Los Hermanos Pou afrontan un nuevo reto en el Picu Urriellu

Los escaladores vascos se han propuesto ascender en la modalidad de estilo libre por las vías más duras del macizo asturiano

Los Hermanos Pou afrontan un nuevo reto en el Picu Urriellu Los escaladores vascos se han propuesto ascender en la modalidad de estilo libre por las vías más duras del macizo asturiano

Redacción

La escalada es uno de los deportes más espectaculares. No pone solamente al límite la capacidad del cuerpo humano, sino que otorga la recompensa en forma de experiencias, aventuras, superación y, por qué no, también unas vistas privilegiadas a las que pocos tienen acceso. España es uno de los países donde la disciplina tiene más adeptos, lo que ha terminado generando diferentes estirpes de grandes escaladores. Uno de estos casos es el de los hermanos Iker y Eneko Pou, unos alpinistas vascos que se han forjado un nombre propio entre los profesionales ascendiendo por paredes que solo están al alcance de los mejores. Desde su más tierna juventud han vivido la pasión por ascender por las paredes naturales gracias a sus padres y han tenido una estrecha relación con Asturias debido a que una montaña del Principado, en concreto el Picu Urriellu (Naranjo de Bulnes), ha sido su lugar de referencia desde hace 25 años. Ahora están de nuevo en Asturias, en compañía de la escaladora mallorquina Neus Colom, para completar nuevos retos en el macizo que les ha visto madurar y crecer como personas y deportistas.

El reto asturiano

«Venimos muchas veces al Picu Urriellu. Teníamos ganas de intentar las vías que nos quedan», comenta Iker Pou, el pequeño de los hermanos. Al parecer se encuentran ahora mismo en la cara oeste del macizo intentando liberar algunas vías. Particularmente están concentrados en una llamada Marejada Fuerza 6. La citada vía fue abierta por José Manuel de la Fuente y Manuel González -jienense y vigués, respectivamente- el 13 de septiembre de 1985. El trazado, extremadamente difícil, alcanza la repisa de Rocasolano tras 420 metros de ascensión y continúa luego por la Rabadá-Navarro hasta la misma cima del Picu. Según Iker, es «una vía muy mítica que desde su apertura en el 85 no se había vuelto a repetir hasta el año 2012 ». El reto de los Pou es repetirla, pero con un matiz: hacerlo en estilo libre, escalando solo con pies y manos. «Nos gustaría hacer Marejada Fuerza 6 en libre en un solo día. Cuando se repitió en 2012 se hizo en tres días, pero en artificial usando materiales como pitones, fijaciones...», añadiendo que hay que subir por donde te lo permite la roca, «dejar las ayudas» y pasar a la escalada natural o libre. «El reto que tenemos es repetir todas las vías posibles en libre y aportar algo nuevo», comenta.

Los Pou llevan yendo y viniendo varios meses, pasando días en el Picu y sus alrededores para ir escalando y planteando sus estrategias. Cuando quieren descansar bajan a Potes, Hermida, o algún otro pueblo de la zona y se quedan unos días. A finales de junio hicieron su primer tanteo, que han ido alternando con temporadas en Mallorca practicando psicobloc, una modalidad en la que se escalan acantilados que tienen paredes con el desplome suficiente como para no golpearse, en caso de caída, con algún saliente de roca. Se practica en estilo libre y el mar actúa como red de seguridad. «Con suerte lograremos el reto a finales de agosto o primeros de septiembre», prevé el escalador.

«El Picu Urriellu es una montaña mágica»

Esta no es la primera ni, probablemente, la última aventura de los hermanos en el macizo asturiano. Todos los años tienen actividad en la montaña, la cual conocen desde los quince años. En palabras de Iker Pou, «el Picu Urriellu es una montaña mágica», aunque considera que la atención de la gente «ha tardado en llegar».

Los hermanos han hecho mucho por esa atención que ha terminado recibiendo el Naranjo de Bulnes, sobre todo a raíz de la gesta que lograron en el año 2009 con la apertura de la vía Orbayu, a día de hoy una de las vías más difíciles del mundo. Calificada con grado 8c+/9a, su recorrido tiene 500 metros de ascensión. «Abrir Orbayu en 2009 fue un punto y aparte que consiguió poner al Urriellu en el mapa para el resto del mundo. La gente profesional viene a verlo y flipa. Es difícil encontrar un macizo tan grande y estético. La caliza es espectacular. Hay montañas con paredes parecidas pero que no tienen esta altura, se extienden a lo ancho y en el Picu la pared es vertical», relata el vasco. Aunque España es muy conocida a nivel de escalada deportiva, el hito de los Pou ha provocado que el Picu Urriellu reciba visitas de todas partes del mundo y que su vía se haya alzado como una de las más reconocidas.

Apertura de nuevas vías y proyectos próximos

Respecto a la apertura de nuevas vías, es posible que sea tarde debido a la saturación ya que la montaña asturiana ha sido escalada por todas sus caras. «Las vías están muy cerca unas de otras y es casi imposible abrir una nueva sin hacer un estropicio en otra», afirma el pequeño de los Pou, que vuelve a destacar que el reto en la actualidad es «conseguir hacerlas todas en estilo libre».

Más allá del reto asturiano hay mucha vida para los hermanos. Este año han estado, entre otros, en Mallorca y EE.UU y, una vez terminadas sus actividades en el Principado, tienen prevista una expedición que les llevará a los Alpes. También entra en sus planes una nueva visita a Norteamérica antes de finalizar el año, aunque los vascos ya miran hacia el horizonte, el 2017, para materializar sus planes «más fuertes». El destino de éstos todavía está por determinar.

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