«Los vascos no quieren la independencia, pero sí que se les pregunte»

La secretaria general de Podemos Euskadi es partidaria de que su partido y el PSOE puedan alcanzar acuerdos


Gijón

Nagua Alba (Madrid, 1990), secretaria general de Podemos Euskadi y diputada, recaló brevemente en Asturias para participar en la celebración del día de la región que Podemos hace en el tendayu del Muséu del Pueblu d’Asturies, en Gijón, antes de partir para Vitoria, donde la formación morada ha dado el pistoletazo de salida de su campaña en Euskadi. En esta entrevista resume el programa de su partido para los comicios vascos, que incluye una ley de Víctimas, muestra su rechazo a la inhabilitación de Arnaldo Otegi y se muestra confiada en la posibilidad de conjurar el fantasma de unas terceras elecciones.

-¿Qué ofrece Podemos a los vascos?

-Yo creo que hay tres cuestiones que es imprescindible abordar en esta próxima legislatura. Por un lado está la defensa del autogobierno vasco, pero una defensa del autogobierno como herramienta para proteger los derechos sociales y el bienestar de la ciudadanía vasca. Euskadi ha sido también golpeado por la crisis y en esta última legislatura, que es cuando más política necesitaban los vascos que se hiciera, nos hemos encontrado con un gobierno que prácticamente no ha promulgado leyes ni decretos. Muchas de las que se han promulgado provinieron de la oposición, y creemos que necesitamos un gobierno que se tome esa tarea muy en serio; que proteja lo que la ciudadanía vasca ya ha conseguido y a la vez dé pasos para seguir avanzando. Por otro lado tenemos un reto enorme, que es construir por fin un marco estable de paz y de convivencia. La sociedad vasca ya ha dado muchísimos pasos en esa dirección y sin embargo los partidos y las instituciones vascos se han quedado por detrás.

-En principio, la exigencia de un referéndum de independencia del País Vasco no está sobre la mesa para ninguna de las fuerzas políticas vascas. En todo caso, ¿ustedes son partidarios de que se celebre uno?

-Nosotros creemos que en el Estado español hay un conflicto territorial y que en una democracia los conflictos se resuelven con más democracia, no como el gobierno de Mariano Rajoy está haciendo en Cataluña: para resolver un conflicto, crear más conflicto. Creemos que hay que apostar por el diálogo y por las vías democráticas y en ese sentido creemos que si hay voluntad de decidir entre la ciudadanía vasca, así debe ser. Por otro lado, si uno mira las últimas encuestas se encuentra con que hay un 18% de independentistas: una cifra bajísima. Yo creo que no ha sido tan baja desde los ochenta. Sin embargo, las últimas elecciones las ganó una fuerza política que defendía el derecho a decidir. Es decir, no hay una mayoría independentista en Euskadi, pero sí una mayoría que apuesta por que se le pregunte.

-Su candidata es Pili Zabala, hermana de una de las dos más famosas víctimas de los GAL. ¿Ha primado, a la hora de designarla, su carácter simbólico por encima de sus capacidades?

-No. Ha primado precisamente toda su trayectoria. Pili Zabala es una persona a la que yo conozco desde hace muchísimos años y en la dirección de Podemos Euskadi teníamos muy claro que queríamos ser una herramienta para que personas que ya venían trabajando para la sociedad vasca pudieran acceder a unas instituciones que hasta entonces habían estado cerradasdem para ellas y aportar en ellas todo ese caudal de experiencia, legitimidad y trabajo. Además, y esto ya es una cuestión casi personal, yo creo que hacen falta muchas mujeres en política y que concretamente en la política vasca escasea mucho la presencia de mujeres. También teníamos claro que teníamos que ser un espacio que permitiera que más mujeres accedieran a la política, y de ahí nuestra apuesta por Pili Zabala, que por otro lado claro que tiene un carácter simbólico, pero lo tiene porque ella encarna esa firme apuesta por la construcción de la convivencia.

-Abogan por la promulgación de una ley de Víctimas. ¿En qué consistiría esa ley?

-Se han dado ya unos primeros pasos en el parlamento vasco en esta última legislatura: precisamente Pili Zabala ha sido una de las personas que más ha trabajado para que esto se consiguiera. Creemos que es necesario mirar hacia delante, que es necesario construir futuro, pero que hay muchas heridas que están por cerrar y que no se puede construir futuro sobre heridas abiertas. En ese sentido, necesitamos una ley que reconozca a las distintas víctimas de los distintos victimarios que ha habido en la historia de Euskadi. Creemos que en este sentido Euskadi puede ser la avanzadilla para que ese trabajo se haga en el resto del Estado.

-¿Qué otras medidas concretas proponen?

-Una de nuestras medidas concretas es la de mejorar el sistema de renta garantizada que ya tenemos; un sistema que además fue resultado de una iniciativa popular pero que en muchos casos se ha quedado corto. Hay todavía muchas familias bajo el umbral de la pobreza y nosotros queremos construir una sociedad en la que nadie esté por debajo del umbral de la pobreza. Por eso consideramos, y además es perfectamente viable económicamente, que debería convertirse esa renta no en una ayuda sino en derecho subjetivo, individual e incondicional. Por otro lado se ha comprobado, y hay numerosos estudios que lo demuestran, que perdemos muchos millones de euros en lo que respecta al fraude fiscal, sobre todo en las diputaciones, y hay que mejorar el sistema para detectar ese fraude y recaudar por esas vías mucho dinero que podría ponerse precisamente al servicio de la gente que más lo necesita.

-La precampaña vasca ha estado marcada por la inhabilitación de Arnaldo Otegi. 

-Creemos que es una cuestión jurídica y que en términos jurídicos no podemos valorarla, pero que también tiene una dimensión política. En este sentido, consideramos que sería mejor que se permitiese a Otegi presentarse a las elecciones, porque en un escenario en el que caminamos hacia la normalización lo mejor es apostar por la democracia y que sea la ciudadanía vasca quien valore la trayectoria de Otegi y el proyecto con el que cada cual se presenta a las elecciones y decida si considera que esa persona debe sentarse en el parlamento vasco o no debe sentarse en él.

-Si la suma de Bildu, Podemos y el PSE diera lugar a una mayoría suficiente, ¿podría haber un pacto de gobierno entre esas tres fuerzas, o prevé que Bildu se decante por su vertiente nacionalista en lugar de por la social y pacte con el PNV o bien que el PSE se niegue a pactar con Bildu?

-Nuestro objetivo ahora mismo es sacar el mejor resultado posible: uno que nos permita gobernar y que Pili Zabala sea la primera mujer lehendakari de la historia de Euskadi. Por lo demás, es pronto como para conjeturar posibles gobiernos, aunque es verdad que es muy probable que el mapa político electoral sea muy plural. Pero eso es algo que ya viene pasando en Euskadi históricamente. Estamos acostumbrados a que pase y estamos acostumbrados a sentarnos, dialogar y llegar a acuerdos. Hay muchísima cultura del pacto en Euskadi, y es verdad que hay fuerzas políticas con las que podríamos, por lo menos, hallar varios puntos en común y otras con las que no tanto. Con el Partido Socialista de Euskadi o con Bildu, en lo que respecta a los derechos sociales, encontramos que se podría llegar a acuerdos; en cambio con el Partido Nacionalista Vasco lo que nos encontramos es un discurso del aquí todo va bien y no hay nada que mejorar, por lo que habría grandes dificultades. En todo caso, lo que habrá es que llegar a acuerdos concretos sobre políticas concretas, y a veces será con unas fuerzas y a veces con otras. Pero eso es muy enriquecedor desde el punto de vista democrático.

-En lo que respecta a la política nacional, ¿nos encaminamos inexorablemente hacia terceras elecciones?

-En absoluto. El otro día, escuchando la intervención de Mariano Rajoy en la sesión de investidura, parecía que así era; que sólo había dos opciones: o un nuevo gobierno del Partido Popular con Mariano Rajoy a la cabeza o el caos, la destrucción y casi el apocalipsis y terceras elecciones. Eso no es verdad. En el momento en el que Rajoy, que por cierto parecía que vivía en un universo paralelo en el que no había paro ni precariedad, fracasó en su sesión de investidura, se abre otra posibilidad que evidentemente es compleja pero que existe. Nosotros creemos que Podemos puede llegar a un acuerdo con el partido socialista. Es la única opción que todavía no se ha intentado: se ha intentado la del partido socialista con Ciudadanos y se ha intentado la del Partido Popular con Ciudadanos y las dos han fracasado. Ahora toca explorar un camino nuevo y creemos que, si llegamos a ese acuerdo, el resto de fuerzas políticas debería ser responsable y permitirlo.

-¿Cabe la posibilidad del acuerdo a tres entre PSOE, Podemos y Ciudadanos que reclaman en un reciente manifiesto figuras como Gaspar Llamazares o Joaquín Sabina?

-Yo creo que los acuerdos de investidura deben hacerse sobre un proyecto de país: uno debe sentarse con un proyecto de país concreto y a partir de ahí debatir y negociar. Desde ese punto de vista, creo que es bastante evidente que habría grandes dificultades para que Podemos y Ciudadanos compartieran un mismo proyecto de país en lo que respecta específicamente a las cuestiones económicas. Ellos apuestan por el continuismo de la política de recortes y austeridad de Mariano Rajoy y nosotros apostamos por poner por delante las necesidades de la gente, así que lo veo muy complicado. Por el contrario, con el partido socialista, si uno se para a leer los dos programas o mira lo que ambos votamos en la legislatura anterior en muchas comisiones y plenos, ve que hay muchos puntos en los que podríamos encontrarnos y a partir de los cuales construir. Creo que hay que intentarlo y que Ciudadanos debería ser responsable si se consigue y permitir que sea viable.

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