy diferente a la mantenida con Agustín Iglesias Caunedo, imputado por el caso Pokemon y al que la presidenta de los populares en la comunidad autónoma, Mercedes Fernández, ha exigido explicaciones públicamente tanto por su gestión en el caso Villa Magdalena como por su supuesta participación en la trama del agua.

El primer vínculo entre Sánchez y De la Serna salió a la luz hace seis meses. Dentro de la investigación de la presunta trama por la que De la Serna y Arístegui intercedían a favor de empresas españolas para favorecer su presencia en países extranjeros a cambio de una comisión, los investigadores destaparon un contrato de alquiler de una oficina entre una empresa de Sánchez y De la Serna por la que el asturiano pagaba 726 euros al mes. La relación duró solo cuatro meses y Sánchez alegó que dejó el alquiler por el elevado precio y porque estaba centrado en su trabajo en el Congreso. Era el año 2014. La relación entre el senador electo y el imputado desató las especulaciones, motivo por el que Sánchez salió a la palestra para asegurar que esa era el único pacto que mantenía con el investigado.

Ahora, la información publicada por El Mundo demuestra que su colaboración era más estrecha. De la Serna, José Faya López (su agente), Ángel Fernández Esteban (intermediario) y el propio Sánchez firmaron un acuerdo de confidencialidad por el que cada uno de ellos iban a recibir el 25% de la comisión que cobrasen si cristalizaba el negocio de introducir a Central Lechera Asturiana (CLAS) en el mercado indio. «Es un contrato que quedó muerto y del que ni me acordaba», asegura el exlíder regional del PP. A pesar de su amnesia y aunque finalmente no se llevase a cabo el negocio, el documento demuestra que los vínculos eran más fuertes de lo que quería ocultar. No es, por tanto, el primer cambio de versión del senador, ya que hace seis meses negó una relación con la trama que finalmente ha quedado demostrado.