Septiembre volverá a los termómetros el Día de Asturias

La máxima regresan a valores habituales para la fecha tras otros día por encima de los 30 grados


Redacción

Asturias respirará mañana. El Principado celebrará su fiesta autonómica con un regreso casi brusco a las condiciones meteorológicas propias de un final de verano, con cielos cubiertos, lluvias débiles y algún chubasco, después de los días de calor extremo que han sofocado en particular algunas zonas del interior asturiano. Las temperaturas regresarán a una horquilla de máximas de entre 19 grados de Oviedo o Langreo y los 22 de Gijón y Avilés, y las mínimas oscilarán entre los 15 y los 17. Mientras tanto, hoy volvían a rebasarse los 30 grados en puntos Pola de Somiedo (32,7) o Aller (30,9).

La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) pronostica para el  8 de septiembre una bajada térmica que será «notable o extraordinaria» en el tercio noroeste, Cantábrico, Navarra y Norte de Castilla y León. Además, anuncia cielos de nubosos a cubiertos con lluvias débiles y chubascos, menos probables en el litoral occidental, que tenderán a remitir por la tarde. 

Fuentes de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) han dicho a Efe que aún no se puede confirmar que las altas temperaturas de los primeros días de septiembre se deban a una ola de calor, sin embargo, al menos quince provincias han soportado más de 40 grados con poca humedad ambiental. Este episodio «inusual», según Aemet, para finales de verano, mantendrá hoy en alerta naranja a catorce provincias y en amarilla y otras 18.

La alerta naranja se registra hoy sobre todo en Andalucía, Extremadura, Madrid, Castilla La-Mancha, donde superarán los 41 grados, pero las temperaturas serán también altas en el norte donde no bajarán de los 35 grados.

Solo a partir de mañana, se sentirá un alivio en los mercurios ya que se espera una bajada especialmente extraordinaria en las temperaturas diurnas en el Cantábrico, Navarra y Norte de Castilla, mientras ese descenso será notable en la mitad noroeste. Además, no se descarta la presencia de chubascos y tormentas localmente fuertes en los Pirineos y en el este del sistema ibérico que darán algo de frescor al ambiente.

Según la Aemet, este mes de agosto ha sido el cuarto más cálido en lo que llevamos de siglo XXI y el quinto mes más cálido desde 1961, aunque por detrás del mismo mes de los años 2003, 1991, 2012, y 2009.

La temperatura media en España durante el mes de agosto ha sido de 25,2 grados, es decir, que ha estado 1,3 grados por encima de la media del periodo comprendido entre los años 1990 y 2010, según la Aemet.

Ese carácter muy cálido se ha dado en la mayor parte del tercio occidental y central de la península, mientras que ha sido «normal» en las zonas costeras de las regiones de Valencia y Murcia, y «frío» en las islas Baleares y en el interior de Murcia y Alicante.

Sin embargo, las anomalías térmicas fueron significativamente más altas en las temperaturas máximas que en las mínimas ya que mientras la media de las máximas se situó en 1,8 grados centígrados por encima de lo normal, la media de las mínimas quedó solo 0,8 grados por encima de dicho valor.

Además, agosto ha sido un mes con pocas precipitaciones, con una media de ocho litro por metro cuadrado, lo que supone el 35 por ciento de la media de este mes, que se sitúa en 23 durante el periodo comprendido entre 1981 y 2010.

La falta de precipitaciones ha dejado un ambiente especialmente seco que ha facilitado la propagación de los incendios, que este año han afectado especialmente a La Palma, Ourense y Alicante. EFE

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