Profesionalidad, esfuerzo, sacrificio, responsabilidad y compromiso policial combinado con la colaboración ciudadana son determinantes para reducir la criminalidad
03 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Escuchar que Asturias es una de las comunidades autónomas más seguras del país en los discursos oficiales de los máximos responsables de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado ya no es una novedad. Año tras año, es una de las frases habituales que más veces se pronuncia en las intervenciones tanto de los políticos de turno como de las principales autoridades. Sin embargo, los representantes de los sindicatos policiales pocas veces han podido oír las respuestas a las verdaderas razones por las que el Principado puede jactarse de estar a la cabeza en las estadísticas que encumbran a la región por registrar uno de los índices más bajos en la tasa de criminalidad del país.
Matías Castaño, secretario general del Sindicato Unificado de Policía (SUP) de Asturias, y Miguel Ángel Campos, secretario regional de la Confederación Española de Policía (CEP), atribuyen a la «profesionalidad, esfuerzo y sacrificio» de los componentes de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado los buenos resultados que colocan a Asturias en tan buena posición en el ránking de seguridad. Y ambos coinciden en que, a pesar de la escasez de personal y la falta de infraestructura material, los funcionarios policiales cumplen con creces en su trabajo por su «responsabilidad y su compromiso profesional». Unas cualidades que, unidas a la labor de investigación y prevención policial y la colaboración ciudadana son claves en la lucha contra las bandas de delincuencia organizada.
Evitar disfunciones en las estadísticas
El secretario general del SUP en Asturias, Matías Castaño, es muy crítico a la hora de analizar las estadísticas. Siempre que se habla de cifras y porcentajes, busca la fuente que proporciona los datos y está convencido de que la mejor manera de ver que una estadística está bien contrastada es que coincida con la elaborada por varios organismos y esa situación, paradójicamente, no se produce en este caso; una circunstancia que revela que hay alguna disfunción. Advierte, de antemano, que su organización sindical no ha participado en su confección. «Nosotros no participamos en la elaboración de la estadística policial. Llama la atención que no coincida con la estadística que tiene registrada la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Para saber por qué no coinciden los datos habría que ver cómo se contabilizan, porque puede darse el caso de que se detenga a una persona por varios delitos y se haga constar en el informe oficial en unos casos por cada uno de los delitos y en otros como un delito continuado», señala.
Matías Castaño se muestra partidario de que los distintos organismos implicados en la materia colaboren en la realización de una estadística común, de tal manera que los datos aportados por Policía, Fiscalía, Ministerio de Justicia, Ministerio de Interior e Instituciones Penitenciarias coincidan, respondiendo a un criterio único.
«El problema que se da es que el policía que recibe la denuncia califica el delito o la falta, por ejemplo, en una sustracción. Si el delincuente ha robado una cantidad inferior lo califica de falta, pero si fue con violencia e intimidación lo registra como delito y luego el tribunal puede juzgar que la falta era un delito o a la inversa, y no concuerdan los datos. Y tampoco están incluidos los que denominamos como la cifra negra, que son el número de delitos que no se llegan a denunciar y que también pueden influir en las estadísticas», explica el máximo representante del SUP.
Un índice negativo de criminalidad
No obstante, Castaño opina que la profesionalidad de los funcionarios policiales es uno de los elementos de peso que propician la reducción de la criminalidad en Asturias. «La estadística es un instrumento para tomar decisiones, no es un fin. Habría que analizar las estadísticas delito a delito, área por área y título por título penal. Asturias es muy segura porque la Policía trabaja muy bien, a pesar de que falta personal», incide.
Sin embargo, aporta una pega a esta buena señal. «Si de verdad baja tanto la delincuencia y Asturias, año tras año, sigue reduciendo los índices de criminalidad deberíamos encontrarnos con que la región estuviera en índices negativos de menos cero y todavía no lo estamos. Tampoco me queda muy claro si se reducen paulatinamente los delitos también cada año por qué razón aumenta el número de reclusos. No tiene sentido. Hay algo que falla, pero si no coinciden las estadísticas de los organismos oficiales no puedo valorar las cifras», argumenta.
Colaboración ciudadana contra el delito
El secretario general de CEP, Miguel Ángel Campos, tiene claro que la razón última del éxito en la disminución de la delincuencia está en el trabajo desarrollado por los policías y guardias civiles asturianos. «La profesionalidad, el buen hacer, el esfuerzo y sacrificio de los componentes de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado son los que propician este buen resultado en la estadística. Aunque estamos escasos de personal, los integrantes de estos Cuerpos trabajan muy bien», corrobora el líder sindical. Una profesionalidad que, unida a la labor preventiva y de investigación favorecen esta reducción de la criminalidad.
«En Asturias es mucho más fácil hacer una labor de control en pensiones, establecimientos hoteleros que en otras regiones como en la zona de Levante, por ejemplo, donde hay mucho turismo y donde actúan más las bandas itinerantes. También hay una gran efectividad en las cámaras de seguridad, en el trabajo de los integrantes de los grupos de Seguridad Ciudadana, en los grupos operativos de respuesta que realizan esa labor preventiva así como es fundamental la colaboración ciudadana porque es la primera línea de protección en delitos contra la propiedad, entre otros, puesto que ellos son nuestros ojos», señala Miguel Ángel Campos.
El coronel jefe de la Guardia Civil en Asturias, Francisco Javier Almiñana, también percibe esa sensación de seguridad que reflejan las estadísticas oficiales y así lo puso de manifiesto en su intervención durante el acto oficial en la conmemoración de la festividad de la Vírgen del Pilar, patrona de la institución, el pasado 12 de octubre. En su discurso ensalzó «el elevado grado de compromiso, plena disponibilidad, colaboración y valor de los agentes en la cooperación con otras fuerzas policiales y de seguridad» e hizo hincapié en el necesario acercamiento a la sociedad civil que, según dijo, «cada vez tiene una más notoria implicación en lograr una mayor seguridad pública».