La cifra de faltas por intolerancia se reduce en la región mientras se dispara en el conjunto del país. Los casos ideológicos son los más numerosos en el Principado
17 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Los extremismos ganan peso en una Europa cada vez más radicalizada y esta nueva realidad comienza a tener repercusión en la sociedad española. En los últimos años se ha disparado el número de delitos de odio, una prueba evidente de que la intolerancia gana terreno a la moderación. A pesar de ello, Asturias se consolida como una de las regiones más tolerantes del país y se desmarca del auge del odio en el conjunto del país. En el Principado, el número de casos se ha reducido de forma paulatina pero constante desde 2013, primer año del que se disponen de estadísticas por comunidades.
Los datos del Ministerio del Interior publicados en el Informe sobre incidentes relacionados con los delitos de odio en España 2015 recogen que Asturias mejora los datos generales y en casi todos los tipos de delitos respecto al año anterior. En total, el año pasado se contabilizaron en el Principado 22 delitos de este tipo, cinco menos que en el año 2014 y once menos que en 2013. Los que más descienden son los que tienen que ver con la orientación sexual, que en solo un año se rebajaron de 15 a uno.
También han descendido los casos por discapacidad, al pasar de siete a cuatro; se mantienen los de racismo o xenofobia, con cinco casos; se ha contabilizado un caso de aporofobia (el odio a los pobres), mientras que en 2014 no se había contabilizado ninguno; y dos por creencias religiosas, otro delito del que no existían antecedentes en la región. Además, en Asturias no se ha dado ningún caso de delitos antisemitas, se han computado ocho casos de delitos por ideología, una categoría que no existía en 2014; y otro por discriminación por sexo.
Los 22 casos se han saldado en Asturias con nueve detenciones, mientras que el año anterior, en el que se habían registrado 27 casos, se saldaron con 18 detenciones, el doble. En cuanto a las víctimas que sufrieron estos delitos, el informe recoge que se redujeron en un año de 26 a 15.
Los delitos se disparan en España
En el conjunto de España, los crímenes de odio registrados por la policía volvieron a aumentar en 2015, con un total de 1.328 casos, y se encadenan así cinco años consecutivos de crecimiento desde 2010, cuando se detectaron 92 delitos. Así lo muestran los datos de un informe, hecho público por la Organización para la Seguridad y Cooperación de Europa (OSCE) con motivo del Día Internacional contra la Intolerancia.
En concreto, desde el año 2010, las autoridades españolas han detectado un total de 4.358 crímenes de odio. Así, por la motivación del delito, el pasado año la policía tuvo constancia de un total de 505 casos por racismo y xenofobia; nueve delitos de odio antisemitas; y 70 crímenes de odio motivados por prejuicios contra la religión. Asimismo, las cifras oficiales registran 169 crímenes de odio en España motivados por el prejuicio contra la orientación sexual; 226 crímenes de odio motivados por prejuicios contra la discapacidad; y un total de 24 crímenes de odio por prejuicios contra el género.
Por tipo de delito, las autoridades españolas reportaron a la Organización para la Seguridad y Cooperación de Europa tres homicidios; 212 asaltos físicos (agresiones físicas con o sin lesiones, así como las agresiones sexuales y el abuso); 41 casos de daños a la propiedad; 54 robos o atracos; 40 casos de profanación de tumbas; un ataque contra lugar de culto; 28 delitos de vandalismo; 162 de amenazas o comportamientos amenazantes; y otros 462 casos sin identificar.
En relación con los incidentes reportados por la sociedad civil española a la OSCE, el estudio muestra que se denunciaron cinco ataques violentos contra personas y otros dos contra la propiedad por racismo y xenofobia; otros dos casos de ataques contra la propiedad por antisemitismo; y cinco ataques violentos contra personas y 19 contra la propiedad por prejuicio contra los musulmanes. Del mismo modo, la sociedad española ha denunciado ante la OSCE dos ataques violentos contra personas y otros 36 contra la propiedad por sesgo en contra de los cristianos y miembros de otras religiones; así como siete delitos de ataques violentos contra de las personas LGBT y uno de amenazas.
El informe especifica que el pasado año, el Gabinete de Estudios Sociales (GES) reportó tres agresiones físicas relacionadas con racismo y xenofobia, incluyendo uno que causó lesiones graves, y dos incidentes de vandalismo, mientras que la Unión de Comunidades Islámicas de España informó de dos agresiones físicas. Sobre las denuncias de antisemitismo, concreta que el Observatorio para la Libertad de religión y de conciencia informó de dos incidentes de vandalismo.