Ovidio Sánchez: «Es un precontrato que quedó muerto. Ni me acordaba»

Luis Fernández
L.F. REDACCIÓN

ASTURIAS

Ovidio Sánchez y Mercedes Fernández conversan, durante un encuentro del PP de Asturias.Ovidio Sánchez y Mercedes Fernández conversan, durante un encuentro del PP de Asturias
Ovidio Sánchez y Mercedes Fernández conversan, durante un encuentro del PP de Asturias

El senador electo del PP niega haber realizado negocios con De la Serna y Arístegui. Descarta dimitir porque «es una actividad reglada y permitida»

13 jul 2016 . Actualizado a las 22:54 h.

Ovidio Sánchez niega la mayor. El senador electo del PP, vinculado en un documento a la presunta trama de comisiones del exembajador Gustavo Arístegui y del exdiputado popular Pedro Gómez de la Serna, explica que el texto publicado por el diario El Mundo es solo un precontrato «que nunca llegó a ejecutarse». Sánchez asegura que no tiene negocios con ninguno de los dos imputados y descarta dimitir porque «se trata de una actividad reglada y permitida».

La información del diario madrileño recoge que Sánchez, por aquel entonces diputado, se asoció a la presunta trama de corrupción de De la Serna y Arístegui para mediar en los negocios de las empresas españolas en el extranjero, previo pago comisiones. Ese acuerdo de confidencialidad (firmado por Sánchez, De la Serna, José Faya -agente de este último-, y Ángel Fernández -otro mediador-) recoge que cada uno de ellos se llevaría el 25% de comisión por los negocios que se consiguieran. El Mundo cita la operación de la introducción de la empresa láctea Central Lechera Asturiana en el mercado indio, trabajo por la que el senador cobraría el 25% si llegaba a cristalizar. La compañía desmiente la información y asegura que no tiene ningún tipo de relación con Sánchez ni ningún negocio en India. Esta teoría coincide con la del expresidente del PP en Asturias, quien afirma que «es un contrato que quedó muerto. Ni me acordaba».

Sánchez sostiene que no tiene ningún negocio con Aréstegui ni con De la Serna, aunque el pasado mes de diciembre, cuando estalló el escándalo de las comisiones, reconoció que había firmado un contrato de alquiler con De la Serna en una de sus oficinas para realizar trabajos de asesoría internacional. El senador electo reitera que, más allá de ese acuerdo, no tiene ningún vínculo con ninguno de los dos investigados. Tampoco con José Faya ni con Ángel Fernández, aunque reconoce que «nos conocemos todos». «No hay que liarse más», apunta.