¿Hillary o Trump?: Los universitarios estadounidenses en Asturias se mojan

Los estudiantes de intercambio en la Universidad de Oviedo vierten sus opiniones sobre las elecciones y los candidatos a la presidencia de EEUU

¿Hillary o Trump?: Los universitarios estadounidenses en Asturias se mojan Los estudiantes de intercambio de la Universidad de Oviedo exponen sus opiniones sobre las elecciones y los candidatos a la presidencia de EEUU

Redacción

EEUU está a escasas horas de decidir su futuro. Hillary Clinton y Donald Trump se preparan para su enfrentamiento final, que será en las urnas, después de meses de carrera electoral, guerras personales y escándalos variados. Del resto de candidatos, desconocidos en cierta medida, solo queda uno. Gary Johnson, del Partido Libertario, que representa la tercera vía aunque con ínfimas opciones. Así, el país se planta ante un dilema. ¿Hillary o Trump? Los universitarios estadounidenses que se encuentran ahora mismo en Asturias pasando un curso como estudiantes de intercambio exponen sus opiniones a La Voz, en las que ningún candidato sale bien parado, manifestando en términos generales que el futuro presidente de EEUU será el «menos malo entre los dos». En la opinión de los estudiantes puede que sean unas elecciones donde el ganador no salga elegido por el mayor número de votos, sino por un menor número de detractores.

«Son los dos malos. No me gusta ninguno. Trump...es como el diablo, no tiene sentimientos ni se pone en el lugar de la gente. No creo que vaya a ser un buen presidente. Habrá que elegir entre el menos malo de los dos», manifiesta Ryan Waltz, una estudiante de periodismo que es natural de Virginia. Para ella Obama «era el mejor», y avisa de que lo «echará de menos». Su opinión es compartida por la mayoría de sus compañeros, como por su paisana Maddie Kopjanski, que asegura que había candidatos mejores que no han tenido visibilidad ni contaban con los «favores» de los medios de comunicación. «Los mass media tienen mucho que ver con su éxito, les gustan mucho ambos», afirma, agregando el matiz de que aunque no le guste Trump «sí que tiene algunas cosas buenas». De todas formas, las elecciones le están pareciendo «muy sucias» en todos los aspectos. Anna Kelly, una estudiante de ADE procedente de Iowa, asegura en ese sentido que casi es mejor vivirlas desde España, «sin pelearse con nadie». A su parecer hay «mucha controversia» pero en España, al estar tan lejos, al menos no hay «tanta polémica» en los citados medios de comunicación.

Para Alex Leuze, de Nueva York, están siendo unas elecciones un poco «raras y diferentes». Aunque personalmente «no le va mucho» la política ve que hay dos personas que no son muy populares por sus actos. «Es la opinión de mucha gente», comenta. Y al respecto del proceso electoral hay otros con una postura bastante más contundente como Jake Wumkes, de Iowa, que define todo el proceso electoral como «absurdo y carente de democracia». «La democracia es un invento. Cualquier persona puede sobornar a un político y se acabó la democracia», sentencia. No va a votar porque se niega a participar en un «sistema» como ese. Para él no votar también es «una forma de votar».

No hay un claro favorito

En cómputos globales, ni Hillary ni Trump salen bien parados en las opiniones personales de los estudiantes, al igual que ninguno es el claro favorito. «En el resto del mundo Hillary parece la buena y Trump el malo, pero hay muchas cosas que los de fuera de EEUU no saben», afirma Melissa Fairfax, de la universidad Virginia Tech. Ella personalmente ha optado por la tercera opción: Gary Johnson. Sabe que es muy difícil que Johnson salga elegido, pero a ella le parece el idóneo para producir un cambio en el país y «dejar atrás del bipartidismo».

Dominica Saldajeno, procedente de California, es más dura en su afirmación: ambos candidatos le parecen «una broma», aunque cree que Trump «incita al odio, al racismo y al sexismo». «Si tenemos un presidente que opina que está bien decir esas cosas no creo que haga mucho favor a nuestro país», explica. Ello va a pesar mucho en el voto de su familia. Su padre votara a Hillary porque «tiene dos hijas y una mujer y quiere a alguien que dé derechos para todos, igualdad». De su misma opinión es Anna Kelly, ya que cree que alguien que habla así no puede ser de ninguna manera presidente de una nación. «No me extrañaría que si ese hombre gana terminase asesinado por alguien», agrega. Jake Wumkes, siguiendo su línea, es muy tajante, y afirma que «no merece la pena ni pronunciarse respecto a a él. Con mi silencio ya lo digo todo».

Sus familiares y previsión de victoria

Están a miles de kilómetros de sus familias y amigos, pero aún así estos les hacen llegar las sensaciones y el ambiente que se respira en sus respectivos lugares de origen. Algunas familias lo tienen claro, otras no tanto, y, en algunos casos, se encuentran partidas entre demócratas y republicanos, como en el caso de los padres de Maddie Kopjanski. «Mi familia es republicana pero mi madre es demócrata», explica. La familia de Anna Kelly se inclina por Trump, pero ella prefiere a Hillary. «A veces es difícil hablar con tus amigos a los que les encanta Trump. No puedes criticarle. Siempre es difícil hablar de política con la familia y los amigos», detalla la estudiante de ADE.

Sobre quién va a ganar hay una gran división de opiniones, prácticamente al 50%. Algunos son muy objetivos en su respuesta. «Ojalá, y espero, que gane Hillary, pero Trump tiene muchas posibilidades de hacerlo porque la gente en las encuestas no creo que esté diciendo la verdad. No está muy bien visto decir que votas a Trump, aunque luego lo vayas a hacer», explica Melissa Fairfax.

Por qué están en Asturias

Dejando a un lado las elecciones, también tienen unas palabras con los motivos que les han hecho recalar en Asturias en este curso académico. La mayoría ha venido a España para aprender castellano en zonas del país donde se hable «menos el inglés» y viajar, aunque también hay otros motivos más especiales que han decantado la balanza hacia la opción del Principado. Por ejemplo, la familia de Maddie Kopjanski se dedica al comercio de animales y hace diez años estuvieron trabajando en España y le encantó. «Estuvimos en el País Vasco y en Asturias y me encantó. Siempre quise volver», cuenta. Otras, como Anna Kelly o Dominica Saldajeno ya habían vivido experiencias en Sudamérica y querían descubrir España. La mayoría están «encantados» con su elección.

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