Oviedo pacta con las universidades del G-9 una admisión de alumnos común frente a la desregulación de la Ley Wert
ASTURIAS
Los rectores acuerdan criterios casi idénticos a los actuales. Las instituciones tendrán margen para decidir qué Bachillerato es prioritario en cada grado o para los extranjeros
09 sep 2016 . Actualizado a las 13:18 h.No les gustaba la ley y habían advertido de que, dentro de los márgenes que les concede, harían un frente común. Así ha sido. El grupo de universidades G-9, del que forma parte Oviedo, ha pactado un criterio común para regular la admisión de alumnos frente a la desregulación absoluta que propone la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad (LOMCE) o Ley Wert. Ya habían hecho lo mismo en 2014, cuando un real decreto del Gobierno puso en marcha la reforma. Ahora, han consensuado un documento elaborado previamente por la comisión sectorial de asuntos estudiantiles de la Conferencia de Rectores (Crue).
¿En qué consiste el acuerdo? En que apenas nada cambie. La Ley Wert pretendía dar total libertad para que cada facultad o escuela eligiese a sus alumnos y decidiese su fórmula de acceso, con un examen propio, una entrevista personal o mediante fórmulas mixtas. Esta parte de la legislación provocó fuertes reacciones porque rompía la homogeneidad del sistema y repercutía directamente sobre los estudiantes, que no sabrían a qué atenerse y que tendrían que revisar la legislación de cada universidad. El acuerdo de la Crue, y ahora del G-9, consiste en fijar unos criterios generales de admisión comunes. El acceso a los grados seguirá rigiéndose por la nota de una prueba común, donde la parte general valdrá un máximo de 10 puntos y la específica, la que hacen los alumnos que quieren matricularse en grado con límite de plazas, cuatro puntos más. Los mayores de 25, mayores de 45 y el cupo de titulados se regirá sobre una nota de 10. Primero se aceptará a los que se inscriban en el periodo ordinario y, posteriormente, a los del extraordinario.
Las universidades tendrán un margen para determinar algunos aspectos que entran dentro de su autonomía. Así, por ejemplo, pondrán decidir qué Bachillerato tiene prioridad en cada grado o también cómo se regulará la admisión de alumnos procedentes de otros centros o de otros países.