Grandes dependientes incluso después de muertos

Elena G. Bandera
E. G. Bandera REDACCIÓN

ASTURIAS

Los afectados por las deudas del ERA, de entre 6.000 y 92.000 euros, se constituyen en asociación mientras la consejería sigue a la espera de los datos de Hacienda y los informes jurídicos que permitan estudiar «de manera efectiva» los 2.791 casos de usuarios fallecidos

14 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando uno se hace mayor, uno de los grandes temores es perder autonomía personal y acabar siendo dependiente. De familiares o, en caso de alcanzar niveles de dependencia que requieren de cuidados profesionales diarios, de un sistema de bienestar que se dotaba en 2007 con una Ley de Dependencia precisamente para no darle la espalda a una realidad inevitable.

Sin embargo, en Asturias centenares de familiares de personas que, por su alto grado de dependencia, ocuparon una de las plazas de los Establecimientos Residenciales para Ancianos (ERA) no sólo consideran que se les dio la espalda sino que también se sienten engañados y que son víctimas de las «ansias de recaudar» del Gobierno del Principado. Todos tienen en común haber recibido facturas con deudas de entre 6.000 y 92.000 euros. La deuda media que reclama el Principado es de entre 20.000 y 30.000 euros. El 88% de los casos son de personas que ya han fallecido, en su mayoría antes de 2011. Algunos familiares ya la han pagado «porque no reaccionaron y se amenazaba con el embargo», otros la están pagando «con cuentagotas» a razón de entre 100 y 200 euros al mes y la mayoría presentó recursos. Algunos de esos recursos obtuvieron respuesta, negativa, de inmediato y, otros, nada más que silencio administrativo pese al paso de los años.

En marzo, los grupos políticos con representación en la Junta General del Principado aprobaban por unanimidad una moción impulsada por Podemos para se paralizaran los cobros y se revisaran los casos uno a uno. La Consejería de Servicios y Derechos Sociales está actuando o va a actuar sobre 3.376 expedientes. El objetivo, según indican en la consejería, es corregir esta situación y que «todas las personas, vivas o fallecidas, resulten beneficiadas por la ley de la dependencia».