Cuando la energía solar entra por la ventana

Una investigación del ITMA consigue un récord internacional en el aprovechamiento de colorantes luminiscentes usados en materiales arquitectónicos como el vidrio

Concentradores solares luminiscentes.Concentradores solares luminiscentes
Concentradores solares luminiscentes

Redacción

El Área de Fotónica del Instituto de los Materiales de Asturias (ITMA) ha cruzado una nueva frontera en la investigación del aprovechamiento de la energía solar. Un trabajo liderado por la científica gijonesa Ana Luisa Martínez ha obtenido un record en la concentración de radiación solar mediante el uso de materiales luminiscentes. Esto permite un mejor aprovechamiento de una tecnología que todavía no está en el mercado, pero en la que ya se lleva más de dos décadas trabajando, y que se basa en la integración en elementos arquitectónicos tradicionales, como por ejemplo el vidrio de las ventanas. Este estudio, que publicará en unos días la revista Journal of Photonics for Energy, perteneciente a la SPIE (Society of Photo-Optical Instrumentation Engineers), mejora el rendimiento de colorantes luminiscentes que en el año 2008 había conseguido un equipo holandés.

La investigación de Ana Luisa Martínez profundiza en un tipo de tecnología fotovoltaica, igual que la de las células solares utilizadas en los parques que ya forman parte de los paisajes, pero mucho más innovadora y que todavía no ha llegado a comercializarse. El objetivo es que un vidrio reenvíe la luz a los cantos y en esos cantos se instalen las células que capten la energía. Así se conseguiría energía solar gracias a los elementos arquitectónicos que forman parten de los edificios. Su rendimiento todavía es muy inferior al de los paneles tradicionales pero tendría otro tipo de ventajas. 

El experimento ha consistido en mejorar el rendimiento de los colorantes luminiscentes, también conocidos como concentradores solares luminiscentes. Ha utilizado dos técnicas diferentes, uno con la imprimación de una capa sobre el vidrio y otro con su inclusión en la construcción de polímeros transparentes. Con esta segunda técnica es con la que ha conseguido el récord en el aprovechamiento, que ha sido certificado por cinco expertos internacionales designados por la publicación. El avance es gradual, no espectacular. Si el anterior récord era un 0,73 ahora se ha llegado a un 0,80. Pero el impulso es suficiente para que poco a poco las empresas comiencen a interesarse por esta tecnología.

No es la primer vez que el ITMA recibe llamadas de compañías preguntando por estos colorantes luminiscentes. Aunque, actualmente, el mejor rendimiento se consigue con la integración en los polímeros, tal y como ha quedado demostrado en este trabajo, parece que el mercado está más interesados en los tintes para el vidrio, ya que son más económicos. De cara a la implantación industrial, esa podría ser su primera salida por su sencillez y por la mejor proporción entre el rendimiento y la inversión.

La investigadora gijonesa Ana Luisa Martínez culmina con este artículo una línea de investigación, que ha suscitado gran interés y que comenzó en el año 2012, durante su estancia en el Instituto Fraunhofer de Energía Solar (Friburgo, Alemania). Este centro es la referencia mundial en el campo de la energía solar.

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