Fomentar la equidad de sexos para erradicar la violencia machista

Graciela M. Camporro REDACCIÓN

ASTURIAS

El Ciclo Formativo de Promoción de Igualdad de Género.El Ciclo Formativo de Promoción de Igualdad de Género
El Ciclo Formativo de Promoción de Igualdad de Género

El ciclo formativo de Promoción de Igualdad de Género forma a casi un centenar de alumnos en Asturias

25 nov 2016 . Actualizado a las 12:05 h.

Casi cien alumnos asturianos se preparan día a día para erradicar la desigualdad entre hombres y mujeres en la sociedad y en el entorno laboral. Desde 2013, el ciclo formativo de Promoción de la Igualdad de Género se ha instaurado en las aulas asturianas, concretamente en el I.E.S Nº 1 de Gijón y el I.E.S Cerdeño. ¿Su objetivo? Formar a los alumnos para planificar, evaluar y realizar actividades que promuevan la equidad entre sexos y que ayuden a prevenir los casos de violencia de género. Para ello se aplicarán estrategias y técnicas del ámbito de la intervención social, detectando situaciones de riesgo de discriminación por razón de sexo y potenciando la participación social de las mujeres.

Una lacra que no decrece

Durante el primer semestre, se contabilizaron en el Principado 1.319 denuncias por malos tratos, de las que 309 motivaron órdenes de protección. En el mismo período se registraron 356 ingresos de personas (181 mujeres y 175 menores a su cargo) en la red autonómica de casas de acogida. Desde 2003, la violencia machista ha causado 22 muertes en la región.

«Tenemos la sensación de que la situación cada vez va a peor. No se está avanzando, no hay un descenso del número de víctimas mortales», afirma la profesora de este ciclo formativo, Celinda Suárez. Para ella, las muertes son solamente la punta del iceberg. Señala que conductas como controlar el teléfono móvil de la pareja no son denunciables, pero no dejan de ser un tipo más de violencia. Apunta que este tipo de conductas cada vez están más extendidas entre jóvenes de 16 a 20 años. «Las adolescentes ven este tipo de comportamientos como una muestra de amor y no como el tipo de violencia que es», comenta. Para Suárez, el problema reside en la falta de políticas de igualdad, ya que «no se está trabajando de forma integral», por lo que pide una mayor involucración por parte de las instituciones.