Con una puntuación de ocho sobre un máximo de 26 puntos, tantos como indicadores de transparencia, es la más opaca de las 49 universidades públicas de España
14 nov 2016 . Actualizado a las 18:07 h.La Universidad de Oviedo es la más opaca de las 49 universidades públicas de España. Con una puntuación de ocho sobre los 26 puntos posibles, suspende el Examen de Transparencia 2015 que realiza, por quinto año consecutivo, la Fundación Compromiso y Transparencia (FCyT) para analizar los sitios webs de las instituciones académicas. El informe destaca que la mejoría en líneas generales ha sido notable respecto a años anteriores, al ser ya un 51% las universidades consideradas transparentes. Por contra, la Universidad de Oviedo empeora sus resultados respecto al informe de 2014, cuando estaba en el grupo de las translúcidas con 17 puntos, y pasa a cerrar la lista de las universidades opacas, que solo representan un 14% del total, y además con la menor puntuación.
Solo la Universidad Internacional Menéndez Pelayo obtiene aún menos puntos (cinco) que la asturiana, pero aparece fuera de ranking al no serle aplicables por sus especiales características cinco de los 26 indicadores de transparencia que se miden en este estudio. El informe establece tres categorías. Las universidades transparentes son aquellas que cumplen con dos criterios: uno cuantitativo, al aprobar al menos 20 de los 26 indicadores de transparencia y, otro cualitativo, puesto que entre esos 20 criterios deben incluirse necesariamente dos de los relativos a la información económica, como son los estados financieros y un informe de auditoría.
25 universidades transparentes
Las universidades translúcidas son las que obtienen al menos 15 de los 26 indicadores y, por último, las opacas son las que cumplen menos de 15. En este grupo, además de la Universidad de Oviedo, se encuentran otros seis centros: las universidades de Huelva, León y Valladolid, con 14 puntos cada una; la Politécnica de Madrid, con 13 puntos; Miguel Hernández de Elche, con 12 puntos, y la del País Vasco, con 11 puntos.
De las 49 universidades públicas, 25 cumplen al menos con 20 indicadores de transparencia y cinco obtienen la máxima puntuación y encabezan este ranking (universidades de Alcalá, Cantabria, Córdoba, Pompeu Fabra y Rey Juan Carlos). Esta es la primera vez en los cinco años que lleva realizándose este estudio que el número de universidades transparentes supera a las translúcidas y opacas. El estudio también mide la transparencia en las 26 universidades privadas de España, que también mejoran en líneas generales aunque solo dos (Univeridad de Navarra y Vic-Central de Catalunya) obtienen la categoría de transparentes, siendo otras nueva translúcidas. En 2012, todas eran opacas.
¿Por qué la Universidad de Oviedo es opaca?
La institución académica asturiana cumple ocho de los 26 indicadores al publicar en su web su misión, aspectos generales del personal del centro, la composición y los estatutos de gobierno, las titulaciones ofertadas, los canales y las ayudas disponibles para los alumnos y sus resultados en investigación. Según el informe de la Fundación Compromiso y Transparencia no cumple los 18 indicadores restantes.
Así, no publica su plan estratégico, cuando el 82% de las universidades públicas sí lo hace; ni los salarios del personal, que sí realiza también el 82% con una destacada mejoría respecto a años anteriores, o la demanda y la evolución de la oferta académica, que también se cumple en el 75% de los casos. Otros dos indicadores que no cumple son el perfil y el número de extranjeros en el claustro, que obtiene el menor porcentaje de cumplimiento entre todas las universidades al ser de un 28%. La Universidad de Oviedo también publica en su web, según informe, el número de matriculaciones, que sí se cumpliría en un 93% de los casos.
Respecto a la información económica, que tiene seis indicadores de los que dos al menos darían el pase a institución transparente, la Universidad de Oviedo no publica ninguno: ni el presupuesto, ni los estados financieros, ni la memoria, ni el informe de auditoría, ni los ingresos ni los gastos. El 81% de las universidades públicas sí cumple con estos indicadores y, en concreto, el informe subraya el progreso conseguido al aumentar el número de universidades que publican, junto con el presupuesto y el desglose de gastos e ingresos (88% de cumplimiento), los estados financieros (77%), la memoria de las cuentas generales (77%) y el informe de auditoría (65%), con un aumento de 14, 20 y 24 puntos porcentuales respectivamente.
También se especifica que la Universidad de Oviedo es una de las cuatro instituciones que no tiene actualizado el presupuesto del año en curso al aparecer el del año anterior y que es una de las diez universidades que publica estados financieros y la mejoría de las cuentas generales de años anteriores, y no del año en curso con lo que se incumple el principio de actualidad, básico en cualquier página web.
En cuanto a los resultados, que cumplen el 69% de las universidades públicas, son seis los indicadores: investigación, académicos, satisfacción, rankings, alumnos de fuera y empleabilidad, y la Universidad de Oviedo solo publica el relativo a su labor de investigación.
La Fundación Compromiso y Transparencia, en líneas generales, se muestra satisfecha con la respuesta que las universidades han tenido hacia el informe, ya que es el sector que más ha progresado de todos cuantos se analizan (por ejemplo, empresas del OBEX 35, fundaciones, museos o partidos políticos). El próximo año se analizará por primera vez un nuevo indicador en el área de Gobierno con el que, bajo el nombre de asistencia y acuerdos, exigirá a las universidades que comuniquen en la web los acuerdos adoptados por el consejo de gobierno y el consejo social.
¿Cuáles son las recomendaciones para ser más transparente?
«El importante salto que las universidades han dado en la rendición de cuentas pública en la web no debe ser un motivo para bajar la guardia», se asegura en el informe de transparencia, que instan a los responsables de la gestión de los centros universitarios a seguir impulsando esta mejora continua con objetivos anuales y dando cuenta de su grado de cumplimiento para desarrollar una cultura de transparencia.
Las recomendaciones son muy sencillas: subir contenidos informativos a la web y desarrollar un sistema de gestión interna a partir de las bases de daos existentes para que todos los procesos de trabajo internos de la universidad puedan transformarse en información relevante sobre su actividad y resultados.
También se recomienda que se realice un mayor esfuerzo por actualizar la información de los indicadores, estableciendo plazos internos para poder disponer y publicar en la web los datos relativos a las matriculaciones, oferta y demanda académica, alumnos fuera de la comunidad del año académico en curso, así resultados de investigación, académicos y de satisfacción del año anterior al informe.
«Pese al importante avance que las universidades públicas han tenido en la publicación de la información económica, algunas universidades públicas siguen presentando los informes de fiscalización económica de sus cuentas generales con un año o más de retraso», se añade en el informe. Caso concreto de la Universidad de Oviedo. La recomendación es la siguiente: «En estos casos sería conveniente que estas universidades refuercen con una auditoría externa del último ejercicio económico cerrado. No puede considerarse una buena práctica que en algunas universidades públicas el último informe de fiscalización de sus cuentas corresponda al ejercicio económico 2014 y el 2013».