La moda asturiana se queda sin mano de obra

Graciela M. Camporro REDACCIÓN

ASTURIAS

Fábrica textil.Fábrica textil
Fábrica textil

Los jóvenes diseñadores denuncian la falta de talleres, lo que impide el crecimiento del sector textil en la región

10 dic 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

«En el Principado siempre se ha vestido muy bien, los asturianos tienen muy buen gusto. Incluso la gente de Castilla y León venía a comprar aquí a boutiques como Maruja Galduena o Modesta, referentes de la moda en los años 60» afirma la presidenta de la Asociación de Diseño y Moda de Asturias, Teresa Laso. Asegura que la moda asturiana vive un muy buen momento, lo que ha supuesto que haya un pequeño sector de diseñadores consolidado en el Principado. Firmas como la de Marcos Luengo, Josechu Santana o Virginia Abzueta se han convertido en los máximos referentes de la moda asturiana. El primero puede incluso presumir de haber vestido a la Reina Letizia con su famoso abrigo fucsia en la última visita de la monarca a la región. Estrellas de la talla de Jessica Biel, Lupita Nyong'o o Daisy Ridley han paseado por la alfombra roja los diseños de Fernando García. El asturiano es la mitad de Monse -nombre de su madre-, la firma revelación entre las famosas al otro lado del charco. Otras marcas como Mamatayoe han decidido también desembarcar en Estados Unidos después de haber conquistado al público de más de 30 países. Además de todas estas firmas consolidadas, Asturias cuenta con un amplio abanico de nuevos diseñadores que vienen pisando fuerte, como es el caso de Stella Fuente o Paola Santín. A pesar de estar en un buen momento, el sector textil lo tiene claro: falta mano de obra en la región, lo que dificulta su crecimiento.

SOS: falta mano de obra

Antes de que comenzara la crisis, Asturias contaba aproximadamente con 260 empresas, más de un millar de trabajadores y un volumen de negocio de 50 millones. En la actualidad, se estima que la cifra ha descendido. «En Asturias necesitamos mano de obra y producción. El sector de la moda puede ser un músculo fuerte para el empleo y crecimiento económico de la región», denuncia Laso. Afirma que la poca credibilidad por parte de las entidades propicia una falta de inversión en talleres y cooperativas, lo que dificulta además la salida al exterior de las firmas asturianas, algo que para los diseñadores es un factor esencial. Eso ha supuesto que muchos hayan tenido que salir de la región para instalarse en Galicia, Madrid o Portugal, donde abunda la mano de obra.

Por otro lado, también están los que han preferido quedarse en la región como Stella Fuente. Esta joven diseñadora ha conseguido hacerse un hueco en la moda asturiana, no solo con su firma, sino también con su tienda Namuka. Sus kimonos se han convertido en su producto estrella desde hace dos años y medio, momento en el que decidió sacar al mercado sus propios diseños. Reconoce que en un principio era ella la que cosía, pero que con el tiempo ha conseguido encontrar a tres modistas que la ayuden, aunque la tarea no ha sido fácil. «Aquí en Asturias ya no existen este tipo de talleres», afirma.

Otra de las jóvenes con mayor proyección es Paola Santín. Su pasión por la moda se debe a su abuela, la cual era modista. Esta joven diseñadora denuncia también la falta de mano de obra en Asturias, lo que ha supuesto que se tenga que encargar no solo de los diseños de sus trajes a medida, sino también de confección. «Necesitamos talleres que den la posibilidad de sacar nuestros productos a la venta. Es imposible encontrar a alguien porque las modistas que saben coser están en edad de jubilarse. Además, aquí no existe una formación de calidad para las nuevas generaciones», afirma.

Los nuevos nombres de la moda

Teresa Laso destaca una importante «cantera» de jóvenes diseñadores, no solo en lo que respecta a ropa, sino también en complementos. Dice de ellos que tienen una gran creatividad y tenacidad, a pesar de que es muy difícil hacerse un hueco. Destacan sin duda las colecciones Pret A Porter y de fiesta realizadas a medida. Nombres como los de Marta Ferrao, Sara García Suárez o Isabel López Arango han comenzado a sonar con fuerza en el sector. En cuanto a bisutería, Camelia Ríos, Dulce Abad, y la firma Clara by Clara han conseguido abrirse paso entre los amantes de la moda en la región. La creatividad es también el sello de identidad de los bolsos de Reliquiae -que cuenta entre sus seguidores con Letizia Ortiz- y de las carteras de Carla Rojo.

La crisis ha supuesto que el modelo de empresa y el modo de vender se haya tenido que restructurar en la región. Tanto la ADYMO como los diseñadores piden un mayor apoyo por parte de los comercios y las entidades, ya que se trata de modelos «novedoso y asequibles para los bolsillos». Stella Fuente ha reservado varios espacios en su tienda para gente en su misma situación porque «necesitamos un impulso, es muy difícil que confíen en nosotros». En su misma línea, Paola Santín, señala que es importante concienciar al consumidor sobre este tipo diseños «que están hechos aquí y según como lo quiera cada persona». El colectivo también sugiere a los ayuntamientos la cesión de espacios para que puedan exponer sus diseños y realizar desfiles que los den a conocer.