A la hora de votar las propuestas de resolución, 25 por partidos, se produjeron algunas confusiones en el sentido de voto y hasta varios empates por la ausencia de Héctor Piernavieja
11 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El límite fijado por los grupos para la presentación de propuestas de resolución era de 25 cada partido (aunque, en un inicio, Foro anunció una más); iniciativas que se votaron una por una al término de la sesión y alguna de ellas por puntos. Todo ello llevó a más de una confusión --sin mayor incidencia en el resultado final) entre los diputados que terminaron por votar en sentido contrario al de su grupo. Le pasó al propio presidente de la Junta General, Pedro Sanjurjo, que votó en contra de una de las propuestas que salió adelante con el apoyo unánime de la cámara, y también a más de un diputado de Podemos que se lió entre la abstención, la oposición o apoyo, de propuestas de otros grupos.
En al menos tres ocasiones se produjo un empate a 22, a favor y en contra, de distintas iniciativas, algo que no debería ocurrir ya que el número de diputados de la Junta General es impar, 45. Sin embargo, se daba la circunstancia de que, desde el pasado miércoles, el diputado morado Héctor Piernavieja, se había trasladado a Bruselas para acompañar a los eurodiputados de Podemos y representantes de los trabajadores de la empresa Astur Leonesa de la explotación de Zarréu, en defensa del carbón autóctono.
La ausencia de Piernavieja en el pleno asturiano motivó este empate en varias ocasiones, con repetición hasta tres veces de la votación (con igual resultado, 22 a favor y 22 en contra) hasta que el presidente daba por rechazada la iniciativa.
Una de ellas fue una votación a una propuesta de resolución del grupo socialista sobre el carbón en la que se instaba al Consejo de Gobierno a dirigirse al Ejecutivo central a cumplir sus compromisos para la viabilidad del sector. Izquierda Unida solicitó que se votara por puntos, cinco en total, algo que fue aceptado por el PSOE. Salieron adelante por unanimidad los dos primeros puntos, el reconocimiento de carbón como reserva energética estratégica y que se agilizaran las ayudas a las explotaciones. Podemos sumó sus votos a los del PP para rechazar el punto quinto, el que reclamaba la revisión de medidas fiscales, el céntimo verde, para la generación de electricidad con carbón nacional. Los morados han rechazado en ocasiones pasada esta medida en el Congreso y defienden que la imposición de una tasa al carbón de importación como mejor medida para favorecer las minas nacionales. Las iniciativas relacionadas con las térmicas también han tenido su rechazo, muy patente en el Congreso ya que sus representantes en la Comisión de Industria pertenecen a Equo (que rehaza de plano mantener la industria del carbón) con quien comparten coalición electoral.
En la presentación de las propuestas del grupo socialista, el diputado Marcelino Marcos, acusó a los morados de mantener criterios diferentes sobre este asunto en uno u otro lugar. «En el carbón, el PSOE tiene el mismo discurso en Asturias que en Madrid, otros no pueden decir lo mismo por mucho que viajen a Bruselas», señaló.