¿Es la hora de que Molina sea mamá?

JUAN M. ARRIBAS REDACCIÓN

ASTURIAS

Mario Mele

Algunos expertos aconsejan la reproducción de la osa para evitar los errores que se cometieron con Paca y Tola

05 dic 2016 . Actualizado a las 13:43 h.

Corría 2008 cuando el oso Furaco llegó a Asturias. Su objetivo: intentar la reproducción de Paca y Tola, las dos osas emblemáticas de Asturias. El resto de la historia ya se sabe, resultado negativo íncluido. Seis años después llegó al cercado la osezna Molina. Ahora, en 2016, y a un mes de que la osa cumpla los cuatro años, una parte de la comunidad científica defiende que es el momento de intentar la maternidad de la osa. Se trataría de evitar los errores que impidieron la reproducción de sus compañeras Paca y Tola, que se decidió demasiado tarde. La medida podría mejorar su bienestar y además aseguraría el relevo en el cercado.    

Algunos expertos consideran que habría que redactar ya un protocolo para gestionar la gestación. Carlos Nores, profesor de Zoología de la Universidad de Oviedo, aboga por conseguir de Molina la mayor rentabilidad posible. Y plantea la posibilidad de que se cruce con Furaco, aunque no se trate de un oso pardo cantábrico. “Por lo menos habremos conseguido que la osa sepa ser madre si en un momento determinado tenemos un semental cantábrico que pueda producir crías o desarrollar una línea genética ibérica en cautividad para lo que pueda necesitarse en cualquier otro momento», ha afirmado en TPA Noticias.  

El experto plantea una segunda posibilidad: que Molina forme parte de un programa de introducción de osos en Pirineos. En cualquier caso, Nores ve imprescindible un protocolo que rija el itinerario científico a seguir, que permitiría ahorrar tiempo. «En el caso de Paca y Tola se estuvo pensando tanto tiempo que cuando quisieron ponerlo en práctica era demasiado tarde por la avanzada edad de las osas. Ahora ya tenemos el debate hecho y la decisión puede ser más fácil».

El biólogo Fernando Ballesteros, de Fundación Oso Pardo, también apuesta por planificar la reproducción de la osa. Aporta dos razones: mejoraría el bienestar de Molina y supondría un relevo para Paca y Tola. «Es el momento de pensar en el bienestar del animal y en el efecto educativo», asegura Ballesteros.

El científico Javier Naves, del CSIC, es más cauto. Su prioridad es poner fin al aislamiento que vive la osa. «Eso puede suponer a la larga un problema de desarrollo desde el punto de vista de su comportamiento. Incluso hipotecar sus posibilidades de reproducción. Abordar la posibilidad de socializar, que se relacione con otros animales debe ser el primer paso a tomar», asegura el biólogo ovetense a TPA.  

Por su parte, la Fundación Oso, la entidad que cuida del cercado, cree que el debate es prematuro y sostiene que no tiene intención de abordarlo en el corto plazo. En el caso de que apareciese un macho, su director, Pepín Tuñón, asegura que estarían preparados. «Tenemos todos los elementos en nuestra mano. Ya tuvimos una experiencia con Paca Y Tola y las instalaciones son idóneas. No sería difícil de abordar. Pero no es el momento».