Los dependientes asturianos esperan hasta 10 meses por la valoración de su grado de discapacidad

Luis Fernández
Luis Fernández REDACCIÓN

ASTURIAS

El Gobierno central aprobó la reforma de la dependencia en el año 2012.
El Gobierno central aprobó la reforma de la dependencia en el año 2012.

El Principado tiene tres centros para analizar la situación de cada persona. El ubicado en Gijón es el que tiene más equipos de trabajo y el que menos tarda en resolver los casos

10 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La Ley de Dependencia nació en el año 2006 con el objetivo de proteger y atender a las personas que tenían necesidades especiales para poder desempeñar las tareas básicas de su vida diaria. Lejos de alcanzar esa meta, las cifras oficiales constatan que todavía queda mucho camino por recorrer. Y eso a pesar de que la situación en Asturias es comparativamente mejor que en la mayoría de las comunidades españolas. Los escasos recursos, las listas de espera y la desigualdad entre regiones son las principales dificultades a las que se enfrenta un sistema cuya implantación quedó prácticamente paralizada con los recortes del Gobierno de Mariano Rajoy. El problema surge desde el inicio, ya que, en Asturias, el tiempo medio de espera en el procedimiento de valoración del grado de discapacidad llega hasta los diez meses. Pero una vez superada esa primera fase no se terminan las vicisitudes, ya que aun con el derecho reconocido, muchos de estos afectados entran en el conocido como limbo de la dependencia, personas que esperan que se haga efectivo el derecho asignándoles una prestación o servicio.

El Consejo de Gobierno del Principado, en respuesta a una pregunta realizada por la diputada de Podemos Rosa Espiño, reconoce que, en función del centro (existen tres en Asturias), el tiempo medio de espera por la valoración del grado de discapacidad puede llegar a diez meses. En el centro de valoración de Oviedo, en el que disponen de tres equipos de valoración, el tiempo medio de espera es de seis a ocho meses. Aquí se engloban las áreas sociosanitarias II,IV,VI y VII, y atiende a una población de 478.722 personas.

El centro de valoración de Gijón (área I,V y VIII), atiende a una población de 421.448 personas y cuenta con cuatro equipos y el tiempo medio es de seis meses. Por el contrario, el que más tarda en emitir sus valoraciones es el de Avilés (área III), que aunque es el que atiende a menos población (151.159 personas), solo dispone de un equipo de valoración. Todos los equipos están formados por un trabajador social, un médico y un psicólogo y la valoración se realiza según un baremo de carácter estatal en el que se tienen en cuenta criterios de diagnósticos clínicos consensuados en clasificaciones internacionales y también las limitaciones funcionales asociadas al mismo.

Asturias, entre las comunidades con menos desatendidos

Aunque la implantación de la ley dista mucho de ser la esperada en su origen, la situación en Asturias es comparativamente mejor que la de la mayoría de las comunidades autónomas. El Principado es la tercera comunidad autónoma con menos personas dependientes desatendidas, un 18%, frente a la media nacional del 31,6%, según un informe hecho público por los Directores y Gerentes en Servicios Sociales el pasado mes de julio. Además, el mismo informe recoge que la región es, tan solo por detrás de Castilla y León, la comunidad que más ha aumentado en el último año el número de personas dependientes atendidas, un 24,4%, el doble del incremento medio nacional. El documento señala que, al ritmo actual tanto del incremento de personas con dependencia como de la inversión realizada por el Principado, Asturias tardaría poco más de un año en atender a la totalidad de los dependientes, una cuarta parte que lo que se tardaría en el conjunto del país. En toda España, el número de dependientes atendidos en el último año ha aumentado en casi 89.000, aunque se sigue manteniendo una lista de espera de 381.508 personas.