Hasta el mes de septiembre habían fallecido en accidentes de tráfico en el Principado una veintena de personas
11 dic 2016 . Actualizado a las 20:56 h.La Dirección General de Tráfico (DGT) pondrá en marcha este lunes 12 de diciembre una nueva campaña especial de control y vigilancia del consumo de drogas y alcohol entre conductores. La intervención se enmarca dentro del calendario anual de acciones que la DGT realiza sobre seguridad vial, según ha informado el Ministerio del Interior.
Para ello, contará con la participación de los Agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil que intensificará la realización de pruebas de verificación sobre consumo de alcohol y drogas en carretera.
Según los datos de la DGT, con cifras del mes de septiembre pasado, un total de 20 personas habían perdido la vida en las carreteras asturianas en accidentes de tráfico. La directora provincial de la Dirección General de Tráfico, Raquel Casado señaló que esa cifra de accidentes mortales durante los primeros ocho meses de este año representa un «ligero repunte» sobre el mismo periodo del 2015, en el que el índice de siniestralidad ha sido inferior a los de años anteriores.
Casi un 20% de conductores drogados
Cinco millones de conductores, casi un 20 % de los automovilistas, reconocen haberse puesto al volante bajo los efectos de las drogas, un problema en aumento como demuestra que los fallecidos en carretera por consumo de estupefacientes haya crecido un 7 % en cuatro años.
Son algunas de las conclusiones del estudio «La influencia de las drogas en los accidentes de tráfico 2012-2015», elaborado por la Fundación Línea Directa, en colaboración con Fesvial, tras analizar 25 millones de controles de drogas y alcohol, y los informes toxicológicos a más de 3.100 conductores y peatones fallecidos.
Tres de cada diez conductores sometidos al test de drogas da positivo. Se trata, en su mayoría, de un hombre de unos 30 años, con tendencia al policonsumo (drogas, alcohol y psicofármacos) y que conduce en ese estado principalmente por las noches.
Pese a todo, la percepción del riesgo de conducir tras haber tomado alguna droga sigue siendo baja. De hecho, de los cinco millones de conductores que así lo admiten, la mayoría consideran que el alcohol es más peligroso que las drogas, sobre todo el cannabis.
El estudio revela que en los últimos cuatro años el 16 por ciento de los conductores fallecidos iba drogado -fundamentalmente cocaína y cannabis-, un cifra que desde el 2012 se ha incrementado un 7 % frente al descenso de muertos por alcohol durante el mismo periodo, que ha bajado un 18 por ciento.