«Sería interesante generalizar en el Estado el método asturiano de investidura para evitar bloqueos»

El presidente de la Junta General será anfitrión este fin de semana de la Conferencia de Presidentes de Parlamentos Autonómicos y apuesta por facilitar la formación del gobierno en el Estado


Redacción

El presidente de la Junta General del Principado se convertirá este fin de semana en anfitrión de sus homólogos en los parlamentos autonómicos. Asturias será sede el viernes y el sábado de una reunión del Plenario de la Conferencia de Presidentes de Parlamentos Autonómicos (Coprepa), a la que han confirmado su asistencia catorce presidentes de otras asambleas legislativas de España y también ha sido invitado el presidente del Senado, Pío García Escudero, quien fue reelegido este martes. Pedro Sanjurjo ha señalado que los presidentes de los parlamentos autonómicos emitirán una declaración común sobre los principales retos de la sociedad española y se ha pronunciado a favor de facilitar la formación de un gobierno en el estado para evitar la repetición, por tercera vez, de unos comicios generales.

-¿Qué asuntos abordará la Cocrepa en este encuentro?

-La reunión de presidentes es una oportunidad de intercambio de opiniones, de experiencias y además de resolver cuestiones de orden interno, relativas a nuestras normas y reglamentos, de funcionamiento de la propia Coprepa, el centro de la actividad es una declaración institucional en la que todos fijamos una posición respecto a los principales problemas que aquejan a la sociedad española y desde distintas ópticas, porque la pluralidad no es sólo el reflejo de la diversidad territorial del modelo autonómico que tenemos en España, sino también de la pluralidad política que refleja estas presidencias de nacionalistas en Cataluña y País Vasco, de Podemos en Baleares y Navarra, de Compromis en Valencia, además de presidencias de socialistas y populares, lo que indica claramente que hay una nueva realidad política en España que se refleja en esta diversidad de representaciones. De ahí que la declaración institucional reflejará esa diversidad y esa pluralidad, sobre una fórmula para alcanzar acuerdos que es singular en Coprepa y es que se materializan todos los acuerdos sobre la base del consenso y esto nos exige un intercambio muy intenso de opiniones y de propuestas que hemos estado trabajando en estos últimos 15 días precisamente en encontrar una fórmula que sea de consenso para esta declaración institucional. Este es el método de Coprepa pero también el mensaje que queremos trasladar, que se abre un nuevo tiempo político en España en el que no existen mayorías absolutas y que exige a todos los actores políticos un esfuerzo de diálogo, de negociación y de pacto.

-¿Qué problemas comunes comparten las asambleas autonómicas?

-Hay objetivos que se comparten y que son comunes a los presidentes y presidentas, que por cierto, en esta reunión serán más las presidentas y esto indica también un cambio de género importante en las asambleas legislativas autonómicas. Las preocupaciones comunes pasan por la función social que cumplen las comunidades autónomas en la prestación de servicios básicos a la ciudadanía. Tenemos que perfeccionar nuestra acción política tanto en el terreno legislativo como en la acción de gobierno. Que la atención a los ciudadanos no sólo no retroceda sino que mejore en la prestación de esos servicios básicos. Son competencias autonómicas la educación, la sanidad o la política social. Esas son las principales preocupaciones que afectan a todos los ciudadanos españoles y que son los aspectos relacionados con la crisis económica que más tensión generan. A consecuencia de la crisis se ha incrementado el desempleo y también a consecuencia de los recortes han disminuido los recursos públicos en educación, sanidad o servicios sociales. Y lo han hecho de modo desigual, no homogéneo en las distintas comunidades autónomas, y esto ha provocado exigencias y reclamaciones por parte de la ciudadanía. Y en este sentido, creo que el grueso de la preocupación de los presidentes se orientan en esta dirección, y que la acción de los parlamentos sea útil para abordar esos problemas. En el plano estrictamente institucional compartimos todos una misma preocupación respecto de la transparencia y de la capacidad de integrar en la acción política la participación de los ciudadanos, abordar mejoras en la visibilidad de la actividad de las cámaras legislativas. Hoy, a través de herramientas de comunicación los parlamentos son más conocidos y los ciudadanos tienen más oportunidades de participar con medios como internet. Y hay muchas más cuestiones comunes, el intercambio de experiencias en el aspecto técnico porque cuando nos reunimos los presidentes nos acompañan los letrados mayores, o los secretarios técnicos de las cámaras. Tenemos un instrumento propio denominado Red Parlamenta que nos permite comunicar toda nuestra actividad entre distintas cámaras autonómicas.

-¿En qué sentido se pronunciará es declaración común?

-Estamos recabando la opinión de los presidentes y presidentas y ahora intentamos refundirlas en una declaración final. Hablará de nuestra posición de los problemas internos que afectan a la sociedad española pero tampoco perdemos de vista nuestra dimensión europea, haremos una reflexión sobre nuestro papel en una Europa que viven un momento de incertidumbre, que requiere profundizar y mejorar sus sistemas de representación política y que además se ve aquejada por fenómenos novedosos, de desconexión, en el caso del Reino Unido, o problemas derivados de fenómenos migratorios y de la presión que sobre el conjunto de Europa originan los conflictos bélicos con la llegada de refugiados.

-Este martes acudió a la constitución del Senado ¿cree que en esta legislatura se abre una oportunidad para convertirla en una cámara de represetanción territorial?

-La situación que se abre a partir de ahora invita a una reflexión más amplia, no sólo sobre el papel del Senado sino también sobre una más que probable reforma constitucional. Y sería parte de esa reforma el papel que debe jugar el Senado como cámara de representación  territorial, y lógicamente hay una opinión bastante amplia en la mayoría de las fuerzas políticas de la conveniencia de darle esa naturaleza. Que, más una cámara de segunda lectura como viene siendo, pase a ser un espacio de representación de la diversidad territorial. El cómo estará condicionado al debate que se debe producir en el seno del Congreso y el Senado. Ya hace unos meses se hablaba de la creación de una comisión para el estudio de una reformas de la Constitución y eso supone que entre los que aspectos que configuren un consenso esté también ese escenario. Desde Asturias ya ha surgido una iniciativa, que ya está en marcha y que hemos bautizado como Espacio Fundamentos que nos va a permitir abrir un debate público para conocer otros modelos y lo queremos hacer desde una perspectiva sosegada, sin la tensión que provoca en muchas comunidades autónomas el fenómeno nacionalista, y también con la inestimable colaboración de la Universidad para que no sea solamente un debate entre políticos sino que también podamos conocer las opiniones técnicas y cualificadas de expertos en temas constitucionales, no solo desde la perspectiva del derecho sino también desde la sociología.

-Dados los problemas para la formación de gobierno en el Estado ¿cree que sería viable exportar el modelo asturiano, en el que no es posible votar en contra en la investidura sino a favor o abstención para evitar los bloqueos?

-Es curioso porque fue un modelo muy denostado, hubo muchos sectores de opinión que cuestionaban que este modelo fuese adecuado para las necesidades de la sociedad. Pero quienes en su momento idearon esta fórmula en Asturias precisamente se colocaron en la situación de evitar el bloqueo en la formación del gobierno porque los parlamentos tienen una función básica que es legislar pero también garantizar la formación de mayorías para constituir gobiernos. Tiene esa función de elegir un presidente del gobierno que con posterioridad conforme a su equipo y a veces se olvida que el mecanismo de mayorías puede impedir la formación del gobierno. El método asturiano impide ese bloqueo y tan sólo con la presentación de un candidato alternativo se puede lograr impedir la elección de un presidente, porque no se puede votar en contra. Esto podría ser una reflexión interesante, si esto podría ser una fórmula adecuada para generalizarla en el conjunto del Estado. Desde luego, pienso que el resultado en Asturias ha sido útil y por qué no, teniendo en cuenta el escenario de fragmentación política que hace muy difícil concitar mayorías absolutas, podría ser útil para el conjunto de España.

-Pocos días después de las elecciones de junio afirmó que sería un «suicido político» que no se formara gobierno y acudiéramos a unos terceros comicios.

-Mantengo esa opinión. Viendo cómo han quedado los números en el Congreso de los Diputados es evidente que hay una representación mayoritaria de la derecha y por lo tanto al PP le corresponde, en esta situación, articular una mayoría. Otras fórmulas son matemáticamente inviables y algunos siguen insistiendo en esa posibilidad que yo desde el primer día me di cuenta de que era imposible. Cualquier solución antes de que tengamos que ir a unas nuevas elecciones, la sociedad española no soportaría una nueva convocatoria electoral y desde luego esto obliga ya a que se forme gobierno en torno a una mayoría parlamentaria que en estos momentos está configurada en un bloque conservador alrededor del PP y aquellos otros que se puedan sumar por aproximación o por identidad política o ideológica. Esa es la realidad de lo que han expresado los ciudadanos a través del voto.

-¿Incluso con la abstención del PSOE o de parte de su grupo?

-Vamos a ver, porque ayer (por el martes) por ejemplo, en esa votación que hubo para la constitución de la mesa del congreso estaría muy cercana ya esa mayoría. Con la suma de nacionalistas vascos y catalanes, más Ciudadanos y PP se podría conformar una mayoría absoluta, por tanto incluso puede ser innecesaria la abstención del partido socialista.

-Es una alianza llamativa la de los grupos nacionalistas y el PP, más después de la última legislatura.

-Es que la realidad se impone y los números obligan al PP a cambiar su discurso que fue muy extremo y contrario a iniciar la más mínima aproximación los partidos nacionalistas en la pasada legislatura y en estos momentos parece que eso está cambiando.

-¿Es una confirmación del eje izquierda derecha?

-Es que eso de arriba y abajo yo no me lo creo. La realidad es muy tozuda y la sociedad a lo largo de la historia se ha ido conformando en torno a grandes bloques ideológicos y esa realidad persiste. Hay una frontera muy clara entre los partidos conservadores y los de la izquierda y quien no lo quiera ver es que no quiere reconocer una realidad social.

-La situación en el parlamento asturiano ha sido muy tensa en el último año, ¿cree que la ausencia de una expectativa electoral podría facilitar acuerdos?

-Debería ser una consecuencia lógica, de todo es conveniente aprender y en el último año en la Junta General lo que hemos vivido han sido sólo desencuentros, hay que iniciar una nueva etapa. Pero eso les corresponde a los grupos parlamentarios, ahora se impone esa nueva realidad y el test para vislumbrar si hay o no ese nuevo escenario lo tendremos ahora inmediatamente con la tramitación de la ley de presupuestos de 2017.

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