Delegación del Gobierno no bloquea la convocatoria por primera vez en seis años. Los manifestantes aspiran a que en el Campoamortambién esté la «Asturias real»
19 oct 2016 . Actualizado a las 11:25 h.Gabino de Lorenzo se ha resignado. El delegado del Gobierno ha autorizado a la primera la concentración que desde hace seis años se convoca en la plaza de La Escandalera coincidiendo con la ceremonia de entrega de los premios Princesa. La experiencia acumulada octubre tras octubre, con el Tribunal Superior de Justicia (TSJA) tumbando su decisión de prohibir la manifestación, parece haber hecho cambiar su disposición. Las Marchas de la Dignidad volverán a reunir a una decena de colectivos y a toda la ciudadanía que quiera acercar, a la alfombra roja del Campoamor, «la Asturias real, la que sufre los recortes en educación y sanidad, la que sufre el desempleo o la que es desahuciada de su vivienda». Los colectivos, que aglutinan a estudiantes, feministas, grupos de trabajadores y jubilados, además de organizaciones sociales, han precisado que respetan a los premiados y que alaban sus méritos y sus trayectorias. Pero no piensan lo mismo de la Fundación, de sus patronos y jurados, porque creen que entre ellos están algunos de los principales responsables de la crisis en España.
Esta nueva edición de la marcha, la quinta que se celebra bajo el logo de Fartones, estará precedida por dos actos reivindicativos más. El jueves se celebrará una concentración delante del Auditorio de Oviedo, a las siete y media de la tarde, justo antes del concierto oficial de la Orquesta Sinfónica del Principado (OSPA). Por la mañana, una marcha recorrerá el centro de Oviedo, desde el hotel de la Reconquista, sede de los premios, a la Junta General, para denunciar la situación laboral de los trabajadores de este alojamiento. El viernes la cita será en La Escandalera, a primera hora de la tarde del viernes. «Nos han autorizado la concentración a la primera pero seguro que nos quitan media plaza. Cada año nos alejan más del Campoamor», ha ironizado Mario Antuña, en nombre de la Asamblea de Trayadores en Llucha y de CSI en Liberbank, que es la organización encargada de pedir las autorizaciones.
La joven Raquel Mlich, en nombre de las Marchas de la Dignidad, ha explicado que los asistentes representarán a todos los asturianos no invitados a la ceremonia de entrega y encarnarán la lucha para reclamar pan, techo y comida para todos los ciudadanos. Mlich ha cargado contra los patronos de la fundación y contra el público invitado, entre los que ha asegurado que hay incluso algún delincuente, pero ha tenido especial cuidado en dejar fuera de sus críticas a los galardonados. En términos similares se ha expresado Alex Mones, de la Plataforma Antidesahucios, que ha asegurado que entre los presentes habrá culpables de desahucios y de cometer usura. Alejandra Matallana, del movimiento feminista, también ha apuntado a los responsables de la precariedad en el empleo de las mujeres y de la desigualdad y a los que merman los recursos necesarios para luchar contra la violencia de género. Álvaro Villegas, del movimiento estudiantil de la Universidad de Oviedo, ha dado voz a los alumnos que tienen dificultades para completar sus estudios, a los que han tenido que abandonar por falta de recursos,... Y ha cargado contra los que apoyan los recortes en materia educativa.
Marco Antuña ha resumido el espíritu de estas concentraciones. Ha recordado que el objetivo primordial es aprovecha los focos que la semana de los premios se giran sobre el Principado «para mostrar la Asturias real, no solo la de los cortesanos, la de las miles de personas que están sufriendo por la crisis». Antuña ha asegurado que algunos de los responsables pisarán la alfombra roja de la ceremonia y que es necesario denunciarlo.