El padre de una menor acusa a la madre de secuestro y pide para ella cuatro años de cárcel
ASTURIAS
El conflicto, cuando la pareja ya estaba divorciada, se suscitó a raíz de la modificación de la guardia y custodia de la pequeña, que la Audiencia de Oviedo acabó atribuyendo al padre
08 nov 2016 . Actualizado a las 21:02 h.Cuatro años de prisión es la condena que propone un vecino de Oviedo, Carlos M., para su ex esposa y madre de una hija suya de 10 años, María G. M., que esta mañana llegó al banquillo del Juzgado de lo Penal 2 de Ourense acusada de un delito de sustracción de menores. El ministerio fiscal solicita dos años de prisión por los mismos hechos, que, alternativamente, califica como desobediencia, con lo cual la condena bajaría a seis meses.
Da lugar a esta causa el proceder de la madre de la menor, vecina de Ourense, acusada de obstaculizar la entrega de su hija al padre, a quien una sentencia de la Audiencia de Oviedo había adjudicado la guarda y custodia de la menor, revocando así una resolución anterior de un juzgado de la capital asturiana que inicialmente se la había atribuido a la madre. Cuando esta propuso una modificación de medidas, para rebajar el régimen de visitas, la revisión acabó derivando en un cambio radical de la situación.Intentó entonces la madre una actuación urgente en el juzgado de familia de Ourense, tan pronto como tuvo conocimiento de la resolución judicial por la que perdía la custodia. Entre abril y junio del 2013, la niña estuvo «secuestrada» por la familia de la madre, según la interpretación del padre, que finalmente logró llevársela a la pequeña el 17 de junio. En este punto, el letrado defensor de la acusada -que es su padre y abuelo de la menor- enfatiza que no pasó ni un solo día para entregarla desde que resolvió el juzgado de familia de Ourense en contra de su petición de amparo para que la madre mantuviera la custodia.
Resaltó la acusada, por otra parte, que había mantenido a la niña consigo, siempre con su familia, para protegerla, pues consideraba que el padre era una amenaza para ella. Aseguró que su proceder, manteniendo a la pequeña consigo sin atender los peticiones del padre, se sustentaba en las esperanzas que les habían dado los informes del ministerio fiscal.
El padre de la pequeña había denunciado en comisaría que la niña no estaba en casa en el mes de abril, cuando él se desplazó para llevarla a Oviedo.Las fuerzas de seguridad no llegaron a localizarla en casi dos meses, hasta que el abuelo se puso en contacto con la policía para anunciar la entrega, que se produjo tan pronto como resolvió el juzgado de familia de Ourense.